Violencia machista

Detenido un hombre tras la muerte de su mujer en Valladolid al caer desde un tercer piso

Los vecinos vieron a la fallecida colgando de la ventana sujeta por su marido. Trataron de salvarla colocando colchones debajo

Fachada del edificio en el que vivía la pareja, en el barrio de los Parajillos de Valladolid, este lunes.
Fachada del edificio en el que vivía la pareja, en el barrio de los Parajillos de Valladolid, este lunes.NACHO GALLEGO / EFE

Un hombre ha sido detenido en la madrugada de este lunes en Valladolid tras la muerte de su esposa, que se ha precipitado al vacío desde un tercer piso de la vivienda en la que residían, según la Delegación del Gobierno de Castilla y León. La fallecida tenía 56 años, y el arrestado, 45. Los hechos se han producido en la calle Alcotán, en el barrio de Los Pajarillos. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró en la cadena SER a primera hora de la mañana que se trataba de un crimen machista. Sin embargo, las circunstancias de la muerte continúan en investigación.

Hacia las 2.30, varios vecinos, que escucharon una fuerte discusión entre la pareja, vieron a la mujer colgando de la ventana sujeta por su marido, según relatan habitantes de ese barrio consultados por este periódico y confirma la Policía Nacional. Algunos de ellos intentaron evitar el golpe colocando colchones en el suelo, pero no lo consiguieron.

La detención del hombre se ha efectuado, según el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Emilio Álvarez, por indicios de violencia de género, dada su presencia en el piso donde han ocurrido los hechos y que los vecinos han asegurado que hubo una discusión. Al parecer, la pareja protagonizaba con frecuencia fuertes disputas. Sin embargo, según el subdelegado, no existen aún datos que permitan afirmar que ha sido un crimen machista, y para él, lo más acertado es referirse al caso como un presunto homicidio. El detenido, que se encuentra en los calabozos de comisaría, prestará declaración en la tarde de este lunes y no será puesto a disposición judicial hasta el martes.

Daniel Jiménez fue uno de los vecinos que intentó socorrer a la fallecida. Unos gritos despertaron a su perro y a su esposa, y él salió a la calle al ver a la mujer colgando “agarrada por los brazos” en el edificio de enfrente. Allí él y otro vecino se encontraron al ahora detenido sosteniendo a su pareja y pidiéndoles ayuda. “Eran las 2.21 cuando mi mujer llamó a la Policía, a las 2.23 yo estaba abajo", relata Jiménez. El otro hombre había traído dos colchones para intentar amortiguar la caída y retornó a su casa a por más amortiguamiento cuando, de pronto, la mujer cayó en la acera.

Los intentos de reanudarla fueron vanos, también cuando llegaron los agentes a los pocos minutos. Cuenta Jiménez, con la voz aún compungida tras haber declarado ante la policía científica esta mañana, que el marido y la mujer “olían muy fuerte a alcohol”. Le extrañó, prosigue, que ella “estaba como ida, como un peso muerto, no estaba en sus cabales”. También le sorprende la forma en la que se encontraba colgando de la ventana, con su marido también con medio cuerpo fuera. En cuanto se precipitó, afirma Jiménez, el hombre bajó a la calle y empezó a golpear el suelo entre lloros y gritos de “¡Laura, Laura!".

A los investigadores del caso no les constan denuncias por malos tratos, y la autopsia de la fallecida, a falta del análisis toxicológico, no muestra nada relevante en cuanto a lesiones más allá de las propias de la caída que provocó el fallecimiento, según fuentes de la Delegación del Gobierno de Castilla y León. El matrimonio regentaba una tienda cercana a su piso, dentro de lo que se conoce como Pajarillos Altos, en una zona de edificios nuevos dentro de un barrio con bajo nivel de renta a las afueras de Valladolid. Jiménez explica que alguna vez habían arrojado botellas o cristales por la ventana de su casa y que él los conocía “de vista, del barrio”. Jiménez, durante la conversación telefónica, no para de lamentarse de no haber podido detener la caída de la fallecida, pues no le dio tiempo “ni a poner los brazos”.

Tanto el hombre como la mujer habían sido denunciados el año pasado por una agresión a agentes de la Policía Local, si bien no constaban episodios de violencia machista. Uno de los hijos de la mujer, que no residía con ellos y que procedía de una relación anterior, había denunciado al varón detenido por episodios de violencia, pero el caso ya está sobreseído.

En espera de esclarecer si se trata de un crimen machista, dos mujeres han sido asesinadas por sus parejas en España desde que se decretó el estado de alarma, el pasado 14 de marzo. La primera fue una mujer de 35 años asesinada en Almassora (Castellón) el pasado día 20, en presencia de sus dos hijos menores de edad. La segunda, una mujer de 78 años asesinada el día 4 por su marido, de 62, en el domicilio que compartían en Las Palmas de Gran Canaria. En lo que va de año, y sin contar el caso de Valladolid, 18 mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas, 1.051 desde que existen registros oficiales, en 2003.

El teléfono 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas y en 51 idiomas. No deja rastro en la factura, pero hay que borrarla del registro de llamadas del teléfono móvil. También se pueden realizar consultas a través del e-mail 016-online@mscbs.es. Además, se ha puesto en marcha un servicio chat de WhatsApp, a través de los teléfonos 682916136 y 682508507, para prestar apoyo emocional o psicológico inmediato. Los menores también pueden dirigirse al teléfono de la Fundación Anar (900 20 20 10).

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