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OBITUARIO

Alfonso Álvarez Bolado, jesuita crítico del nacionalcatolicismo

Fue uno de los intelectuales más destacados del pensamiento cristiano

El sacerdote jesuita Alfonso Álvarez Bolado.
El sacerdote jesuita Alfonso Álvarez Bolado.

En la tarde del sábado 13 de julio murió en Salamanca Alfonso Álvarez Bolado, sacerdote de la Compañía de Jesús y uno de los intelectuales más destacados del pensamiento cristiano en el siglo XX. Filósofo especializado en Hegel, Niestzche y Heideger y teólogo experto en el pensamiento de Karl Rhaner, con quien se había formado en Austria y en Alemania. Fue profesor de Filosofía en la Universidad de Barcelona, después de haberse doctorado con una tesis sobre el pensamiento de Nietzsche y Heidegger.

Ordenado sacerdote en 1958, su impronta en la filosofía española y en la formación de los jóvenes universitarios en las décadas de los cincuenta y sesenta fue destacada en varias ocasiones por Eugenio Trías y Victoria Camps, quienes fueron sus discípulos y, con el tiempo, se convirtieron en importantes pensadores. En La filosofía española. Herederos y pretendientes, obra básica de referencia sobre la producción filosófica en nuestro país entre 1963 y 1990, ha quedado bien registrada su aportación en este ámbito del saber. En aquellos años apoyó el movimiento universitario antifranquista y creó, con la colaboración de Victoria Camps, una Escuela de Teología para laicos.

Desde Barcelona se trasladó a Madrid, donde fue profesor de Filosofía y de Teología en la Universidad Pontificia Comillas. En la capital contribuyó al diálogo con pensadores ateos y agnósticos a través del Instituto Fe y Secularidad. Junto con José Luis Aranguren, José Gómez Caffarena y Andrés Tornos fundó una de las más potentes plataformas de encuentro y debate intelectual que ha habido en España. Fue un participante muy activo en los primeros encuentros de diálogo entre marxismo y cristianismo en Europa, lo que motivó que le fuese retirado el pasaporte.

Realizó un papel importante en la difusión en España de la teología política alemana y de la teología de la liberación latinoamericana. Autor de numerosos ensayos y diversos libros, su obra fundamental ha sido El experimento del nacionalcatolicismo, publicada por la editorial Cuadernos para el Diálogo. En ella realizó una crítica radical de esta ideología tan fundamental en la legitimación de la dictadura franquista.

En el ámbito eclesial fue uno de los principales asesores del cardenal Tarancón y a través de la revistas Sal Terrae e Iglesia Viva publicó notables ensayos que contribuyeron a la construcción de la democracia y a la aceptación del carácter no confesional de la Constitución en unos años en que el sector ultraconservador de los obispos deseaba activar el confesionalismo político.

Si la primera etapa del pensamiento de Álvarez Bolado estuvo centrada en la filosofía de Heideger y de Niestzche y la segunda en el análisis crítico del rol de la Iglesia en la Guerra Civil y en la dictadura, la tercera se caracterizó por sus contribuciones a un pensamiento democrático inspirado en el cristianismo. Como jesuita participó en las congregaciones generales que establecieron “la promoción de la justicia y el servicio de la fe” como programa de acción de la Compañía de Jesús. En los últimos años de su vida animó, como experto en la obra de Ignacio de Loyola, encuentros de espiritualidad y compromiso político y, una vez jubilado en Valladolid, fue el coordinador del Colectivo Democracia y Cristianismo en la ciudad donde había nacido en 1928.

Rafael Díaz-Salazar es profesor de Sociología en la Universidad Complutense.