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Sor María no acude al juzgado a declarar como imputada por el robo de niños

Alega motivos de salud, aunque su intención es no responder a las preguntas del juez

"Se me ha caído el mundo encima. Llevo 32 años esperando", lamenta la madre denunciante

Purificación Betegón, madre responsable de las segunda imputación a Sor María por niños robados y su abogado Ampliar foto
Purificación Betegón, madre responsable de las segunda imputación a Sor María por niños robados y su abogado

Sor María Gómez Valbuena no ha acudido hoy al juzgado para declarar como imputada por el supuesto robo de dos gemelas el 23 de febrero de 1981 en Madrid. Su abogado, José María Calero, ha presentado hoy un informe médico para excusar a su cliente, alegando insuficiencia cardiaca. Previamente, sin embargo, habían solicitado poder entrar al juzgado por el parking en silla de ruedas. En cualquier caso, su intención es no responder a las preguntas del juez como ya hizo el pasado 12 de abril, cuando fue citada también como imputada por otro caso de robo de bebé, en la misma clínica, Santa Cristina de Madrid, y el mismo año.

Un forense deberá comprobar ahora que sor María, de 87 años, no estaba en condiciones físicas para acudir al juzgado. Posteriormente se fijará una nueva fecha para la declaración. "Tarde o temprano tendrá que venir", ha dicho Alipio Barbero, el abogado de Purificación Betegón, la madre que acusa a la monja de robarle a sus dos gemelas por ser madre soltera y tener ya otro hijo.

"Cuado me he enterado de que no iba a venir, se me ha caído el mundo encima. Llevo 32 años esperando", ha lamentado Purificación. "Yo no tenía ninguna intención de dar en adopción a mis hijas. Sor María me dijo que era muy joven, que ya tenía otro hijo y que mis gemelas estarían mejor con una familia, y yo le respondí que no tenía ningún derecho a decirme aquello porque además, no sabía nada de mi vida ni del apoyo que yo tenia de mi familia. Y como no me las pudo quitar por las buenas, me las quitó por las malas: me dijo que habían muerto". Purificación ha confesado que no sabe cuál hubiese sido su reacción si hoy, como estaba previsto, hubiese visto a la monja a la que acusa de robarle sus bebés: "Puede que me hubiese desmayado, o que hubiese llorado... Espero que Dios la perdone, porque yo no la voy a perdonar nunca".

Hoy también declaran en el juzgado María Luisa Torres, la madre que logró la primera imputación de sor María por robo de bebés y que logro reencontrarse con su hija, Pilar, 29 años después del parto.

Como en anteriores comparecencias, un grupo de afectados por el robo de bebés se ha acercado a las puertas del juzgado, pese a que la Delegación del Gobierno les prohibió concentrarse allí.

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