La crisis del coronavirus

África rebasa el pico de la pandemia y se garantiza su acceso a vacunas

Pese a mejorar su capacidad de hacer test, el continente solo registra 8.000 casos diarios frente a los 20.000 de finales de julio,

Dos jóvenes universitarias con mascarilla en su primer día tras la reanudación de las clases en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, en Senegal, el pasado 1 de septiembre.
Dos jóvenes universitarias con mascarilla en su primer día tras la reanudación de las clases en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, en Senegal, el pasado 1 de septiembre.JOHN WESSELS / AFP

Los casos de coronavirus descienden en África de manera sostenida desde finales de julio, cuando la pandemia alcanzó su pico máximo con 21.000 casos registrados en un solo día. En la actualidad esa cifra ronda los 8.000. Esta inflexión en la evolución de la enfermedad mantiene a este continente en cifras relativamente bajas de transmisión si se le compara con otros lugares del mundo: 1.270.000 casos y algo más de 30.000 muertos en seis meses para una población de 1.300 millones. “Hemos hecho las cosas bien, pero esto no es una celebración de victoria, aún queda mucho camino por recorrer”, ha dicho este jueves el director de los Centros para el Control de Enfermedades (CEC) en África, John Nkengasong.

En una rueda de prensa telemática, los responsables de la gestión de la pandemia en África no pudieron ocultar su satisfacción por estas cifras, que son aún más significativas si se tienen en cuenta los esfuerzos realizados para aumentar su capacidad diagnóstica. Nkengasong ha destacado que en la última semana se había incrementado la cifra de tests en un 6% y que la tasa de positividad alcanzada es el 9,6%, es decir, ligeramente por debajo del umbral del 10% que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener. La rápida reacción de los países africanos al comienzo de la pandemia, la juventud de su población y su experiencia en otras crisis de salud pública son factores que han incidido positivamente.

Pese a ello, no faltaron los mensajes de prudencia. “Es un descenso global pero no podemos bajar la guardia”, ha dicho el doctor Richard Mihigo, responsable de Inmunización y Desarrollo de Vacunas de la OMS en África. De hecho, algunos países están todavía en la cresta de la curva de nuevos casos, como Marruecos, Etiopía o Libia, mientras otros, como Egipto, Ghana o Costa de Marfil, parecen estar inmersos en repuntes o incluso una segunda oleada. Sudáfrica, que bate todos los récords con la mitad de los casos y de los fallecidos de todo el continente, se mantiene en menos de 3.000 casos diarios tras haber superado los 13.000 en julio.

Otra buena noticia es que África ha rebasado ya ampliamente la cifra de 12 millones de test y, tras conseguir que todos los Estados tengan laboratorios habilitados para llevarlos a cabo, el reto ahora es descentralizar y llegar a las zonas más alejadas y rurales de los países. Eso sí, diferencias notables se mantienen entre unos y otros: una cuarta parte de las pruebas se han hecho en Sudáfrica, que partía con una enorme ventaja respecto a otras naciones.

Pero la delegación africana de la OMS ya está pensando en el futuro inmediato y en lo que el doctor Mihigo ha definido como “una de las mayores campañas de vacunación que haya vivido África jamás”, en la que la experiencia adquirida en la lucha contra otras enfermedades, como la poliomielitis, cuya variante procedente del virus salvaje quedó oficialmente erradicada del continente la semana pasada, será una de sus principales bazas. De hecho, los equipos de vacunación contra el virus de la polio serán el núcleo de la campaña covid-19.

“Es fundamental que los países de África participen en los ensayos de vacunas”

Todos los países africanos han mostrado su interés en participar en Covax, una iniciativa global que pretende asegurar que al menos 220 millones de dosis de vacunas contra la covid-19, una vez estén autorizadas y aprobadas, vayan al continente africano. Gracias a este fondo, en el que participan la Coalición para las Innovaciones en la Preparación de Epidemias (CEPI), la Alianza de Vacunas GAVI y la OMS, los países de bajos ingresos tendrán garantizado el suministro.

Uno de los estados que ya forma parte de Covax es Guinea Ecuatorial. “Es la forma más eficaz de garantizar que nuestra gente pueda acceder a las vacunas”, ha dicho este jueves Mitoha Ondo’o Ayekaba, ministro de Sanidad. “Nos preocupa que algunos países más ricos hayan tomado medidas para asegurar sus propios intereses. Creemos que a través de esta iniciativa podemos acceder a las vacunas probadas con éxito de manera oportuna y a un costo menor “, ha añadido.

En la actualidad, CEPI, uno de los impulsores de Covax, lidera la investigación y pretende desarrollar hasta tres vacunas seguras y efectivas sobre un total de nueve candidatas, que podrían estar operativas a principios de 2021, dijo Mihigo. “Es fundamental que los países de África participen en los ensayos de vacunas”, ha añadido Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, “de esta manera podrán implementarse con confianza una vez que se aprueben”. Los trabajadores de la salud y la población vulnerable serán prioritarios.

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