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“A pesar del Brexit, los erasmus tienen garantizado el próximo curso”

Janet Beer, Presidenta de los rectores de las universidades del Reino Unido, habla sobre las consecuencias de la salida del Reino Unido de la Unión Europea

Janet Beer, rectora de la Universidad de Liverpool y presidenta de Universities UK.
Janet Beer, rectora de la Universidad de Liverpool y presidenta de Universities UK.

“Nunca hemos podido excluir el escenario de un Brexit sin acuerdo y seguiremos alertando al [nuevo] Gobierno sobre sus consecuencias negativas para nuestra educación superior”, subraya la presidenta de los rectores de las universidades del Reino Unido, Janet Beer (Bath, Inglaterra, 1956). La entrevista se celebra el día en que se anuncia la inminente dimisión de la primera ministra, Theresa May. La dirigente de Universities UK, que no quiere especular sobre el líder que elegirá el Partido Conservador, rehúye el tono alarmista de los últimos meses y centra el mensaje en la necesidad de forjar alianzas con otros centros europeos para capear un futuro incierto y con todas las opciones abiertas.

Pregunta. ¿Qué está en juego en las universidades británicas?

Respuesta. Si hay una salida sin acuerdo, lo que más nos preocupa es la pérdida de los fondos del Consejo Europeo de Investigación, de una importancia esencial para nuestras universidades. Y también el futuro del programa Erasmus. Nuestra gran prioridad es seguir siendo parte de los programas europeos y sabemos que el Gobierno estudia las alternativas en caso de que el Reino Unido sea incapaz de negociar el acceso a esos fondos de investigación. Ya tenemos su compromiso para aumentar el presupuesto en ciencia e innovación al 2,4% del PIB, pero insistimos en la demanda de un plan doméstico que anule las consecuencias negativas de un no deal y cubra la pérdida de los fondos de la UE. Otra de las grandes preocupaciones de los rectores es mantener el valioso marco de colaboración con Europa, el reconocimiento mutuo de cualificaciones, el alineamiento con unos valores éticos... Y en términos de movilidad, estamos trabajando con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y agencias nacionales para garantizar que los españoles puedan seguir estudiando aquí.

P. El programa Erasmus parece ya en el aire el próximo curso.

R. Cualquier estudiante de Erasmus que venga a las universidades británicas en el año académico 2019-2020 todavía podrá acceder a las becas para un plan completo de estudios. Esperamos a todos los erasmus este otoño porque tienen la cobertura garantizada el próximo curso. Si seguimos en la UE hasta el 31 de octubre [fecha límite para el Brexit], nada cambia y el Reino Unido seguirá en el programa hasta 2020. Y si antes ocurriera lo peor, un mecanismo de contingencia de la Comisión Europea les permitiría finalizar su periodo de movilidad. Además, el Gobierno escocés extenderá esos arreglos hasta el siguiente curso (2020-2021) y esperamos pronto un anuncio similar en Inglaterra y Gales.

P. Algunos erasmus españoles han sido disuadidos por sus universidades de optar a un centro británico. Se estima que las garantías de las que habla son débiles…

R. Es una pena, yo les animo a venir al Reino Unido y he recibido garantías de la CRUE de que así está haciéndolo también, igual que nosotros alentamos a los británicos a elegir España. Mi universidad [Liverpool] enseña las cinco lenguas ibéricas. El intercambio con españoles es muy valioso.

P. Más allá del corto plazo, el futuro del Erasmus es incierto en el Reino Unido.

R. Queremos seguir en el programa. Si el Gobierno decide salirse o la UE no quiere que participemos, deberemos trabajar con las universidades españolas y europeas para garantizar la movilidad de estudiantes. Estamos en conversaciones con los rectores españoles para preservar la relación bilateral entre universidades.

P. ¿Cómo resolverán la cuestión de la financiación?

R. Apoyaremos a los estudiantes con las becas que ya tenemos para movilidad y buscaremos acuerdos bilaterales entre nuestras universidades y las europeas, el mismo mecanismo que ya usamos con centros estadounidenses, australianos, canadienses… Un 50% de los estudiantes británicos en el extranjero ha elegido países de la UE y tenemos programas muy sólidos para apoyarles.

P. ¿Y qué se perderá en el camino?

R. Perderemos la cobertura universal del sistema actual.

P. La incertidumbre ante el Brexit provocó un descenso de matrículas de europeos para posgrados el curso anterior. ¿Teme que siga la tendencia?

R. El registro de posgraduados del resto del mundo ha aumentado, es muy triste que en el caso europeo haya ido a la inversa. Queremos que vengan al Reino Unido, que busquen en las páginas web de nuestras universidades la multitud de becas y facilidades que ofrecemos.

P. ¿Puede un Brexit duro hacer peligrar la posición de liderazgo de sus universidades?

R. Somos los segundos, detrás de EE UU, en la acogida de estudiantes internacionales: 450.000 en 2017-2018, atraídos por la calidad de nuestra enseñanza, proyectos de investigación y campus muy internacionales. Nada de eso cambiará por el Brexit, al contrario, será necesario enfatizarlo.

P. Pero hace meses advertía sobre el riego de huida de académicos e investigadores y utilizaba términos más alarmistas ante la perspectiva de un Brexit duro.

R. Esa misiva iba dirigida al Gobierno. La comunidad universitaria tiene gran capacidad de adaptación, y creo que los investigadores británicos intentarán seguir colaborando estrechamente con los colegas de otros países en cualquier caso, pero el Ejecutivo debería suavizarles el camino. Preferiría que ahora se siguiera en la línea ya esbozada [por May] en cuanto al marco de trabajo para las futuras relaciones con la UE y sus programas de cultura y educación. Pero tenemos que ser pragmáticos tras la renuncia de la primera ministra y seguir haciendo lobby, manteniendo la presión.

P. Incluso si al final se llegara a algún acuerdo para una salida ordenada de la UE, ¿cuál sería su principal preocupación?

R. Si hay pacto, queremos participar como país asociado en los programas de la UE para ciencia, innovación, cultura, educación.

P. ¿Puede afirmarse que la Universidad británica siempre ha estado en contra de cualquier tipo de Brexit? ¿Y en su caso?

R. Si tuviera que generalizar, la mayoría de miembros de la comunidad universitaria son muy pro-remain (favorables a seguir en la UE) porque trabajan en un entorno muy internacionalizado. En mi caso, y aquí no hablo como rectora, soy una europea devota.

 

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