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La osa Claverina seguirá por el Pirineo, pero más vigilada

España y Francia acuerdan aumentar la coordinación en la reintroducción de la especie en la cordillera. Navarra pide un plan integral y financiación para prevenir ataques al ganado

Imagen de vídeo de la osa 'Claverina'.
Imagen de vídeo de la osa 'Claverina'.

Francia no introducirá a más osas y Claverina, una de las dos hembras eslovenas liberadas por el Gobierno galo en octubre pasado que ha matado a ocho ovejas en Navarra, continuará sus andanzas por el Pirineo, pero sometida a una mayor vigilancia. El Gobierno foral tendrá, además, acceso de forma directa a la plataforma gestionada por Francia que recoge los datos de donde se encuentra la osa. Son dos de las medidas concretas a las que se llegó en la reunión mantenida el viernes pasado entre España y Francia con la participación de las comunidades autónomas de Navarra, Aragón y Cataluña, que cuentan con población de oso pardo en su territorio.

"Estamos contentos, porque nos han tenido en cuenta, pero falta un plan integral, una visión en conjunta del Pirineo, que coordine los esfuerzos y que recoja una estrategia más amplia que abarque biodiversidad ligada al despoblamiento", explica Eva García Balaguer, directora general de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Navarra, presente en la reunión. "El oso es como un gran símbolo de la biodiversidad, pero no nos podemos permitir correr el riesgo de perder la ganadería extensiva", opina.

Tampoco se acabó de precisar en la reunión cómo se abordará la petición de las comunidades autónomas para conseguir un apoyo financiero de los dos Estados. "Es una estrategia europea, por lo tanto, pedimos apoyo financiero real, para salvaguardar a los sectores más vulnerables como es la ganadería", añade García Balaguer.

"Tenemos que saber lo que funciona y lo que no con el oso. Carece de sentido que cada vez que llega la especie a algún lugar haya que empezar de cero", se queja. Porque a la Comunidad foral le cayó el oso directamente desde Francia, sin que nadie les hubiera consultado, teniendo en cuenta que era muy probable que los plantígrados reintroducidos pasaran a España. Los representantes galos admitieron en la cumbre del pasado viernes que su actuación no había sido la más adecuada y pidieron disculpas. Si existiera una mayor comunicación, "podríamos haber contrastado experiencias para mejorar la biodiversidad del Pirineo", opina García Balaguer.

El plan es seguir a Claverina de cerca, día a día, conocer sus hábitos y cuando se acerque al ganado, por el que ha demostrado una especial predilección, aplicar el protocolo, que, en principio, contempla el asustarla. "Se trata de alejarla de las zonas calientes". Un trabajo complicado porque en una noche Claverina puede cambiar hasta tres veces de valle: "recorre unos 30 kilómetros todas las noches".

El Ministerio para la Transición Ecológica indica en un comunicado que las distintas administraciones se han comprometido a aumentar la coordinación técnica, para consolidar la presencia del oso en las distintas vertientes del Pirineo, sobre todo en la parte occidental. Una zona donde, hasta la suelta de las dos osas eslovenas, solo vivían dos machos. También se ha acordado intensificar las medidas de prevención y disuasión para evitar los ataques de los plantígrados a las cabañas ganaderas. Para ello, se seguirá la línea de trabajo desarrollado en la cordillera Cantábrica donde existe una población cercana a los 300 ejemplares.

García Balaguer asegura que están trabajando en implementar sistemas de prevención, pero son de aplicación lenta. De momento cuentan con dos cercados electrificados, y quieren introducir mastines. "Tenemos un acuerdo con varios criadores, pero no es tan sencillo, hay que cogerlos de pequeños para que se críen con el ganado", describe. La Comunidad foral regala un perro, la comida de un año y se ayuda con la adaptación al rebaño.

Al mismo tiempo, están intentando contratar a pastores para el verano de dos escuelas "pero no hay tanta gente, porque es un sector con una tendencia al declive con poco relevo generacional que quiera seguir".

La prevención funciona

Hay experiencias que demuestran que la convivencia es posible. Técnicos de Forestal Catalana y de la Fundación Oso Pardo (FOP) han implementado medidas de prevención de daños en el Parque Natural Alt Aneu, en Lleida, en el marco del proyecto PirosLife. En 2017, en el Pallars Sobirá se agrupó en cinco grupos a varios rebaños de ovejas y uno de cabras, con cerca de 4.000 animales pertenecientes a 14 ganaderos. Se dotó a los rebaños de perros y vallados electrificados, además de contratar a pastores y a ayudantes para los que se arreglaron o construyeron cabañas y barracones que facilitan su estancia en la alta montaña. Se contrató a cuatro personas para supervisar posibles incidentes con las vacas y caballos que pastan libremente en los puertos de verano y se protegieron 21 colmenares con cercados electrificados.

La prevención funcionó. Según datos de la FOP:  “Desde 2014 hasta 2017 solo se registraron 11 ataques con unas pérdidas de 19 ovejas, 4 cabras y 4 colmenas. Es decir, entre 5 y 6 cabezas de ganado y una colmena de media al año. Además de escasos, conviene recordar que estos daños son indemnizados”, sostiene.    

 

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