La Iglesia italiana da por primera vez cifras de los abusos cometidos por el clero

Un primer estudio traza un retrato de los abusadores y cifra en 89 las denuncias recibidas en los últimos dos años y en 613 casos investigados en la Doctrina de la Fe desde el año 2000

El cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.
El cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.YARA NARDI (REUTERS)

La Iglesia italiana ha comenzado lentamente a afrontar el tema de los abusos sexuales cometidos por el clero. Después de décadas de silencio y desprecio a las víctimas, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) encargó un estudio el pasado mayo a la Universidad Católica de Piacenza que ha aportado algunos datos interesantes, tal y como ha explicado el presidente de los obispos, Matteo Zuppi, en una rueda de prensa. La CEI, según este informe, recibió 89 denuncias de presuntos abusos sexuales cometidos por 68 personas vinculadas en mayor o menor medida con la Iglesia, según los datos recogidos en 2020 y 2021. Además, se ha revelado que las investigaciones de los casos italianos abiertos en la Congregación para la doctrina de la Fe desde 2000 ascienden 613. El informe fue un compromiso de Zuppi cuando fue elegido en el pasado mayo.

Las víctimas italianas, sin embargo, consideran que el documento es una tomadura de pelo porque solo abarca dos años de recuento y se limita a las denuncias llegadas a las diócesis. Las asociaciones de víctimas habían pedido un informe relativo al menos a los últimos 60-70 años, como se ha hecho en otros países europeos. Además, pidieron que se abriesen los archivos de todos los colegios, monasterios, diócesis y resto de centros católicos. Algo que no se ha hecho.

El informe presentado recoge los datos obtenidos por la red territorial de protección de menores y personas vulnerables puesta en marcha por la CEI y hace referencia estrictamente a esos dos años. Las denuncias engloban casos de “lenguaje y comportamiento inapropiados, tocamientos, acoso sexual, relaciones sexuales, exhibición de pornografía, contactos en Internet y exhibicionismo”. La edad de las víctimas confirma que la mayoría de ellas son menores de edad, aunque suelen encontrarse en la fase de la adolescencia. De todas ellas, 61 son personas incluidas en el grupo de edad entre 10 y 18 años, mientras que 16 eran mayores de 18 años y 12, menores de 10 años, según el documento presentado.

El retrato robot del abusador es interesante porque también desmiente que la mayoría de casos se enmarquen en órdenes religiosas y procedan de religiosos (que no pueden oficiar misa) y no de sacerdotes. La mayoría, de hecho, son curas (30 casos); seguidos por laicos (23) y, en último lugar, religiosos (15). Entre los laicos el perfil, relata el informe, es el del maestro de religión, el sacristán, animador, catequista o miembro de asociaciones. La franja de edad de los 68 acusados, en más de la mitad de los casos, va de 40 a 60 años. El contexto en el que se produjeron los presuntos delitos fue en la parroquia (33,3%), en la sede de un movimiento o una asociación (21,4%) y en una casa de formación o seminario (11,9%).

La otra pata del primer documento presentado tiene que ver con las investigaciones que lleva a cabo el Vaticano de las denuncias presentadas en los últimos años. En este caso es la Congregación para la Doctrina de la Fe la que se ocupa de tramitar, procesar y sancionar si corresponde a los abusadores. Este órgano vaticano ha abierto 613 expedientes desde el año 2000. El secretario general de la CEI, encargado también de la protección de menores, Giuseppe Baturiel, precisó que esta cifra no significa que haya habido 613 casos de pederastia sacerdotal desde el año 2000 en Italia, ya que un solo abusador puede ser autor de múltiples abusos o puede ser que el informe haya sido archivado por infundado, “por lo que habrá que esperar a los resultados de la investigación para una fotografía más precisa”.

Las víctimas italianas de abusos, canalizadas fundamentalmente a través de la asociación Rete L’abuso, quedó muy decepcionada con la presentación. De hecho, señalaron que “roza el ridículo” al circunscribirse a un espacio de tiempo tan limitado como los dos años referidos. “Todos los casos relacionados con sacerdotes italianos denunciados al poder judicial, a nuestra asociación o directamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe están excluidos del informe”, subrayó el presidente de la asociación, Francesco Zanardi.

Si conoce algún caso de abusos sexuales que no haya visto la luz, escríbanos con su denuncia a abusos@elpais.es. Si es en América Latina, puede escribir a abusosamerica@elpais.es

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Sobre la firma

Daniel Verdú

Nació en Barcelona en 1980. Aprendió el oficio en la sección de Local de Madrid de El País. Pasó por las áreas de Cultura y Reportajes, desde donde fue también enviado a diversos atentados islamistas en Francia o a Fukushima. Hoy es corresponsal en Roma y el Vaticano. Cada lunes firma una columna sobre los ritos del 'calcio'.

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