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La fiscalía de París abre una investigación por violación contra el escritor Gabriel Matzneff

La decisión se ha tomado tras la publicación de 'Le consentement', el libro donde Vanessa Springora cuenta la relación que mantuvo a los 14 años con el autor, entonces de 50

El escritor Gabriel Matzneff en una foto de archivo de 1990
El escritor Gabriel Matzneff en una foto de archivo de 1990 AFP

La fiscalía de París ha abierto una investigación preliminar por “violación de un menor de 15 años” contra Gabriel Matzneff, según ha anunciado este viernes. La decisión ha sido tomada por el fiscal de la República, Rémy Heitz, tras haber analizado el libro Le Consentement (El consentimiento) de Vanessa Springora, que salió el jueves a la venta y en el que cuenta la relación que mantuvo a mediados de los ochenta, cuando era una adolescente de 14 años, con el escritor, que en la época tenía 50.

Pese a que la autora ha declarado que su intención no era denunciar a Matzneff, que hoy tiene 83 años, ante la justicia, esta ha decidido investigar por su cuenta. Las pesquisas, dirigidas por la Oficina Central de Represión de Violencias contra Personas (OCRVP, por sus siglas en francés), se centran específicamente en la persona de Springora, pero según la fiscalía se buscarán más presuntas víctimas del escritor, que en varias de sus obras, como Les moins de seize ans (los menores de 16 años) relata relaciones sexuales mantenidas con adolescentes, niños y niñas, de hasta 11 años.

“A los 14 años, no es normal que un hombre de 50 te espere a la salida de clase (…) ni encontrarte en su cama, con su pene en la boca, a la hora de la merienda”, escribe Springora sobre su relación con Matzneff. El libro, que supone una reflexión sobre los límites del consentimiento en el caso de una relación tan desequilibrada —y en un país como Francia, que hasta hoy no tiene fijada por ley una edad mínima de consentimiento para las relaciones sexuales—, hace también una crítica al mundo intelectual francés de la época, que nunca alzó la voz contra un hombre como Matzneff y que incluso en 2013 le concedió el premio Renaudot. Y eso que este, como recuerda en Le Consentement, se muestra en sus obras “lejos de cualquier contrición e incluso de cualquier cuestionamiento” de sus actos con menores. De hecho, en una réplica que envió el escritor a L’Express el mismo día de la publicación del libro, acusó a Springora de querer hacer de él “un pervertido” y “depredador” y de querer lanzarlo “al caldero maldito al que han sido lanzados estos últimos tiempos el fotógrafo Hamilton, los cineastas Woody Allen y Roman Polanski”. En ningún momento, destacó la revista antes de publicar la réplica de Matzneff, hace este “ningún mea culpa ni pide perdón”. En declaraciones a Le Parisien, Springora afirmó también el jueves que todas las instituciones “fallaron” a la hora de frenar a un individuo como Matzneff.

“Más allá de los hechos descritos por Vanessa Springora en su libro, las investigaciones se dedicarán a identificar a todas las otras eventuales víctimas que pudieran haber sufrido infracciones de la misma naturaleza sobre el territorio nacional o en el extranjero”, dijo la fiscalía en un comunicado.

Su caso, incluso si se llega a la conclusión de que constituyó una violación, habría prescrito. El Gobierno reformó en 2018 la ley contra la violencia sexista y amplió de 20 a 30 años la prescripción de la violación de un menor de 15 años, con lo que ahora la víctima puede presentar una denuncia por este delito hasta los 48 años (la fecha empieza a contar a partir de la mayoría de edad de la víctima). Springora tiene 47 años, pero la reforma de la ley no es retroactiva y por tanto se le aplica la normativa vigente en su momento, que hace que el presunto delito de Matzneff no sea punible.

No obstante, recuerda Le Monde, la fiscalía adoptó hace ya algunos años la política de abrir sistemáticamente una investigación cuando sabe de casos de una posible violación o agresión sexual contra un menor, incluso si estos hechos han prescrito. Aunque la investigación no puede en este caso llevar a un proceso, esta “permite no dejar sin respuesta a las víctimas”, señala el rotativo. Al término de la investigación, antes de cerrarla por prescripción de los hechos, la fiscalía propone en estos casos un encuentro entre la víctima y su presunto agresor. “Hemos obtenido confesiones en esta confrontación, cartas de disculpas”, explicó el anterior fiscal de la República, François Molins, a Le Monde.

Además, no es descartable que pueda haber alguna víctima cuyo caso no haya prescrito aún. Tras la notificación de la fiscalía, los secretarios de Estado para la Igualdad, Marlène Schiappa, y para la protección de la infancia, Adrien Taquet, hicieron un “llamamiento solemne” para que “todas las personas que hayan tenido conocimiento de actos pederastas cometidos en este caso, o en otros, acudan a la justicia para que se haga justicia”.

“Todas las formas de pederastia deben ser combatidas con la mayor firmeza y denunciadas de forma sistemática y sin ambigüedad”, dijeron en un comunicado los altos responsables, que volvieron a “saludar el valor” de Springora con su libro. Este, junto con las recientes declaraciones de la actriz Adèle Haenel, que a finales del año pasado acusó al director de cine Christophe Ruggia de haberla acosado y de haberle realizado tocamientos entre 2001 y 2004, cuando ella tenía entre 12 y 15 años y él entre 36 y 39, han reabierto en Francia el debate sobre la violencia sexual y su trato por parte de la sociedad y las instituciones.

 

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