Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Ley Wert cierra el trámite autonómico sin consenso

Cinco comunidades rechazan el anteproyecto de la LOMCE

Las autonomías tienen que discutir ahora sobre la discusión económica

La secretaria general del departamento catalán de Enseñanza, María Jesús Mier (de espaldas), tras la Conferencia sectorial de Educación.
La secretaria general del departamento catalán de Enseñanza, María Jesús Mier (de espaldas), tras la Conferencia sectorial de Educación. EFE

Ha sido el cuarto encuentro con las comunidades y el último para analizar el anteproyecto de la Ley de Calidad de la Educación con los consejeros. La reunión más corta con las autonomías, de casi tres horas, ha terminado casi como empezó la ronda de contactos: sin acuerdo. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha comparecido felicitándose por el “elevado grado de consenso” de la reunión que abre la vía para la tramitación parlamentaria de la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa). Pero lo cierto es que el texto, que no ha sufrido ninguna modificación respecto al borrador del pasado 4 de diciembre, ha recibido el respaldo de 12 comunidades autónomas (todas las gobernadas por el PP más Navarra) y el rechazo del resto.

Con el cierre de las conferencias sectoriales, empieza la discusión más política del anteproyecto de ley. Pero antes, el ministro y los consejeros volverán a verse las caras a mediados de enero con otro asunto espinoso en la agenda: la memoria económica de la ley. El departamento de José Ignacio Wert, que prevé aplicar la norma a partir del curso 2014-2015, había calculado que no tendría gastos añadidos en 2015 (su previsión era ahorrar 3,8 millones por los cambios en el currículo de Bachillerato) y en preveía gastos de 11,3 millones por el aumento de matrícula en Formación Profesional a partir de 2016.

Algunas comunidades autónomas se han quejado durante el encuentro sectorial de las dificultades económicas y la falta de partidas llegando a señalar que este problema puede eternizar la tramitación. El ministro admite que hay que volver a revisar las cuentas. Su previsión es enviar el anteproyecto a final de enero al Consejo de Estado y llevarlo al Consejo de Ministros en febrero.

En el debate parlamentario previsiblemente volverá a repetir algunos de los argumentos utilizados en uno de los aspectos más polémicos. Wert asegura que las lenguas cooficiales “tienen un tratamiento absolutamente simétrico al castellano” en el anteproyecto, aunque Cataluña sigue sin estar de acuerdo. La Secretaria General de Enseñanza de la Generalitat, María Jesús Mier, ha reiterado el “rechazo total” que llevó a su consejera, Irene Rigau, a abandonar la penúltima conferencia sectorial y plantar al ministro. Esta vez lo ha hecho de una forma más sibilina. Rigau ha declinado asistir a la Conferencia porque el texto no recoge las modificaciones que pide Cataluña (que se retire todos los artículos sobre las lenguas cooficiales y aquellos que vulneran competencias autonómicas, como la creación de las reválidas). La consejera ha preferido asistir como espectadora a la rúbrica del acuerdo de gobierno entre CiU y ERC celebrado este mediodía en el Parlament, informa Ivanna Vallespín.

No obstante, las negociaciones entre Cataluña y Gobierno continúan. El martes un grupo de técnicos y asesores jurídicos del Ministerio de Educación se reunieron con representantes de la Generalitat. Por la noche, Rigau mantuvo una conversación telefónica con la Secretaria de Estado, Montserrat Gomendio. Siempre, sobre los dos aspectos polémicos: lengua y competencias. Según la Generalitat, a pesar de estos contactos y de la reunión de más de tres horas entre Rigau y Wert de la semana pasada, las posiciones no se han aproximado.

Tampoco ve ese respeto a las lenguas cooficiales la nueva consejera vasca, Cristina Uriarte, que se estrena en la conferencia pidiendo una relación “no discriminatoria” entre lenguas de manera “que el castellano no esté a un nivel superior al de las lenguas cooficiales”. “Queremos una relación de convivencia, no una relación de mera coexistencia".

El Ministerio está dispuesto a un cambio de denominación. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, pidió en una reunión a puerta cerrada con el ministro la semana pasada que cambiara el nombre de “asignatura de especialidad” que reciben aquellas que gestionan las comunidades autónomas frente al nombre de troncales para aquellas cuyas competencias quedan en manos del Estado.

Wert ha citado que “la confusión por una mala interpretación” les lleva a plantearse un cambio de nombre, aunque no ha revelado si lo llamará “bloque autonómico” como sugirió su compañera de partido. También ha abierto la puerta a que las comunidades puedan implantar la enseñanza de distintas lenguas cooficiales en sus currículos propios, que permita aprender vasco en Extremadura o catalán en Madrid, por ejemplo. “Abrir la posibilidad de que los estudiantes aprendan las distintas lenguas me parece muy positivo”, ha dicho.

La consejera andaluza, Mar Moreno, ha pedido la retirada completa del texto que “rompe la igualdad de oportunidades y la equidad” del modelo actual. Moreno critica que el respaldo de la Lomce a los centros concertados y privados “convierte la educación en una autopista de peaje para la enseñanza privada y una carretera secundaria para la educación pública”. Su homóloga en Madrid, Lucía Figar, ha reiterado que quiere ver reflejado con claridad la “libertad de elección” de los padres “como principio de calidad educativa”.

Wert ha cerrado su intervención ante los medios asegurando que, en lo que queda por delante, la Lomce se puede cerrar con un acuerdo más amplio. “El diálogo sigue abierto”, dice el ministro.