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Un pueblo indígena de Oaxaca crea su propia red de telefonía móvil

Se trata de la primera red celular comunitaria en México

Más de 20.000 comunidades están en la misma situación en todo el país

Imagen del vídeo que ilustra el proyecto en Talea de Castro.
Imagen del vídeo que ilustra el proyecto en Talea de Castro.

Hasta hace unos meses, los 2.500 habitantes de Talea de Castro, una comunidad indígena de la sierra de Oaxaca, al sur de México, debían buscarse por el pueblo para hablar entre ellos. La otra opción era usar alguno de los 100 teléfonos fijos repartidos por un municipio de 54 kilómetros cuadrados y situado a 113 de la capital del Estado. Lejos de ser esta una elección voluntaria, la de vivir sin teléfonos celulares, las autoridades del pueblo comenzaron en 2008 los trámites para solicitar a las grandes compañías el establecimiento de red en la zona. “Solo Telcel respondió”, afirma en entrevista telefónica –pero desde un número fijo- Alejandro López Canseco, secretario del síndico municipal. “El problema es que querían que nosotros nos hiciéramos cargo de los gastos de instalación del sistema y el Ayuntamiento no tiene fondos para asumir algo así”.

Ante el silencio de las operadoras más comerciales, en 2012 empezaron a trabajar con dos organizaciones sin fines de lucro que se dedican al desarrollo de proyectos relacionados con la comunicación: Rhizomática y Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A. C. La experiencia culminó en marzo de este año con la creación la primera red celular comunitaria en México.

Según explican las dos organizaciones, la iniciativa propuesta busca identificar las condiciones técnicas, económicas y jurídicas para que las comunidades indígenas que no cuentan con telefonía celular, pudieran hacerlo.

“Estructuramos un esquema de prestación de servicio basado en la colaboración, en economías de escala y sistemas tradicionales de organización indígena, que hiciera viable la prestación del servicio”.

De este modo, la comunidad opera una red privada interna conectada al servicio de internet que proporciona una comercializadora de servicios que donó el equipo. “A través de éste, un concesionario de voz sobre protocolo de internet VoIP ofrece el servicio de telefonía al exterior”.

Según explica Peter Bloom, de Rhizomatica, la radiobase celular interna opera en una banda de 900 mHz, que es de uso libre en México, es decir, una red privada que no requiere permiso o concesión; que se conecta a un proveedor de internet y que contrata con un operador VoIP las llamadas salientes, pero que no sirve para todos los modelos de teléfono. Por ello, Talea de Castro ha solicitado a la COFETEL una concesión para experimentar en los 850mHz.

Las organizaciones explican que la autoridad local colecta una cuota mensual de 15 pesos para mantenimiento y gastos operativos y las llamadas a celulares inscritos son ilimitadas. Bloom señala que en este momento ya hay 600 equipos operando dentro de la red.

Erick Huerta, coordinador general adjunto de Redes asegura que desde que se dio a conocer la experiencia en Talea de Castro han recibido numerosas solicitudes para desarrollar el proyecto en otros lugares. Como esta, alrededor de 20.000 comunidades indígenas no cuentan con servicio de telefonía móvil en toda la república. “Para muchas compañías estos mercados no son rentables porque tienen costos administrativos muy altos y necesitan un número de clientes para que sean rentables”, explica Huerta. “Hay pueblos más accesibles que otros y en algunos casos, como en la zona norte de Chihuahua, hablamos de núcleos de población de 20 personas” En total, estima que alrededor de 9 millones de mexicanos viven en zonas que carecen de una red de telefonía móvil.