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Castilla-La Mancha pone en marcha un programa de maestros ‘becarios’

Más de un millar de profesores trabajan gratis a cambio de créditos para la oposición

Opositores andaluces en la cita de 2011. Ampliar foto
Opositores andaluces en la cita de 2011.

Más de 1.000 maestros llevan dos semanas trabajando gratis en colegios de Castilla-La Mancha. Lo harán hasta el 22 de marzo. Son una especie de becarios (aunque no cobran nada) recién graduados en Magisterio o interinos con pocas posibilidades de trabajar este curso. Son beneficiarios del Programa Formación en el Aula, que creó la Consejería de Educación y que ha dividido profundamente a la comunidad educativa de la región. Para unos es simplemente trabajo gratis; para otros, la forma de ahorrarse los profesores de apoyo que se quitaron el curso pasado. Para el Gobierno autónomo, es una estupenda manera de ofrecer “formación presencial, enriquecedora y gratuita”, dice una portavoz de la Consejería de Educación castellano-manchega.

Su consejero, Marcial Marín, presentó hace unos meses el plan como una iniciativa pionera en España. Y lo es. A cambio de dos meses de prácticas no remuneradas, los participantes obtendrán 25 créditos para las oposiciones convocadas en julio. Problema de aritmética: la oposición convoca un total de 203 plazas y en estas prácticas participan más de 1.500 maestros; por lo que es fácil que la compensación se quede en humo.

Lucía Luna, de 26 años, es una de esas maestras-becarias. Terminó la carrera hace dos años y ahora siente cierta contradicción: “No quieres pensar que te están usando para hacer un trabajo gratis, pero no puedes evitarlo”. Dice que hasta ahora no ha tenido que sustituir a su maestra-tutora, pero no sabe qué pasará el día que ella falte. Aunque asegura que lo único que tiene claro es que no puede sustituir al profesor. Luna se queja también de desinformación desde el principio.

María también está sorprendida por la falta de información y, sin embargo, está contenta con el programa, le viene como anillo al dedo. A sus 30 años nunca había ejercido y estas prácticas le sirven para retomar la profesión. Para ella es evidente que no son profesores de apoyo: “Solo vamos con un profesor y por dos meses”. María participa en esta iniciativa también porque le ahorrará el coste de estos créditos si los hiciera con los cursos que ofrecen los sindicatos.

El programa creó divisiones dentro de la comunidad educativa

Noemí, una interina veterana, se siente igualmente desinformada: “A mí me dijeron que solo podían apuntarse los que no habían trabajado”. Su opinión se ajusta a la de la mayoría de los 6.000 interinos de la región. “Se están aprovechando de los más desesperados”, afirma.

Fuentes de la consejería, no obstante, niegan que haya tal desinformación, “todo está perfectamente explicado en la convocatoria del programa”, dicen. Los sindicatos también han sido muy críticos. Desde CC OO en la región, Alfonso Gil afirma que esta medida es una desfachatez en un contexto de supresión de apoyos y de reducciones de plantilla. “Que se saquen de la manga un programa que, lo vistan como quieran, son 10 semanas de apoyo gratis, es un insulto”. Laura Torres, de STES, va más allá: “Es mano de obra gratis, en régimen de esclavitud”. El presidente regional de ANPE, Juan Carlos Illescas, critica también la falta de transparencia en el proceso. Las listas de admitidos salieron el día 8 de enero, pero con acceso restringido a usuarios, por lo que no se podía comprobar la correcta adjudicación de las plazas. Fue el propio sindicato quien las filtró en su web el día 11.

El año pasado la Junta retiró los profesores de apoyo de educación infantil. Fueron despedidas entre 800 y 1.000 personas. Miriam Rojas, maestra de infantil en un colegio de Ciudad Real, dice que desde entonces prácticamente no puede ni ir al baño por la acumulación de trabajo. Pero no ha pedido un becario: “Me vendría bien, pero no estoy de acuerdo en que la gente trabaje gratis habiendo tantos maestros que se han quedado en el paro”. Sin embargo, no habría podido elegir, pues el consejo escolar tomó la decisión colectiva de no adscribirse al programa.

Algunos piensan que es una forma de ahorrarse los profesores de apoyo

En otros colegios, como el Valparaíso de Toledo, se dejó que cada maestro eligiera por su cuenta. La directora, Valle Carrera, afirma que la medida ha dividido al claustro: “La mayoría piensa que es formación, que beneficia tanto a los becados como a los profesores, pero otros piensan que es simplemente una forma de ahorrarse económicamente esos apoyos”. Desde la consejería no entienden el rechazo a un programa que es voluntario y piden respeto para los que se han acogido a él por parte de los sectores más críticos.

Lucía Luna, de momento, está contenta. No tiene muchas esperanzas. Estudia la oposición y da clases particulares para sacar algún dinero. “No sé si estoy perdiendo el tiempo con esto y si estas prácticas van a tener valor en las oposiciones”, se lamenta. Quizá por eso, cuando se le pregunta si le merece la pena esta especie de beca, sonríe con cierta ironía y contesta un lacónico: “Aún no lo sé”. La consejería tampoco sabe si el próximo curso repetirá experiencia.

Oposiciones con cuentagotas

M.C.

Hace tres años que Castilla-La Mancha no convoca oposiciones para maestro. Las 203 plazas que se adjudicarán en julio es el máximo legal posible, porque la ley solo permite hacer una oferta de empleo público igual o inferior al 10% de las jubilaciones, según informó el consejero Marcial Marín. La Junta explicó que se puede hacer esta convocatoria sacrificando el resto de oposiciones, entre ellas la de sanidad. La autonomía fue la primera en convocar oposiciones, por eso Formación en el Aula se vendió desde la consejería como el remedio contra el efecto frontera. “Un valor diferencial frente a aspirantes de otras comunidades autónomas”, dijo Marín.

Pero poco a poco otras comunidades se van animando. En los últimos meses, Extremadura, Murcia, La Rioja, Valencia y Galicia las han convocado también. Todas las autonomías insisten en que les supone un gran esfuerzo aunque las plazas sean exiguas; desde las 80 de La Rioja a las 300 de la Comunidad Valenciana. De todas formas, convocatorias más masivas serían problemáticas, como la que intentó Andalucía el año pasado con más de 2.000 plazas para educación secundaria y que fue bloqueada por el Gobierno central por chocar con los techos de gasto público. Para la Confederación Sindical de Trabajadores de la enseñanza (STES) estas oposiciones tan pequeñas tienen un segundo objetivo, que es remover los criterios en las listas de interinos. La pretensión sería reorganizar la bolsa de interinos por la nota cosechada en los exámenes y que la experiencia no tenga tanto valor. Para este sindicato habría que reforzar la estabilidad laboral y aprovechar la experiencia.

Castilla-La Mancha o Valencia proponían que 9 de cada 10 puntos dependieran de la nota de examen. Tras las mesas de negociación será al 50%.