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Las víctimas que no forman parte de la violencia machista

La ley recoge a parejas o exparejas y a hijos asesinados. Los casos del resto de familiares corresponden a violencia doméstica. Otros países sí los consideran feminicidios

Imagen de una pancarta de la manifestación del pasado 25 de noviembre, día contra la violencia de género, en Madrid.
Imagen de una pancarta de la manifestación del pasado 25 de noviembre, día contra la violencia de género, en Madrid.

Ocurrió en Cuenca. En agosto de 2015 la policía detuvo a Sergio Morate por el asesinato de Laura del Hoyo y Marina Okarynska, de 24 y 26 años. Una era su exnovia, la otra la amiga que la acompañó a recoger algunas cosas a casa de Morate el día que fueron asesinadas. El primer caso se consideró violencia de género, el segundo no.

En el tiroteo ocurrido en la noche del domingo en Aranjuez, en el que un hombre ha asesinado supuestamente a su cuñada y ha dejado heridas a otra cuñada y a su suegra, pasaría algo similar. Si se confirma que el móvil en este caso era atacar o dañar a su mujer, el resto de víctimas se contabilizarían como violencia doméstica, la que se produce en el ámbito de la familia y el hogar.

La ley integral de medidas contra la violencia de género, aprobada en España en 2004, es clara al respecto. Se considera violencia de género o violencia machista cuando un hombre asesina a su pareja o expareja. Desde 2003 hay una estadística oficial que contabiliza esos casos. En paralelo, desde 2013, se cuentan también a los hijos e hijas de esas mujeres que son asesinados. Son 28 víctimas desde entonces. Es la llamada violencia vicaria, en la que el agresor atenta contra la vida de terceras personas, normalmente hijos, para hacer el mayor daño posible a sus parejas o exparejas: "Te voy a quitar lo que más quieres".

"El objetivo de la ley integral es prevenir y sancionar violencia dentro de la pareja. No creo que se tenga que llamar violencia de género a todo", defiende la jurista Altamira Gonzalo, que considera que incluir estas víctimas como violencia familiar es suficiente. 

El forense y exdelegado contra la violencia de género Miguel Lorente considera que los casos en los que se agrede a otros familiares, no solo a hijos, también deberían considerarse violencia vicaria. Y añade que deberían figurar también entre las víctimas de violencia de género. "Hay países latinoamericanos que plantean el femicidio o feminicidio ampliado para incluir los asesinatos de personas del entorno. En estos casos, las motivaciones no están al margen de la violencia de género. Actúan contra hijos o familiares, pero debemos de entender que lo que buscan es hacer daño a la pareja", explica Lorente. Sí aclara, no obstante, que en caso de contabilizarse debería ir en una lista diferente "para que no se confunda todo".

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género no prevé incluir esa nueva estadística como un posible feminicidio ampliado. Desde el pasado octubre prepara, eso sí, la contabilidad de mujeres asesinadas más allá de la pareja o expareja. Es una nueva lista, que se contabilizaría en paralelo a la actual, en la que se incluirían casos como el de una prostituta asesinada por un cliente o los asesinatos similares a los de Diana Quer o Laura Luelmo, las dos jóvenes a quienes mataron tras agredirlas sexualmente. Una portavoz de la delegación explica que se siguen recabando datos de las distintas provincias pero aún no se sabe la fecha exacta del inicio de ese recuento ni si se hará a partir del pasado octubre o con datos previos.

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