Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco diócesis sugieren instalar cristaleras en despachos de sacerdotes

Extremadura se une a Astorga y Sigüenza en adoptar protocolos antipederastia

Un momento de un oficio religioso.
Un momento de un oficio religioso.

Instalar puertas de cristal completamente transparentes y cristale­ras en despachos de sacerdotes, llevar a cabo como norma una política de "puerta nunca cerrada" en las estancias en las que un clérigo se reúna con un menor, examinar a un niño enfermo o herido en presencia de otro adulto, evitar hacer fotos privadas de imágenes de menores y que los padres participen en los grupos de WhatsApp y otras redes sociales que se utilicen para organizar las actividades. Estos son algunos de los puntos del protocolo que la diócesis de Plasencia (Cáceres) puso en marcha a principios de año y que ahora, tras las recientes publicaciones de los casos que la Iglesia silenció, ha hecho público el pasado fin de semana en su revista diocesana. Las otras dos diócesis extremeñas (Coria-Cáceres y Mérida-Badajoz) se han adherido. Un protocolo similar fue adoptado por Astorga en enero de este año y comunicado a las 70 diócesis españolas. Solo Sigüenza se sumó.

“Queríamos que la gente supiera que desde principios de año nosotros hacíamos las cosas bien”, ha explicado este miércoles una portavoz del obispado placentino. Tras distribuir el 27 de marzo dicho protocolo a los sacerdotes y a los directores de colegios, las otras dos diócesis de la provincia eclesiástica extremeña se adhirieron a seguir la norma. “El documento está orientado a prevenir y, en su caso, a detectar y denunciar, así como a actuar con rapidez y firmeza ante el abuso sexual perpetrado en las actividades pastorales llevadas a cabo por la diócesis de Plasencia, informando sobre las leyes civiles y eclesiásticas actualmente vigentes sobre este asunto”, introduce el protocolo. 

Los puntos que componen el documento son idénticos a los que en enero de este mismo año el obispado de Astorga publicó y distribuyó al resto de las 70 diócesis de España. También en esta norma extremeña aparece la obligatoriedad de denunciar los casos ante la fiscalía, como dicta la Ley del Menor de 2015. Además de obligar a presentar un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales a todos los seminaristas, catequistas y demás personas que vayan a tener un posible contacto con niños, el documento “insiste en el deber de reserva” en las personas que han detectado el supuesto abuso. “[El denunciante] debe ser discreto y guardar la confidencialidad de lo que ha conocido, sin que quepa ningún tipo de difusión, ni pública ni privada. Solo comunicará lo que sabe a los profesionales implicados en la intervención para resolver el problema y, en su caso, a los padres”, recoge el protocolo. 

El protocolo oficial de la Conferencia Episcopal Española, publicado en 2010, solo “invita” a los denunciantes a que notifiquen el hecho a las autoridades competentes. Después de que EL PAÍS publicase hace unas semanas una información sobre el silenciamiento de la Iglesia Española de casos de pederastia, la cúpula eclesiástica española anunció la creación de una comisión reservada para actualizar los protocolos contra los abusos. El papa Francisco se reunirá con los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para tratar el tema de la pederastia entre los días 21 y 24 de febrero del próximo año.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información