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El estafador de las células madre de cordón umbilical acepta cuatro años de cárcel

El acusado engañó a 349 parejas a las que cobró por recoger y conservar muestras

Raúl Conejero, a la salida de los juzgados de Alicante, en 2012. En vídeo, el acusado de estafar a casi 400 familias con células madre acepta 4 años y medio de prisión.

Raúl Conejero, el hombre juzgado por estafar a 349 parejas a quienes ofreció servicios de recogida y preservación de muestras del cordón umbilical que luego no habría llevado a cabo, ha aceptado una pena de cuatro años y medio de cárcel tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía a cambio de reconocer los hechos. El Ministerio Público, que pedía para Conejero nueve años de cárcel por estafa y falsedad documental, ha alcanzado este lunes un pacto con la defensa del acusado y las distintas acusaciones, por lo que la Audiencia Nacional tendrá que condenarle a la pena acordada. Para lo que no ha habido conformidad es para la indemnización a las familias engañadas, por lo que el juicio se celebrará solo para determinar este extremo.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Conejero, un ciudadano de Alcoy, habría estado captando a parejas interesadas en recoger las muestras de sangre del cordón umbilical de su bebé recién nacido para guardarlas en un banco especializado al que podrían recurrir en caso de que el niño o algún miembro de la familia sufriese una enfermedad paliable con un transplante a partir de esas células madre previamente criogenizadas. Sin embargo, el acusado o bien nunca envió el material biológico al laboratorio donde cobró por guardarlo, o bien no pagó a esa tercera empresa los importes necesarios para que garantizaran la conservación. Cuando fue detenido en marzo de 2012, llevaba material biológico en el maletero del coche.

El acusado tenía experiencia en la materia, porque estuvo trabajando precisamente como agente comercial de la empresa Stem Cell S.A, especializada en preservación de muestras biológicas, entre 2009 y 2011 para la Comunidad Valenciana, Murcia y algunas zonas de Castilla-La Mancha. Básicamente, se encargaba de contactar con los servicios de Ginecología de los hospitales en su zona de actuación, donde impartía charlas informativas a las gestantes interesadas. Allí contrataba la crioconservación de las células madre del cordón umbilical y una vez recogidas las muestras, las enviaba a un laboratorio de Alemania, donde se almacenaba el material y se remitía información médica y un número de almacenaje a los clientes.

En la escenificación del acuerdo con Fiscalía, Conejero ha declarado ante la sección segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional que reconocía los hechos, y ha relatado su vinculación con Stem Cell hasta su despido y con el laboratorio LMB, al que remitía las muestras.

Ha explicado que la empresa le facilitaba el material para la toma de muestras y que se lo enviaban en función de los contratos que hacía, que determinaba lo que cobraba al mes. A finales de 2009, creó la sociedad Representaciones Biomédicas Levante para facturar ahí los contratos. Tras su despido, siguió recogiendo muestras, pero por su cuenta, y cree que Stem Cell envió una carta anunciando su cese a los profesionales y a los hospitales que normalmente visitaba. Pese a ello, en los hospitales solo algunos médicos le exigieron que presentara documentación de su empresa, pero normalmente no le pusieron impedimentos.

Ha reconocido que él tampoco confesó a todos los médicos que ya no trabajaba para Stem Cell "por temor" a que perdieran "la confianza depositada" en él, y ha asegurado que nunca se cruzó con el nuevo agente de la empresa que le pudo sustituir en sus funciones. De este modo, contrató "con numerosos clientes la recogida y conservación simulada de las muestras, a quienes entregaba diversa documentación simulada donde aparecían laboratorios inexistentes". Además, "simulaba la firma de médicos de los laboratorios en certificados con los resultados de los análisis de células madre de sangre del cordón umbilical extraído durante el parto".

El acusado había cobrado cantidades a los perjudicados de las que se apropió sin destinarlas al pago de los servicios contratados, y que oscilaban entre los 1.800 y los 2.200 euros por muestra que los recientes padres pagaban "confiados en que las muestras de sangre del cordón umbilical de sus hijos recogidas iban a ser conservadas", según la Fiscalía.

Para "simular" que las empresas que había creado tenían "solvencia" en la crioconservación de células madre, contrató a otra persona que según el fiscal, no sabía cuál era la verdadera actividad del acusado, y que puso en pie cinco páginas web y dominios, todos a nombre de las distintas mercantiles que había montado, donde los clientes pudieran encontrar referencias de su labor.

La Fiscalía pedía para Conejero nueve años de prisión por un delito continuado de falsificación de documentos oficiales y un delito continuado de estafa, así como 24 meses de multa en total a 12 euros el día y una responsabilidad civil que pasa por indemnizar a cada una de las 349 parejas afectadas con cantidades que oscilan entre los 1.000 y los 3.000 euros.

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