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La polio descendió un 66% en 2012

Con 218 casos, el objetivo de la erradicación se incumple

Los ataques a personal sanitario en Pakistán dificultan la vacunación

Vacunación de niños contra la polio en Kabul (Afganistán).
Vacunación de niños contra la polio en Kabul (Afganistán).

El objetivo de erradicar la polio se muestra esquivo. Y la última fecha decidida por la Organización Mundial de la Salud, 2012, ha acabado con un relativo fracaso: 66% de casos menos que en 2011, pero aún así fueron 218 las personas infectadas. La que sería la segunda enfermedad infecciosa que desapareciera del planeta después de la viruela todavía sobrevive en tres países considerados endémicos (Pakistán, Afganistán y Nigeria) y en dos con casos esporádicos (Níger y Chad), según la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio.

La situación, sin embargo, ha adquirido en el último año una nueva y preocupante dimensión. Como refleja un editorial de la revista The Lancet, al problema puramente sanitario se ha sumado otro: los ataques al personal sanitario encargado de llevar la vacunación.

Estos se han producido en Pakistán (hasta 16 muertos en dos ataques en enero y mediados de diciembre), lo que ha añadido un tremendo esfuerzo y riesgo a las campañas de vacunación. A diferencia de campañas de tipo más sanitario, como la que hubo en 2004 en Nigeria, alentada por líderes islámicos, esta vez las agresiones tienen un segundo componente: el recelo de los grupos integristas ante un personal que ven como posibles espías; una actitud estimulada después de que se corriera el rumor (no confirmado) de que el escondrijo de Bin Laden había sido localizado gracias a la información de un miembro de una supuesta ONG.

El asunto es de especial gravedad ya que Pakistán es el país con más casos de Asia (58), y, además, los análisis genéticos han demostrado que los de Afganistán tienen su origen en el país vecino. Aparte de que existe un temor a que haya un efecto contagio en los territorios afganos controlados por los talibanes.

El antecedente de Nigeria ofrece una visión del posible efecto de obstaculizar la vacuna. Cuando el norte del país africano impidió la inmunización hubo un rebrote de casos, y la infección se transmitió a 15 países de la zona.