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Enric Sala | Biólogo marino

“Queremos proteger las últimas zonas salvajes del mar”

El explorador catalán trabaja desde 2005 en el que será el mayor santuario marítimo del planeta

Enric Sala, biólogo marino catalán, en diciembre pasado. Ampliar foto
Enric Sala, biólogo marino catalán, en diciembre pasado. National Geographic

El biólogo marino Enric Sala (Girona, 1968) está explorando, desde 2005, la que posiblemente será la mayor zona marítima protegida del mundo, si se llega a cumplir una promesa del presidente estadounidense Barack Obama. El mandatario anunció el martes pasado que el área denominada Monumento Nacional Marino de las Islas Remotas del Pacífico se expandirá a siete islas y atolones controlados por EE UU. Sala dirige el proyecto Pristine Seas, de National Geograpihc, que hace dos meses presentó a la Casa Blanca la idea de crear este santuario marino en el océano Pacífico, según cuenta Salas por teléfono desde Washington.

Pregunta. ¿Por qué es tan importante esta zona del Pacífico?

Respuesta. Es una las zonas mejor conservadas del océano. Es un ecosistema que incluye las áreas de alimentación, migración y reproducción para especies como ballenas, delfines, tortugas y millones de pájaros que anidan en esas islas.

P. ¿Cuál es la superficie total a proteger?

R. El área actual es 225.300 kilómetros cuadrado, a la que se sumarían 1.800.000 kilómetros cuadros. Con dos millones de kilómetros cuadrados en total, será el área protegida más grande del planeta.

P. El año pasado comentó a EL PAÍS que estaba trabajando en la creación de la reserva marina más grande del mundo. ¿Se refería a esta?

R. Esta es una de ellas. En el proyecto Pristin Seas que dirijo en National Geograpihc, el objetivo es que se protejan los últimos lugares salvajes del mar.

P. ¿Quiénes y de qué forma están explotando esta zona?

R. En la zona que no está protegida hay pesca de atún, pez espada y otras especies. La flota pesquera de EE UU coge más del 95% de sus capturas en otras zonas. Proteger está área no va a tener ningún impacto significativo en la industria pesquera del país. Los atunes migran cientos y miles de millas y la zona donde más se pesca es al oeste de este Monumento Nacional Marino. Los pocos atunes que se capturaban ahí, los van a pescar a otro lado, no supone ningún problema para la flota pesquera.

El biólogo Enric Sala bucea junto a una tortuga marina. ampliar foto
El biólogo Enric Sala bucea junto a una tortuga marina. National Geographic

P. Entonces, ¿con esta protección no se van a tocar intereses económicos?

R. No hay reservas de hidrocarburos, que se sepa, y la pesca es económicamente marginal.

P. ¿Qué tipo de protección tendrá esta área?

R. Protección total: no se puede extraer ningún recurso de la zona, ni vivo ni mineral. Los Monumentos Nacionales son intocables. Se puede transitar, navegar, realizar investigación científica y, en algunos casos, turismo con los permisos adecuados,aunque es una zona tan remota que hay poco turismo.

P. ¿Cómo se vigila una zona tan amplia para garantizar la protección?

R. Se hará con tecnologías vía satelital, que ya se usan para seguir la trayectoria de barcos pesqueros registrados legalmente. Por la trayectoria del buque sabemos si está en tránsito o pescando. Además, habrá satélites con radares específicos para esta zona. Si se detecta un barco ilegal, cuando llegue a un puerto se le atrapa. Con las tecnologías existente se puede vigilar esta área con pocos recursos económicos.

Enric Sala durante su trabajo como biólogo marino.
Enric Sala durante su trabajo como biólogo marino. National Geographic

P. ¿Por qué EE UU protege esa zona, y no enfoca la atención hacia áreas tales como Alaska y el Golfo de México?

R. Hay organizaciones conservacionistas en EE UU que intentan convencer a la Administración estadounidense para que se reduzca o prohíba la extracción petrolera en zonas muy críticas del Ártico. Esta del Pacífico era la zona, quizás, donde la protección era menos complicada políticamente. El Ártico es mucho más complicado.

P. ¿De qué más zonas se ocupa?

R. Estamos trabajando con el Reino Unido para que proteja las aguas alrededor de las islas de Pitcairn. Son cuatro: tres deshabitadas y una con solo 56 personas. Se crearía una reserva enorme, de 830.000 kilómetros cuadrados. Esperamos que el Gobierno británico tome una decisión este año.