Desmantelada en Alicante una red que prostituyó a 21 personas captadas en Colombia con falsas ofertas de trabajo
El testimonio de una víctima que logró escapar condujo a la detención de los nueve integrantes de la organización criminal


Amanda (nombre supuesto) aceptó un puesto de ayudante de cocina en España. Soñaba con salir de la precaria situación en la que vivía en su país, Colombia. Una agencia de viajes tramitó su pasaje y la documentación que le permitía volar como turista. Pero todo era falso. Las promesas, el trabajo, los papeles y hasta la agencia de viajes. Al llegar a Alicante, la coaccionaron para obligarla a prostituirse y saldar la deuda que, supuestamente, había contraído con la organización criminal que la había captado, que sumaba intereses y gastos que nada tenían que ver con su actividad.
En régimen de semiesclavitud, encerrada en un piso del que solo salía para ir a burdeles que funcionaban 24 horas al día, siete días a la semana y sin permiso para salir a la calle. Amanda logró finalmente escapar y llegar hasta el aeropuerto Miguel Hernández, donde contó su historia a la Policía Nacional. La investigación derivada del testimonio concluyó el pasado 13 de junio con la liberación de 20 víctimas más, tanto hombres como mujeres, con edades comprendidas entre los 22 y los 55 años. Nueve personas fueron detenidas como integrantes de una red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Los dos principales cabecillas han ingresado en prisión.
La historia de “absoluta explotación”, según fuentes policiales, narrada por Amanda activó el protocolo de protección de la víctima y el arranque de la operación Kitty, que recayó sobre la Unidad de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de Alicante y la brigada de Extranjerías y Fronteras de Elche. Los agentes descubrieron que Amanda había caído en manos de una organización criminal liderada por un hombre y gestionada por una mujer, los dos encarcelados, que disponía de seis inmuebles repartidos por la ciudad de Alicante, todos en buenas condiciones de salubridad.
Uno de ellos era la residencia del cabecilla, otros servían de domicilio de las víctimas y el resto, de prostíbulos divididos en habitaciones individuales. En todos ellos, en algún momento, se ejercía la prostitución, incluso en la casa principal, con habitáculos de lujo para clientes de mayor poder adquisitivo.
La gran experiencia criminal del líder de la trama había logrado dar fluidez al negocio. Tras captar a las víctimas, las encerraba y las obligaba a adecuarse a los gustos de los clientes, que llegaban a exigir que los hombres se hicieran pasar por mujeres transexuales y viceversa. Todos los gastos, desde el viaje inicial a la manutención, pasando incluso por la ropa o las pelucas que utilizaban para los servicios, corrían a cargo de las personas sometidas a explotación, que eran obligadas a firmar contratos de alquiler de las viviendas para blanquear los ingresos de la trama, de hasta 21.000 euros al mes, según la investigación policial.
En esta cifra también se incluía la caja de la agencia fraudulenta de viajes que gestionaba los traslados. Mientras las víctimas eran forzadas a someterse a todo tipo de prácticas sexuales, aisladas, sin posibilidad de descanso ni de pisar la calle, los delincuentes residían en viviendas de lujo y conducían vehículos de alta gama, cuenta la Policía.
La historia de Amanda, que logró escapar en un descuido de los proxenetas del que las fuentes prefieren no dar detalles, condujo hasta la detección de todos los inmuebles del grupo criminal y de nuevas víctimas. El pasado 13 de junio, la operación desembocó en seis registros y nueve detenciones. Los presuntos integrantes de la red, cuatro hombres y cinco mujeres de nacionalidades española y colombiana y edades comprendidas entre los 27 y los 52 años, están acusados de pertenencia a organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación sexual, delitos contra los derechos de ciudadanos extranjeros que favorecen la inmigración irregular, delitos relativos a la prostitución y falsedad documental.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Más información
Archivado En
Últimas noticias
Del despliegue en el Caribe a la captura de Maduro: así fue la escalada militar que culminó con el ataque de Estados Unidos a Venezuela
Joan García, de principio a fin de un derbi para el Barça
Un excelso Joan García brilla y resiste ante el ruido de El Prat en el derbi
López Obrador carga contra el “prepotente atentado” a la soberanía de Venezuela y el “secuestro” de Maduro
Lo más visto
- Última hora del ataque de Estados Unidos a Venezuela, en directo | Trump asegura que Washington gobernará Venezuela hasta que haya “una transición segura”
- La Delta Force, la unidad de élite del ejército estadounidense que ha capturado a Maduro
- La lotería perdida y hallada de Villamanín
- La primera imagen de Maduro detenido y los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela
- El ataque de EE UU en Venezuela abre una nueva época de intervenciones en América Latina






























































