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El Parlamento Europeo exige limitar el uso de químicos nocivos para la salud

Pide medidas contra los alteradores endocrinos presentes en tejidos, envases y cosméticos

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy una resolución en la que insta a la Comisión a reducir la presencia de ciertas sustancias químicas conocidas como "alteradores endocrinos", que pueden resultar muy perjudiciales para la salud. Los diputados han pedido reducir la exposición de los seres humanos a este tipo de sustancias debido al aumento significativo del número de pacientes que sufren enfermedades relacionadas con trastornos hormonales y reproductivos.

El Parlamento insta a la Comisión a elaborar una estrategia comunitaria en este ámbito para mediados de 2015, aunque la primera lista provisional sobre alteradores endocrinos debería publicarse antes de diciembre de 2014, señalan los diputados. "Esta resolución tiene como objetivo identificar los mecanismos que deben adoptarse para abordar esta cuestión, el uso de los alteradores endocrinos.

"Ya ha llegado la hora de que se tomen medidas concretas en este asunto", ha declarado la ponente, la socialista sueca Asa Westlund, después de que la resolución fuera aprobada por 489 votos a favor, 102 en contra y 19 abstenciones.

Los alteradores endocrinos son una serie de sustancias químicas que contienen esteroides, algunos pesticidas, los bifenilos policlorados (PCBs, según sus siglas en inglés), las dioxinas y los aditivos plásticos o sintéticos. Se encuentran en la composición de algunos tejidos, así como en materiales de construcción, plásticos, juguetes, envases o productos cosméticos. Suponen una grave amenaza para mujeres embarazadas, niños y jóvenes, cuyos sistemas hormonales son más vulnerables a este tipo de sustancias.

Debido al incremento del número de trastornos hormonales en los últimos 20 años, la Eurocámara propone reducir la exposición de los seres humanos a este tipo de sustancias, que pueden ocasionar desórdenes hormonales y reproductivos, cáncer de mama o de testículos, malformaciones congénitas o trastornos del desarrollo neurológico, entre otros.

Los eurodiputados también piden que se refuercen las investigaciones sobre estas sustancias y se establezca un protocolo de identificación y descripción. Subrayan además que no existe una base científica suficiente para fijar un valor límite por debajo del cual no se produzcan efectos adversos, por lo que debe considerarse que los alteradores endocrinos son sustancias «sin umbral» y que toda exposición a ellos puede conllevar riesgos, a menos que el fabricante pueda aportar pruebas científicas de que este umbral existe.