Sanidad confirma que los análisis de los siete primeros casos sospechosos de viruela del mono han dado positivo

La Comunidad de Madrid tiene otros 22 pacientes en estudio, cifra que fuentes hospitalarias elevan a casi medio centenar

Erupción cutánea de una paciente con el virus de la viruela del mono, en Illinois en 2003.Foto: Getty Images | Vídeo: Europa Press

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha informado en la noche de este miércoles de que las primeras siete muestras analizadas por PCR en el Centro Nacional de Microbiología (CNM) de pacientes sospechosos de padecer la viruela del mono han dado positivo. En una entrevista en La Sexta, Darias ha calificado de “preliminares” estos resultados a la espera de la secuenciación genética, cuyos resultados está previsto que se obtengan este jueves.

La Comunidad de Madrid, por su parte, ha cifrado en 22 el número de pacientes cuya sintomatología hace sospechar que han contraído la enfermedad, además de los siete ya confirmados por PCR. A lo largo de los próximos días está previsto que se conozcan los resultados de las pruebas pendientes.

Algunos de los enfermos habían sido atendidos con anterioridad y han sido identificados ahora al revisar los facultativos sus historiales clínicos de forma retrospectiva tras la alerta internacional recibida desde el Reino Unido el pasado fin de semana. Dos afectados han requerido ser hospitalizados, aunque la evolución de todos los pacientes es favorable. No ha trascendido hasta el momento que haya más casos en otras comunidades autónomas, aunque todos los expertos consultados apuntan a que es probable que en algunas empiecen a aflorar en los próximos días.

La directora general de Salud Pública de la Comunidad, Elena Andradas, ha informado de que 22 de los primeros 23 casos estudiados “han explicado que han mantenido relaciones con otros hombres en las últimas semanas”. Este hecho confirma lo observado en el Reino Unido y Portugal, donde casi todos los 14 pacientes confirmados han manifestado lo mismo. Esto abre un escenario que preocupa a los expertos: la existencia de cadenas de contagio activas y no identificadas entre hombres que mantienen relaciones homosexuales.

Andradas ha explicado que los casos sospechosos deben guardar aislamiento en sus domicilios, mientras sus contactos estrechos “deben reducir en todo lo posible sus interacciones sociales y mantener una estrecha vigilancia ante la posible aparición de síntomas”.

La viruela del mono es una enfermedad hasta ahora no identificada en España y causada por un virus endémico de las zonas selváticas de África. Los contagios se producen por contacto estrecho (intercambio de fluidos y gotas de saliva gruesas). Tras un periodo de incubación que va de los 6 a los 13 días, aunque en ocasiones puede llegar hasta los 21, los síntomas que provoca son fiebre superior a 38,5 grados; intenso dolor en la cabeza, articulaciones, musculares y en la espalda; inflamación de los ganglios linfáticos; y una característica erupción cutánea con ampollas que evolucionan hasta convertirse en pústulas.

Aunque la mortalidad en los brotes ocurridos en países africanos se estima entre el 1% y el 10%, los expertos coinciden en señalar que en los países desarrollados esta será mucho más baja y que las personas en mayor riesgo son aquellas con el sistema inmunitario debilitado por otras patologías. La evolución en personas sanas suele ser buena y los síntomas remiten a las dos o tres semanas.

Cuatro fuentes hospitalarias consultadas por EL PAÍS elevan a “entre 40 y 50″ los enfermos atendidos en los dos últimos días en los hospitales de la región. Hay 16 pacientes del Hospital Clínico pendientes de la confirmación de resultados, una docena del Doce de Octubre y varios casos en los hospitales Gregorio Marañón, Ramón y Cajal y la Fundación Jiménez Díaz. “Nos llegan informaciones de casos sospechosos en la mayoría de los grandes hospitales de la región”, explica un responsable hospitalario, basándose en los datos compartidos por los canales de comunicación que mantienen los especialistas de dermatología, urgencias, enfermedades infecciosas y microbiología, entre otros.

“Ha sido un día agitado, mucho más de lo que esperábamos. Estamos viendo los primeros síntomas de infecciones ocurridas hace una o dos semanas. Lo previsible es que durante unos días más sigamos viendo un número importante de pacientes”, explica el responsable de un gran hospital público de Madrid.

Europa vive un brote sin precedentes de la viruela del mono, una enfermedad de la que hasta ahora se habían identificado solo unos pocos casos importados en personas que habían viajado a los países endémicos. También se había producido algún contagio local en países como el Reino Unido, siempre entre personas convivientes con el enfermo y personal sanitario. Pero nunca se había registrado el número de casos que se están detectando en los últimos días. El Reino Unido ha confirmado nueve e investiga varios más, mientras Portugal ha confirmado la presencia del virus en cinco pacientes y tiene a otros 20 en estudio. Estados Unidos, por su parte, confirmó anoche el primer caso en una persona que había viajado recientemente a Canadá.

Los expertos y especialistas consultados se debaten entre la preocupación por el repentino incremento de casos sospechosos y la tranquilidad que les brinda la evidencia científica. “Nunca habíamos visto algo así ni había referencias de que la viruela del mono se transmita tan rápido de forma parecida a una enfermedad de transmisión sexual”, explica un jefe de servicio de un hospital de Madrid. “Pero no creo que estemos al inicio de una epidemia. Ahora aflorarán muchos casos porque hay cadenas de transmisión en marcha, pero una vez sepamos más o menos el total de afectados, no debería ser difícil controlar el brote”, añade.

Natalia Rodríguez, adjunta del servicio de Salud Internacional del Hospital Clínic (Barcelona), considera que “es bueno que haya salido la información de estos primeros casos y que se incremente la vigilancia, porque el virus en realidad no es muy transmisible y suele provocar brotes pequeños, con pocas transmisiones más allá del primer caso”. Lo novedoso de este brote, añade, es que el patógeno ha empezado a circular entre el colectivo de hombres que mantienen relaciones homosexuales, lo que ha facilitado su difusión durante las semanas que no ha sido detectado.

Jacob Lorenzo Morales, director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias, coincide en esta valoración. “No es un virus que se transmita de forma masiva, como por ejemplo el coronavirus u otros que lo hacen por vía aérea. Sí es un susto más que nos llevamos por los desequilibrios ecológicos que provoca el ser humano. Entramos y alteramos ecosistemas. Y damos una oportunidad a los virus que allí habitan para que nos alcancen y empiecen a circular entre las personas, como ya ha pasado con el ébola, el zika o el mismo coronavirus”, concluye.

Sobre la firma

Oriol Güell

Redactor de temas sanitarios, área a la que ha dedicado la mitad de los más de 20 años que lleva en EL PAÍS. También ha formado parte del equipo de investigación del diario y escribió con Luís Montes el libro ‘El caso Leganés’. Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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