Los astronautas chinos dan clases desde el espacio a los estudiantes en la Tierra

Una de los tres tripulantes de la nave Shenzhou 10 imparte lecciones de física por vídeo en directo a 60 millones de niños

Imagen de uno de los vídeos difundidos por la astronauta Wang Yaping.
Imagen de uno de los vídeos difundidos por la astronauta Wang Yaping.

China está embarcada en una discreta conquista del espacio, con la vista puesta en los avances tecnológicos que lleva emparejada y una futura utilización de los recursos minerales en la Luna u otros planetas. El programa es motivo de orgullo nacional, y este jueves el Gobierno ha aumentado un poco más el fervor espacial entre las generaciones más jóvenes.

Wang Yaping, la única mujer entre los tres astronautas que fueron lanzados a bordo de la nave Shenzhou 10 el martes de la semana pasada para llevar a cabo la quinta y más larga misión tripulada de la historia espacial china, ha dado una clase por vídeo en directo desde el laboratorio de pruebas Tiangong 1 (Palacio Celestial 1) situado en órbita terrestre a unos 300 kilómetros de la Tierra.

Wang ha llevado a cabo diversos experimentos de Física, que han sido seguidos por más de 330 estudiantes en un colegio dependiente de la Universidad del Pueblo en Pekín, desde donde han podido hacer preguntas. La lección, que ha durado 51 minutos, ha sido emitida por la cadena de televisión pública CCTV, con una audiencia estimada de unos 60 millones de niños en unas 80.000 escuelas de secundaria de todo el país. En aquellos colegios que no cuentan con televisión, han podido seguir las explicaciones por radio.

Con sonrisas y un tono pedagógico, Wang ha realizado experimentos sobre el comportamiento y la tensión superficial de los líquidos en un entorno de microgravedad, y ha explicado a los estudiantes diferentes conceptos como peso, masa y las leyes de Newton. Para ello, ha utilizado agua, un giróscopo y sus propios movimientos, mientras uno de sus compañeros la filmaba con una cámara de vídeo. Uno de los experimentos muestra la bola de un péndulo que tras ser desplazada de su posición vertical no regresa a ella. En otro, Wang crea una esfera de agua, la caza en el aire con la boca y se la bebe.

En un momento de la explicación, Nie Haisheng –el comandante de la misión- ha adoptado la posición del loto –con las piernas cruzadas-, conocida por todos los aficionados chinos a las películas de artes marciales. “En el espacio, todos somos maestros de kungfú”, ha asegurado Wang. “¿Has visto basura espacial?”, le ha preguntado un estudiante, a lo que la astronauta ha respondido: “Todavía no hemos visto, pero existe”.

Según un experto sin identificar citado por la prensa china antes de la clase, la lección de Wang es más compleja, larga e incluye experimentos más difíciles que la realizada por la astronauta estadounidense Barbara Morgan en 2007. “Morgan mostró la rutina diaria en el espacio, cómo tomar una bebida y efectuar ejercicios físicos en el espacio. Wang Yaping se centrará más en la explicación de teorías físicas”, dijo. Los tres astronautas prepararon los ensayos antes del viaje en un simulador en la Tierra.

La tripulación tiene previsto también llevar a cabo hoy una maniobra de acoplamiento espacial manual, que implica regresar a la cápsula Shenzhou, desconectarla del módulo Tiangong, volar alrededor de este y volverse a unir al laboratorio.

La nave Shenzhou 10 fue disparada a bordo de un cohete Larga Marcha 2F desde la base de Jiuquan, en el desierto de Gobi, y tras entrar en órbita se acopló con el módulo Tiangong 1. Este funciona como prototipo de una estación espacial mucho mayor que, según los planes, será lanzada en 2020. Está previsto que la misión actual dure 15 días. La tripulación está compuesta por Nie Haisheng –que efectúa su segunda misión al espacio-, Zhang Xiaoguang y Wang Yaping, la segunda astronauta china en ser colocada en órbita.

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