LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los casos de coronavirus se disparan un 40% en una semana en Venezuela

Las cifras oficiales son entre las más bajas de la región, pero los expertos advierten sobre el retardo en la expansión de la pandemia

Protesta por la falta de recursos para combatir el coronavirus en Venezuela. En video, habitantes venezolanos regresan a su país.(FOTO: AP / VIDEO: EFE)

Venezuela es uno de los países latinoamericanos con menos casos de coronavirus, al menos según las cifras oficiales ofrecidas por el Gobierno de Nicolás Maduro. Menos de mil contagios y 10 fallecidos. Sin embargo, la Academia de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas lleva semanas advirtiendo en torno al retardo en el desarrollo de la pandemia en el país y planteando la posibilidad de que los casos registren pronto una expansión acelerada en un rango que va de 1.000 a 4.000 infectados al día. En mayo, los contagios se han disparado un 60%, más del 40% durante los últimos seis días.

El estudio de la Academia expresa sus reservas en torno a la capacidad del sistema de salud del país para atender una emergencia de estas características, considera la existencia de un amplio registro de casos no detectados y ve improbable que la curva mantenga una tendencia aplanada. Los miembros de la institución fueron señalados por el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, en su programa de televisión por fomentar un clima de alarma social. Las amenazas de Cabello no se concretaron, pero a partir de mayo los casos de coronavirus han aumentado de forma considerable.

El incremento de esta semana ha conocido un inesperado refuerzo: el penoso retorno de miles de venezolanos que en los últimos años migraron en busca de oportunidades. Se trata de personas que se fueron a Colombia u otros países de la región como Perú y Ecuador y que están regresando por no tener acceso a sus sistemas sanitarios. En muchos casos, vuelven a pie, a través de caminos informales conocidos como trochas, y sin recibir atención médica.

Algunos funcionarios han reaccionado con dureza ante el retorno de estos migrantes sin recursos. Lisandro Cabello, secretario de Gobierno del Estado Zulia, fronterizo con Colombia, ha declarado que la persona que sea sorprendida cruzando las fronteras sin pasar por los controles de la Guardia Nacional será arrestada. El propio Maduro ha acusado a su homólogo colombiano, Iván Duque, de orquestar el regreso anarquizado de emigrantes venezolanos para perjudicar al país.

Con 944 casos, 262 personas recuperadas y 10 fallecidas, Venezuela tiene en este momento una de las cifras más bajas de contagio por coronavirus de América Latina. El Gobierno se ha atribuido los méritos de esos datos y ha reivindicado sus aciertos en el tratamiento de la pandemia. Personal médico integrado por venezolanos y cubanos desarrolla operaciones de detección en barriadas y urbanizaciones para identificar casos realizando pruebas rápidas. Sin embargo, entre médicos y políticos opositores está muy extendida la convicción de que esa curva tenga que ver con la catástrofe económica por la que atraviesa el país y su aislamiento en el tablero internacional.

Rafael Orihuela, miembro del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, opina que el país está por ingresar a una fase de la expansión del virus entre los meses de junio y septiembre. “Hay tres hitos en el desarrollo de la pandemia en Venezuela. Los primeros casos importados, aislados, procedentes sobre todo de Europa. Hubo un segundo foco importante en la Isla de Margarita, procedente de la República Dominicana, y ahora podemos identificar un aumento, que ya no es aritmético, sino exponencial, potenciado por el regreso de emigrantes, con proliferación de casos locales, que en esta fase ya es muy alto. El Gobierno se jacta de haber hecho una cantidad alta de pruebas rápidas para identificar casos sospechosos. Eso es cierto, pero es inútil. Las pruebas rápidas están contraindicadas, no son fiables. La prueba que hay que hacer es la de PCR, y ahí vamos a la cola de la región”.

Los casos oficiales registrados son, para el epidemiólogo y académico José Felix Oletta, “la punta de un iceberg”. El académico sospecha que hay un subregistro de 40% de casos. Como muchos otros especialistas, Oletta teme que el destruido sistema público de salud venezolano se vea desbordado por las circunstancias. “Hay pocas camas disponibles por habitantes, muchos hospitales sin agua, sin jabón, pocos guantes, tapabocas que se reutilizan, una diáspora masiva de enfermeras y médicos. Además, es notoria la opacidad informativa del gobierno”

Oletta opina que es “imposible” predecir cómo será la evolución de la pandemia en los meses que siguen, pero considera un hecho que el país dejó atrás la proliferación moderada de contagios. Orihuela se anima a distinguir dos posibilidades: una explosión masiva e incontrolada de los casos, “o un crecimiento que evolucione sobre una curva de contagios aplanada, abundante pero estable, mitigada por los efectos del calor en los meses que se aproximan”.

Información sobre el coronavirus

-Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- El mapa del coronavirus: así crecen los casos día a día y país por país

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- En caso de tener síntomas, estos son los teléfonos que se han habilitado en cada país de América Latina.

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