La crisis del coronavirus

Los brotes marcarán la nueva normalidad

Los expertos avisan de que mantener las medidas de protección evitará que el coronavirus se extienda

Un viandante con mascarilla, en una calle de Benidorm el 21 de mayo.
Un viandante con mascarilla, en una calle de Benidorm el 21 de mayo.Mònica Torres / EL PAÍS

La nueva normalidad en la que se adentra España será un lugar exigente. Habrá que perseverar en el uso de la mascarilla y las distancias de seguridad, incluso cuando no se perciba peligro alguno. Y, a la vez, ser muy flexible para cambiar de planes al vuelo cuando el virus haga acto de presencia. “Con la desescalada habrá nuevos brotes, es algo inevitable. Nos tendremos que adaptar a ellos y a las medidas que se tomen para controlarlos”, explica Pere Godoy, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Los habitantes de la Comunidad Valenciana y de la localidad de Totana (Murcia) han experimentado en los últimos días un aperitivo de lo que se avecina. Los primeros vieron cómo los responsables de la Generalitat pasaban en tres días de acelerar en la desescalada a dar un frenazo por un repunte de los casos en Benidorm, Villajoyosa y Elda, informa Ferran Bono. Los segundos han sido testigos de cómo el resto de la región les dejaba atrás por un brote con seis positivos y 50 aislados en el municipio.

“En algunos casos va a ser duro, pero es la única forma de frenar al virus”, defiende Santiago Moreno, jefe de servicio de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal de Madrid. “Vamos a tener repuntes, unos más pequeños y otros mayores. Y cuando llegue el otoño, si al virus se le supone una estacionalidad, los rebrotes van a ser mayores. La única vía para contenerlos es identificar rápido los casos, investigar los contactos, hacerles las pruebas PCR y aislar a los positivos. Ya nos equivocamos una vez y no nos lo podemos volver a permitir”, añade Moreno.

El goteo de rebrotes se está notando con mayor fuerza en aquellos países que iniciaron la desescalada antes que España. Alemania, por ejemplo, investiga sendos brotes ocurridos en una congregación religiosa y un restaurante. El primero, según los medios locales, afecta a más de un centenar de fieles del Estado de Hesse que hace dos semanas asistieron a una de las primeras ceremonias religiosas celebradas tras el fin del confinamiento. El segundo, con 10 afectados, tiene su centro en un restaurante de la Baja Sajonia.

“La situación demuestra lo importante que es para todos, especialmente en estos momentos, estar vigilantes y no descuidarnos. El virus aún está aquí y quiere propagarse. Nuestra mejor protección es cumplir las medidas de higiene, distancias de seguridad y protección de boca y nariz”, ha afirmado el ministro de Sanidad de Hesse, Kai Klose.

En España, el director de Emergencias del Ministerio de Sanidad ya avisó el pasado viernes de que se han detectado en España pequeños brotes muy reducidos que han implicado tener que tomar acciones, aunque como suele ser habitual no ofreció más detalles de las localizaciones.

El mayor brote conocido en las últimas semanas en España ha sido el que ha afectado a dos mataderos de Binéfar (Huesca), con más de 300 afectados y casos que llegaron hasta la vecina provincia de Lleida. “El riesgo de estos brotes es que, si no se controlan deprisa, se extienden de forma muy rápida a través de casos secundarios. Quien se infecta en su lugar de trabajo contagia luego a las personas con las que convive y es así como la propagación se acelera”, advierte Pere Godoy. El presidente de los epidemiólogos españoles considera que “en los sectores como la industria agroalimentaria, que no han parado, seguro que ha seguido habiendo cadenas de transmisión activas, algunas de las cuales no han sido detectadas porque las prioridades eran otras”. “Estas cadenas ahora pueden empezar a aflorar, por lo que tendremos que estar vigilantes”, añade Godoy.

Los centros de trabajo, y también los de ocio, adquieren así relevancia como focos de contagio a medida que se reactive la actividad económica tras dos meses largos de aislamiento, coinciden los expertos. “La transmisión no se va a detener. Cada vez que haya un descuido en algún lugar y un grupo de personas que no respete las medidas de protección, el virus encontrará vía libre para expandirse”, alerta el experto.

Rastreo de casos

Búsqueda activa de casos, PCR a todos los sospechosos, rastreo de contactos, PCR también para estos y aislamiento para todos los positivos. Esta es la receta que, cada vez con más insistencia, no se cansan de dar los expertos en las últimas semanas para hacer frente al virus.

Superados los problemas de capacidad para llevar a cabo las pruebas diagnósticas, las comunidades han ido informando en las últimas fechas de los nuevos refuerzos para el rastreo de casos. Castilla-La Mancha anunció hace 10 días la contratación de 427 profesionales de enfermería, Baleares 150, Galicia 20, Andalucía 50, Valencia un millar…

“Lo que hagamos todos nosotros en nuestra vida privada también será importante. Conocemos bien las medidas que tenemos que adoptar para protegernos y proteger a los demás”, recuerda Santiago Moreno. Este especialista admite que quizá no siempre y en todas las circunstancias sea posible cumplirlas a rajatabla, pero advierte de que “el riesgo existe y es un ejercicio de responsabilidad seguirlas dentro de lo posible en esta nueva etapa”.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- Así evoluciona la curva del coronavirus en España y en cada autonomía

- Buscador: La desescalada por municipios

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- Pinche aquí para suscribirse a la newsletter diaria sobre la pandemia


Más información

Lo más visto en...

Top 50