El colegio ya no se puede permitir las viejas matemáticas

Los matemáticos se han puesto de acuerdo sobre cómo debería enseñarse su materia en la escuela

En la última edición del informe PISA, que mide las competencias de los alumnos de 15 años en ciencias, comprensión lectora y matemáticas, los resultados de los estudiantes españoles en esta última asignatura dieron muestra de un estancamiento. 481 puntos frente a los 489 de media de los países de la OCDE.

Algo está fallando en las aulas y los matemáticos parecen tenerlo claro: el peor momento es 4º de la ESO, ahí es donde pierden a los chavales. “Y esto, ¿para qué me sirve?”, esa debe ser la señal de alerta, el momento en el que el docente debe ser consciente de que el alumno se va.

Hace más de una década que países como Canadá han transformado la manera de enseñar las matemáticas, dedicando menos tiempo a la repetición de ejercicios de cálculo a mano para dar más espacio a la reflexión y al razonamiento sobre cómo resolver problemas de la vida cotidiana usando las matemáticas. Ahora le toca a España.

La semana pasada el Comité Español de Matemáticas (Cemat) envió al Ministerio de Educación un documento con las claves para la reforma de la asignatura. La prioridad es acabar con los ejercicios repetitivos a mano. “Menos tiempo para memorizar procedimientos con el objetivo de que adquieran sentido crítico y sean capaces de comunicar y argumentar con lógica”, sintetizan.

Normalmente, a los alumnos se les pide que calculen la media y la desviación típica de unas cantidades, sin mucho contexto. Si en lugar de hacerlo así les preguntamos quién creen que es el mejor jugador de la NBA basándose en datos estadísticos, van a conectar con lo que están haciendo. Un alumno puede decantarse por el jugador con más triples por partido, mientras que otro puede sostener que la desviación de ese jugador es mayor; ha tirado más veces, pero también ha fallado más. El fin: más debates en clase y menos trabajo individual.

Otros artículos que recomendamos

- La crisis de los 13 años: los alumnos pierden masivamente el entusiasmo por la escuela en la ESO. En primaria, el entusiasmo de los alumnos españoles por la escuela supera con mucho la media europea. Pero en secundaria se sitúa claramente por debajo, según recoge el Estudio sobre Conductas Saludables de Jóvenes Escolarizados, impulsado por la OMS y publicado en 2020.

- El Gobierno propone que los alumnos de FP Superior cursen materias en la universidad y viceversa. Las leyes de Formación Profesional y del Sistema Universitario quieren tender puentes entre los campus y los institutos. Esto incluye también la colaboración entre los profesores, el uso compartido de instalaciones y convalidaciones más fáciles.

- Por qué hay tantos profesores enfadados. “Los profesores de trinchera hemos estado toda la vida pidiendo una reducción de ratios de alumnos por aula, diciendo que eso mejora la educación. Lo logramos un poco por la pandemia y ahora que se acaba, volvemos a lo de antes". Hablamos con profesores que nos cuentan las dificultades que tienen para hacer bien (o mejor) su trabajo.

La opinión

Cómo aprender matemáticas. El ministerio haría bien en escuchar las recomendaciones de los científicos y pedagogos, según Javier Sampedro. "La idea central es ahorrar gran parte del tiempo que ahora dedican los alumnos a practicar algoritmos —las operaciones repetitivas y secuenciales que usamos para sumar, dividir o extraer raíces cuadradas— y aprovechar esas horas de clase para enseñarles a entender los conceptos que subyacen a esas operaciones, los porqués y los paraqués".

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50