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Pistorius se salva de la cadena perpetua

La juez absuelve al atleta de asesinar a su novia, pero aún podría ser condenado de homicidio

La juez del 'caso Pistorius' lee el veredicto.

Pistorius no pasará el resto de su vida en la cárcel. La juez sudafricana T. Masipa ha declarado no culpable de asesinato, el cargo más grave, al atleta Oscar Pistorius. La magistrada ha considerado que no hay pruebas suficientes para concluir que Pistorius disparó intencionalmente a su novia Reeva Steenkamp la noche de San Valentín del año pasado.

Visiblemente nervioso, Pistorius empezó a sollozar poco después que Masipa, la mujer que tiene su destino en sus manos, iniciara la lectura del veredicto, pero cuando se descompuso y soltó toda la tensión fue al oír las palabras "no culpable" resonando en la sala.

Aunque la lectura del veredicto no ha terminado (continuará este viernes) se ha descartado la peor de las sentencias.

La atención está ahora puesta en su culpabilidad o inocencia por "homicidio culposo" (es decir, el que se comete por imprudencia o negligencia). Aunque Masipa no ha finalizado sus explicaciones al respecto, sí ha admitido que el atleta actuó de forma negligente, lo que, según la experta legal Kelly Phelps, significa que será declarado culpable. Si así fuera, la condena puede ser de hasta 15 años de cárcel.

La mujer de rojo, la juez que ha estado durante seis meses escuchando atentamente a los casi 40 testigos, presidiendo el juicio de forma discreta pero estricta, ha tomado hoy la palabra para desmontar las versiones de las dos partes: defensa y Fiscalía.

La Fiscalía quería probar que la fatídica noche del homicidio el paralímpico había discutido con su novia, que ella se encerró en el baño huyendo de su ira y que Pistorius le disparó a conciencia. Pero sus evidencias no han sido suficientes.

June Steenkamp, la madre de Reeva Steenkamp. ampliar foto
June Steenkamp, la madre de Reeva Steenkamp. REUTERS

La defensa, por su lado, ha insistido durante el juicio que si el atleta disparó los cuatro balazos fue porque creyó que había un intruso detrás de la puerta y que la muerte de la modelo fue un trágico accidente.

Tampoco su versión ha convencido a la juez. Masipa ha dicho que Pistorius no había sido "honesto", que se había mostrado "evasivo" en sus respuestas y que parecía más preocupado por el impacto de sus palabras que por contar la verdad.

Además se ha preguntado por qué Pistorius no llamó a la policía en vez de disparar, por qué no verificó si su novia estaba bien... Preguntas, todas ellas, que afectarán a su decisión final.

Los informes que se han presentado en el juicio, que comenzó el pasado 3 de marzo, señalan que Reeva falleció tras ser alcanzada por cuatro tiros uno de ellos en la cabeza mientras se encontraba en "una posición defensiva", con sus manos cubriéndose la cara. Pistorius siempre ha afirmado que aquella noche escuchó un ruido dentro del apartamento en el que vivía con su novia y que, creyendo que se había colado un ladrón, cogió una de sus pistolas. Ha asegurado que, sin encender la luz de la habitación, disparó cuatro veces a Reeva, que se encontraba en el cuarto de baño. La Fiscalía sostiene, no obstante, que la mató tras una supuesta discusión.

Además de las acusaciones por la muerte de su novia, afronta otros tres cargos relacionados con el uso de armas de fuego: dos de ellos por disparar en lugares públicos y un tercero por tenencia ilegal de munición. El atleta siempre ha sido un gran aficionado a las armas. En diciembre de 2012, el velocista encargó seis pistolas por valor de unos 4.000 euros que nunca llegó a recibir ya que el pedido se canceló un mes después de la muerte de Steenkamp. Durante el juicio, su exnovia Samantha Taylor lo describió como "amante de las pistolas" y llegó a asegurar que siempre dormía con un arma al lado de su cama.

Tres cargos pendientes

G. P.

El que fue héroe nacional de Sudáfrica, un símbolo de la superación, el atleta doble amputado que logró participar a unos Juegos Olímpicos compitiendo con corredores sin discapacidad, ha enterrado la época en la que las cámaras le seguían por ser un ejemplo. Rodeado de su familia, siempre presente en el Tribunal para darle apoyo, se enfrenta ahora al final del veredicto que le convertirá en convicto o que le dejará seguir siendo un hombre libre.

La lectura del veredicto continuará hoy, con la atención de medio mundo pendiente de cuál será la decisión que finalmente adopte la magistrada. Además de las acusaciones por la muerte de su novia, afronta otros tres cargos relacionados con el uso de armas de fuego: dos de ellos por disparar en lugares públicos y un tercero por tenencia ilegal de munición. Durante el juicio, su exnovia Samantha Taylor lo describió como “amante de las pistolas” y llegó a asegurar que siempre dormía con un arma al lado de su cama.