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Detenido un hombre por secuestrar y violar a una mujer española durante dos días en Suiza

La víctima fue sometida a prácticas sexuales sádicas y amenazas para que no denunciara

El presunto autor de los hechos fue detenido en las inmediaciones de la avenida de Cataluña, en Valencia.
El presunto autor de los hechos fue detenido en las inmediaciones de la avenida de Cataluña, en Valencia.

Durante dos días de finales de agosto, una universitaria española estuvo secuestrada en una vivienda en Suiza. Sometida de forma continua a amenazas, violaciones y prácticas sexuales sádicas. "Escabroso" y "complicado" son los adjetivos que usan los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía. El hombre, un francoitaliano de 21 años, fue reclamado internacionalmente por la policía del Cantón de Ginebra —como presunto autor de los delitos de agresión sexual agravada, detención ilegal y amenazas— y detenido en Valencia el pasado 11 de septiembre, sobre las 18.00, en las inmediaciones de la avenida de Cataluña.

La historia, que aún no tiene todos los cabos atados, comenzó a principios de este verano en la ciudad de Valencia. La mujer y el presunto autor de los hechos se conocieron estudiando en la universidad y empezaron a salir juntos. A finales de junio se marcharon a Suiza —la investigación apunta a un viaje en coche— donde, según estas fuentes policiales, él tiene un domicilio. "No sabemos si propio o prestado, pero se marcharon de forma voluntaria".

"Una vez allí no sabemos cuándo empieza la actividad criminal, pero el 22 de agosto la obliga a subirse al coche y la deja en la frontera con Francia". La abandonó en Annecy, un municipio francés de unos 50.000 habitantes a 40 kilómetros al sur de Ginebra. Fue auxiliada por las autoridades suizas a las que contó que había estado secuestrada durante dos días, que había sido amenazada una y otra vez para que no hablara, y que había estado sometida a "prácticas sexuales aberrantes y sádicas", según fuentes policiales. "Parece que habían tenido problemas sentimentales y esto era una especie de castigo". Ella, además, puso en la pista a las fuerzas de seguridad: creía que el presunto agresor podría haber vuelto a Valencia.

Ese mismo 22 de agosto, a través de la Red Europea de Equipos de Búsqueda Activa de Fugitivos, Suiza emitió una orden europea de detención y puso al tanto a la Policía Nacional en España y, desde Madrid, avisaron a los compañeros de la judicial en Valencia "con máxima prioridad". Allí lo detuvieron y allí sigue, en prisión provisional, a la espera de ser extraditado. "Es complicado, al no ser un nacional suizo ni español, la extradición puede tardar diez días [si es voluntario] o dos meses [si hay que iniciar un procedimiento porque él se niegue a ser trasladado]".