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Los rostros de la huelga contra el cambio climático

Estudiantes de varias ciudades europeas hablan sobre los problemas medioambientales y la urgencia de frenarlos

Concentración de personas en la plaza de Maria Pita, en A Coruña, en la huelga contra el cambio climático.
Concentración de personas en la plaza de Maria Pita, en A Coruña, en la huelga contra el cambio climático. EL PAÍS

Decenas de miles de estudiantes han protestado este viernes en varias ciudades europeas. Reclaman medidas contra el cambio climático. Periodistas de EL PAÍS han preguntado a una decena de jóvenes de distintas nacionalidades sobre los problemas medioambientales y la urgencia de frenarlos.

A continuación, se exponen las cuestiones planteadas y cuáles han sido sus respuestas:

1. ¿Qué haces tú por el clima?
2.¿Qué tienen que aprender de vosotros tus padres?
3. ¿Qué medidas concretas pides al Gobierno?
4. ¿Dónde nació tu concienciación contra el cambio climático?

Marco Pinto, 22 años, Madrid.

Marco Pinto procede de Badajoz. Estudia Biología en la Universidad Complutense de Madrid. (Foto: Carlos Rosillo)

1. Lo importante son las pequeñas cosas que hacemos cada día, como reciclar o consumir menos plástico. Eso lo podemos cambiar, porque se consigue un total muy grande.

2. En mi caso, creo que tienen que cambiar la mentalidad y eso es un reto muy grande. Este fin de semana en el que volví a casa tuvimos una discusión porque no son capaces de reciclar. No entienden ese pequeño gesto, piensan que es un problema lejano, lo ven como un factor externo que pasa y ya está.

3. Yo pido a los políticos que se den cuenta de que es un problema real, que no estamos aquí gritando porque sí. Queremos leyes y reglamentos que ayuden, porque no creo que se esté haciendo nada. Deberían ponerse mucho más estrictos con las basuras y el reciclaje.

4. Es un proceso que lleva un tiempo. Me di cuenta de que algo estaba pasando por las noticias que aparecían en la tele sobre acontecimientos meteorológicos como tsunamis, inundaciones… Y pensé que no es tan lejano, que somos un país con mucha costa y que nos puede llegar un tsunami.

Alba Calonge, 19 años, Valencia.

Alba Calonge es estudiante de Bioquímica y Ciencias Biomédicas en la Universidad de Valencia. Es portavoz de Friday for Future en la ciudad. (Foto: C. V.)

1. Manifestarme para que los políticos hagan algo. No vale ya lo de vamos a reciclar o cerrar los grifos…, eso todo el mundo lo sabe. No podemos hacer cosas solo a nivel individual, necesitamos una respuesta global. Estamos contaminando todos, los que más, las grandes empresas y los más ricos. Es insostenible. Lo único que podemos hacer es, como personas jóvenes que vamos a sufrir las consecuencias del cambio climático, manifestarnos para exigir a los políticos que hagan algo.

2. Lo primero, concienciarse. Se ha agotado el tiempo de frenar el cambio climático porque ahora solo podemos mitigar sus efectos. Y en parte ha sido por esa generación que sabía lo que estaba pasando y no ha hecho nada, no ha considerado que era un tema central e importante. Estamos dando una lección a todos los adultos: tenemos que luchar por lo que queremos, por nuestro futuro. Espero que aprendan que somos fuertes, que podemos con todo y que vamos a conseguir cambiar las cosas. Esperamos que se sumen a nosotros.

3. Yo soy una científica en proyecto y los mayores no paran de repetir que somos la esperanza y que podemos hacerlo pero es que la generación de científicos que ya ejerce está proponiendo medidas contra el cambio climático. No pido una medida concreta, quiero que se cumplan los compromisos como el acuerdo de París, que no se está llevando a cabo y encima es insuficiente. Ya ha dicho la ONU que necesitamos medidas sin precedente. Ni siquiera se cumplen los acuerdos que ya se han firmado, así ¿cómo vamos a trabajar?

4. De pequeña veía en mi casa las noticias, más tarde he visto películas que me han hecho pensar que no se estaba haciendo nada. Me pregunté, ¿qué puedo hacer yo para frenar esto? Porque no quiero vivir así. Como dice Greta, no queremos esperanza, queremos pasar a la acción y solo con la acción llegará la esperanza.

Océan, 17 años, Marsella.

Océan estudia en un instituto en Marsella (Francia). (Foto: M. B.)

1. Intento reducir los desechos, comprar menos productos industrializados. Prefiero mercados cerca de mi casa, mercados bio. El reciclaje también es importante. Intento hacerlo lo mejor que puedo para respetar el planeta.

2. Mi madre ya sabe muchas cosas. 

3. El Gobierno debería reducir los desechos de plástico. 

4. Mi concienciación sobre el cambio climático nació hablando con mis amigos y mi madre. Cuando entré en el instituto, yo ya era mayor y más madura, me di cuenta de que había que hacer más esfuerzos.

Margaux Frechin, 17 años, Marsella.

Margaux Frechin estudia en un instituto en Marsella (Francia). (Foto: M. B.)

1. No como carne ni pescado desde hace dos años. Me desplazo casi únicamente en transporte público y en tren. Intento reducir mi consumo de plástico.

2. Quizá mis padres podrían dejar de comer carne. Quizá también ir a manifestaciones. E intentar ser más ecologistas, aunque ya lo son un poco, vivir más ecológicamente.

3. El Gobierno podría tomar medidas para que las empresas dejasen de contaminar tanto. Quizá educar a la juventud: no tenemos ninguna clase sobre ecología, somos nosotros los que debemos buscar información. Reducir el plástico en los supermercados. Y fomentar el transporte público, que fuese más accesible. 

4. Me gusta mucho el mar, vivo cerca del mar. Cada vez hay menos peces, veo muchos residuos en las playas. 

Lounes Emerard, 18 años, Marsella.

Lounes Emerard es estudiante de preparatoria en Marsella (Francia). (Foto: M. B.)

1. No como aceite de palma. No voy al fast foody reduzco el consumo de carne. Reciclamos los residuos. Privilegio los productos cercanos. Cuando puedo, intento ir en transporte público y en bicicleta. Y animo a la gente de mi entorno a hacer como yo, y más.

2. Mis padres están implicados también, está bien.

3. Me gustaría que el Gobierno prohibiese los fast-food, porque es un consumo demasiado alto de carne y es una de las mayores causas de la polución y del calentamiento global, y es muy fácil de hacer, basta con prohibirlos y cerrarlos. También incitar a la gente a ir en transporte público, no hacerlos gratuitos pero sí facilitar su uso. Incitar también al reciclaje.

4. Mi conciencia nació gracias a amigos y a las redes sociales.

Tanit Socias, 18 años, Barcelona.

Tanit Socias es estudiante. (Foto: A. G.)

1. Suelo reciclar e intento ir caminando allá donde vaya, siempre que sea posible.

2. Que igual no es tan importante llegar rápido a los sitios, sino llegar bien.

3. Pediría más prevención. Sobre todo con las papeleras de reciclaje, que siempre están llenas, por lo que al final tienes que tirar la basura fuera. Esto es algo que pasa mucho en mi barrio y que me da mucha rabia.

4. De pequeña vi un documental sobre el cambio climático. Se llamaba Planeta Tierra y te explicaba toda la evolución del planeta hasta ahora. Me quedé muy impresionada y desde allí supe que quería ayudar.

Judit Llaurador, 19 años, Barcelona.

Judit Llaurador, procedente de Tarragona, es estudiante. Ha acudido a la manifestación de Barcelona. (Foto: A. G.)

1. Lo que todo el mundo debería hacer. Reciclo, intento no tirar cosas al suelo… Cosas muy simples que parecen de sentido común, pero que no todo el mundo hace. Son cosas importantes, pero no es lo único. Por mucho que todos reciclemos o cerremos el grifo al lavarnos los dientes, si hay cuatro empresas que pueden contaminar lo que quieran, nuestro esfuerzo no servirá de nada. Por eso hay que cambiar el sistema.

2. Igual los jóvenes usamos más el transporte público. Aunque soy consciente de que a veces hay zonas sin ellos y eso te obliga a usar medios privados como el coche.

3. Una de las primeras medidas sería la expropiación y nacionalización de las empresas que más contaminan, como las energéticas. Se están lucrando a base de contaminar y mercantilizar con esos valores, y si se pudieran regular podríamos evitar que empeorara la situación. Pero yo no le pediría esto solo al Gobierno, sino a todos los organismos nacionales e internacionales.

4. Supongo que empezó en el colegio, cuando empezaron a promover el reciclaje y nos daban premios cada vez que lo hacíamos. Parecen “chorradas”, pero creo que es muy importante que empiecen a educarnos desde pequeños.

Nerea Telleria, 23 años, San Sebastián.

Nerea Telleria es estudiante del grado en Educación Primaria en la Universidad del País Vasco. (Foto: Javier Hernández)

1. En casa reciclamos todo. Además del papel, vidrio y plástico, también apartamos el orgánico. También intento no consumir envases de plástico y estoy intentando reducir la ingesta de carne porque la industria cárnica es la que más CO2 emite. El mejor reciclaje es el que no se consume.

2. Los padres tienen que cambiar de mentalidad. Los jóvenes somos la generación que debe crear las actitudes del futuro sobre el medioambiente. Toda la sociedad debe concienciarse de que todo lo que consumimos tiene un impacto medioambiental. Tenemos que dejar de ser tan consumistas.

3. Que tome medidas legales contra el deterioro de la naturaleza. Si los Gobiernos no aprueban leyes contra el cambio climático, no conseguimos nada. Me parece una aberración que no se recicle. ¿Por qué no se empieza a sancionar a quienes no reciclan? Esto debe hacerse a escala europea. Los Gobiernos deben ponerse de acuerdo de una vez para tratar de reducir las emisiones de CO2.

4. En mi familia, desde pequeña me han inculcado que hay que reciclar. En nuestra ciudad, San Sebastián, vivimos rodeados de naturaleza y no me gustaría que esto se estropeara. Las redes sociales también me han ayudado a sensibilizarme por este problema.

María Carranza, 24 años, Granada.

María Carranza es técnico audiovisual. (Foto: Fermín Rodríguez)

1. Todo empieza en el consumo y en cuánto impacto supone el plástico de lo que compras o la producción masiva de carne, o de lácteos… en la medida que puedo, reduzco el consumo de lo que más contamina: carne, plástico, lácteos, etc. También soy cuidadosa con las compras de ropa.

2. Si hablamos de consumo, creo que mis padres se criaron en una sociedad mejor que en la que estamos ahora. Mi padre me cuenta que se hacía matanza en el pueblo y con eso una familia aguantaba todo el año. Mis padres están muy concienciados en consumir, en comprar, solo lo que se necesita.

3. Lo primero es que reconozcan el problema porque hay Gobiernos que ni reconocen el cambio climático. También hacen falta más medidas de control de los plásticos. E ilegalizar la explotación tan bestial que hay en la industria de la alimentación, del calzado, de la ropa.

4. Hace pocos años. Hablas con gente y te das cuenta de que algo va mal. También las redes sociales te permiten ver muchos documentales y ahí ves mucho plástico en el mar, mucha explotación animal y humana y te das cuenta de la gran mentira que hay formada para que parezca que no pasa nada.

María del Mar Illescas, 30 años, Granada.

María del Mar Illescas es traductora. (Foto: Fermín Rodríguez)

1. En casa intentamos consumir lo menos posible, no comprar innecesariamente, reutilizar todo lo que podemos, evitamos comprar productos que están sobreenvasados y, por supuesto, reciclar.

2. Que todas las demás decisiones políticas deberían estar supeditadas a esto. En definitiva, incluso mejoras en condiciones laborales, reducción del paro... tiene poco sentido si el planeta acaba destruido.

3. Lo ideal sería una nacionalización de la energía para que aseguremos que todo el mundo tiene la que necesita y que no se utiliza como algo para generar beneficio. Y también de las plantas de reciclado e infraestructuras de ese estilo. Y por supuesto, mucha labor de concienciación.

4. En Alemania, estuve viviendo allí tres años y allí se toman estas cosas mucho más en serio. Y en contacto con la gente te das cuenta de lo que estás haciendo mal tanto individualmente como en conjunto. Y a partir de ahí hay que ponerse a mejorar las cosas.

Sara Jiménez, 18 años, Madrid.

Sara Jiménez es estudiante del Grado en Ingeniería de Telecomunicaciones. (Foto: Carlos Rosillo)

1. A la hora de comprar cualquier producto, me duele que sea de plástico. Intento consumir la menor cantidad de plástico posible. Y reciclo, por supuesto.

2. Sobre todo, la concienciación. Muchas veces las generaciones anteriores no le dan importancia porque es un problema que nos afectará a largo plazo.

3.  Me gustaría que se aplicara un modelo de economía circular. El Gobierno debería aplicar medidas que permitan no generar residuos y utilizar energías renovables que desarrollen un modelo sostenible. Y limitar o sancionar de alguna forma la contaminación.

4. Parece una anécdota pero en 2012, cuando el calendario maya marcaba que se terminaría el fin del mundo, empecé a leer cuestiones relacionadas con contaminación y las acciones que estamos llevando a cabo las personas y pueden llevar a destruir el planeta a largo plazo. Me di cuenta de que no podemos mantener este ritmo de contaminación durante mucho tiempo.

Lucía Yubero, 17 años, Madrid.

Lucía Yubero es estudiante de Segundo de Bachillerato en el Instituto Ramiro de Maeztu. (Foto: Carlos Rosillo)

1.Reciclar, consumir solo lo necesario, reducir el consumo de carne y boicot a los productos que llevan aceite de palma.

2.En general las generaciones pasadas han exigido legislación contra el cambio climático pero no como ahora que nos quedan muy poco tiempo para poner freno, es nuestro futuro. En mi caso, ellos me han inculcado la importancia de reciclar y yo les he implicado en la lucha contra el aceite de palma.

3. Se necesita más control, porque las producciones en masa ya no son sostenibles. Pienso que es necesario que pongan en marcha medidas concretas para exigir a las empresas esa sostenibilidad. Yo creo que no están haciendo nada, tienen que entrar en acción no ir solo a las cumbres, que son farsas diplomáticas. Y si hace falta un cambio del sistema capitalista, pues adelante.

4. Empecé a interesarme hace unos tres años con 14 años porque recibí un correo de Greenpeace para firmar contra el aceite de palma y me empecé a dar cuenta del problema. Entonces, comencé a buscar estadísticas y estudios contra el cambio climático. En mi instituto hay bastante acción y tenemos un club de Ecología, pero yo no participo en él porque tengo otras actividades.

Antón Vieites, 17 años, Santiago de Compostela

Antón Vieites es estudiante de 2º de Bachillerato en Santiago de Compostela. (Foto: Silvia R. Comportela).

1. Camino todos los días al instituto e intento usar el transporte público, además de reciclar diariamente.

2. Que el uso del coche no es 'obligatorio'.

3. Opino que el pago en las bolsas de plástico fue una medida acertada. Y en adelante los gobernantes podían implementar sanciones más estrictas a empresas que provocan daños medioambientales. En concreto, en Galicia, mi petición a las instituciones sería que acabase cerrándose la planta celulosa de Ence al borde de la ría de Pontevedra. Ayer se supo que el Gobierno central ha dejado de defender en la Audiencia Nacional la prórroga de 60 años que aprobó para la factoría el Ejecutivo de Mariano Rajoy en 2016, cuando era un gobierno en funciones, porque "no se ajustaba a derecho". Los jueces deberían ahora hacer caso de los recursos contra esta controvertida ampliación de la concesión de los terrenos en la costa que presentaron entonces Greenpeace, la Asociación pola Defensa da Ría de Pontevedra y el Ayuntamiento de la ciudad.

4. Descubrí los estragos que causa en el planeta a través de reportajes y artículos publicados en la televisión y en general en todos los medios de comunicación.

Sadie MacDonald, 16 años, Bruselas

Sadie MacDonald es estudiante de educación secundaria en un instituto de Bruselas. (Foto: Lluís Pellicer)

1. Voy a las manifestaciones para presionar al gobierno para que tome medidas. A nivel personal, en mis hábitos cuotidianos: reciclo, voy en bicicleta, uso solo el agua necesaria…

2. Su generación debería haber sido consciente de las consecuencias que tenía no haber actuado antes. Creo que no es demasiado tarde, pero hay que actuar ya.

3. Debe tomarse en serio este asunto. Hasta ahora no lo ha hecho, y debe adoptar cambios legales drásticos. Los gobiernos deben ser conscientes de que lo que están haciendo tendrá consecuencias económicas en el futuro. Así que no pueden escudarse en el dinero que se gana en el presente para aplazar un asunto que va a hipotecarnos en el futuro.

4. Creo que siempre he intentado hacer individualmente todo lo que ha estado a mi alcance para poder hacer mi aportación a la lucha contra el cambio climático.

Sheila Gámez, 18 años, Cádiz

Sheila Gámez es natural de Málaga y estudia Ciencias del Mar en la capital gaditana. (Foto: Jesús A. Cañas)

1. Intento no usar nada de plásticos en la compra. Me llevo mis propias bolsas o trato de unificar todas las frutas y verduras que hay que pesar en una. Uso el transporte público para ir a clase y moverme. Reciclo. ¡La pancarta que me he hecho es con cartón reciclado!

2. Mis padres tienen que aprender que esto no es una perdida de tiempo, que no es solo faltar a clase por que sí. Ellos piensan que el cambio climático está lejos. No entienden que ellos seguramente no lo van a vivir, pero yo sí. Por ejemplo, yo reciclo cuando estoy aquí [en Cádiz], pero no cuando estoy en Málaga, aún no he conseguido convencerles.

3. Se le pueden pedir muchas y muy variadas. Reducir los plásticos de un solo uso. En el autobús, unas tarifas mucho más bajas. Me gustaría también que la Universidad apoye más iniciativas como éstas. Hay profesores que han preguntado ‘¿seguro que vais a faltar hoy a clase?’

4. Estudio un doble grado en Ciencias del Mar. Esa será mi profesión, me sobran las razones para ello y para estar hoy aquí.

Con información de Cristina Vázquez, Silvia R. Pontevedra, Marc Bassets, Sara Vega, Esther Sánchez, Mikel Ormazábal, Javier Arroyo, Alejandro Fernández y Jesús A. Cañas.

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