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La justicia avala de nuevo la desconexión de Vincent Lambert

Un tribunal rechaza un último recurso de los padres del francés en estado vegetativo que se ha convertido en símbolo de la muerte digna en Francia

Vincent Lambert, en una imagen de 2015 distribuida por su familia
Vincent Lambert, en una imagen de 2015 distribuida por su familia AFP

La justicia ha vuelto a rechazar que se frene el proceso que debe conducir a la muerte a Vincent Lambert, el enfermero francés de 42 años, casi 11 de ellos tetrapléjico y en estado vegetativo a causa de un accidente de tráfico y cuyo caso se ha convertido en un símbolo de la lucha por la muerte digna en Francia. Lambert fue desconectado el martes, por tercera vez desde 2013, de las máquinas que lo mantienen con vida en un hospital de Reims, después de recibir el visto bueno de la Corte de Casación, el máximo tribunal de Francia.

El tribunal administrativo de Châlons-en-Champagne rechazó un nuevo recurso de urgencia presentado ese mismo martes por los abogados de los padres de Lambert, católicos tradicionalistas que, junto con dos de sus nueve hijos, se oponen férreamente a que se propicie la muerte de su hijo, que consideran una “eutanasia encubierta”. Todo ello pese a que la mujer del enfermero, Rachel Lambert, y la mayor parte de sus familiares y amigos aseguran que esa era su voluntad, si bien no llegó a hacer un testamento vital donde especificara sus deseos. Es esta situación la que ha provocado que ambos bandos lleven enfrentados ante tribunales franceses y europeos desde 2013, después de que se iniciara —y frenara por orden judicial— por primera vez la desconexión de Lambert, cuyos médicos habían concluido que su estado es irrecuperable.

En su fallo, publicado este viernes, el tribunal administrativo se basa en el del Supremo para decretar que no hay “ninguna ilegalidad manifiesta” ni por parte del hospital ni por el médico jefe de Lambert, Vincent Sanchez, en su decisión de volver a iniciar el protocolo de fin de vida, que consiste en la desconexión de las máquinas que lo alimentan e hidratan artificialmente y una sedación profunda del paciente hasta su muerte. Aunque se ha conocido hoy, la decisión fue emitida el 3 de julio, un día después de que Lambert fuera desconectado de nuevo y que sus padres presentaran este último recurso.

No ha sido este el único fracaso ante la justicia de los padres de Lambert desde que el Tribunal de Casación diera vía libre a la desconexión de este el viernes pasado. Los máximos jueces franceses anularon un fallo del tribunal de apelaciones de París que, a petición de los padres, ordenó reanudar los cuidados de Lambert, que había sido desconectado el 20 de mayo, hasta que se pronuncie sobre el caso el Comité internacional de los derechos de las personas discapacitadas de la ONU, que aceptó analizar la situación del enfermero francés esta primavera.

Pese a que la decisión del Tribunal de Casación cerraba la vía judicial para impedir que el hospital lo desconecte, los padres de Lambert acudieron ese mismo día al tribunal de apelaciones de Reims para pedir la tutela de su hijo y su traslado a otra clínica, con lo que de facto habrían podido evitar el fin de los cuidados de Vincent. Pero los jueces también rechazaron esa demanda, según ha revelado este viernes en una entrevista uno de los abogados de la mujer de Lambert, Francis Fossier.

Pese a todos los reveses y a que el tiempo corre en su contra, ya que se estima que el tiempo que Lambert puede vivir sin la alimentación e hidratación artificial es solo de unos días o como máximo una semana, Fossier dijo que nadie del entorno del enfermero baja la guardia. “Sé que debemos permanecer vigilantes y atentos”, dijo en referencia a la amenaza de los abogados de los padres de que no se rendirán hasta el último momento. Estos amagaron la semana pasada con acusar al médico de Lambert de “asesinato premeditado” si llevaba a cabo, como finalmente ha hecho, la desconexión del paciente, pero numerosos expertos coinciden en que esta vía estaría abocada al fracaso puesto que diversas instancias nacionales e internacionales —el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo— han avalado que se ponga fin al tratamiento que mantiene con vida al enfermero. El pasado lunes, la madre de Lambert, Viviane, acudió al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, ante quienes pidió “ayuda” para su causa.

 

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