Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Castillos en el aire en Valdevaqueros

Tarifa asegura que las 350 casas y hoteles previstos no dañarán la playa salvaje

En 2003 ya intentó urbanizar una zona cercana, Los Lances, pero la constructora quebró

Playa de Valdevaqueros.
Playa de Valdevaqueros. EL PAÍS

Tarifa decidió hace más de 20 años cómo quería crecer. Pero la polémica urbanística en este municipio gaditano ha estallado esta semana, cuando el Ayuntamiento aprobó el Plan Parcial del Sector SL-1 Valdevaqueros, en el que se prevén 350 viviendas y establecimientos hoteleros con capacidad para 1.423 plazas. El plan se extiende por una superficie de 700.000 metros cuadrados en el entorno de una playa salvaje. En la zona ya existen pequeñas edificaciones, como hoteles y algún cámping, pero diseminadas.

En el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de esta localidad, que data de 1991, se perfilaba el desarrollo de todo el término municipal. Para la zona oeste, donde está Valdevaqueros, se establecía un uso residencial y turístico al albur del ocio vinculado a la naturaleza y los deportes de viento. Es el eje Valdevaqueros-Los Lances, que se divide en tres sectores. Pero las aventuras urbanísticas que hasta la fecha se han emprendido en esta zona, paraíso para los aficionados al kite y al windsurf, han naufragado.

No es la primera vez que el Consistorio tarifeño intenta urbanizar ese eje que corre paralelo a la costa y a la N-340, una carretera que marca el límite norte del Parque Natural del Estrecho. El Ayuntamiento aprobó en agosto de 2003 el Plan Parcial del Sector SL-3 Los Lances. Una promotora tenía previsto construir 792 viviendas y 1.804 plazas hoteleras. Entonces hubo algo de polémica —el extinto PSA llevó el asunto al Parlamento andaluz—, pero ni mucho menos se generó un debate tan fuerte como en el caso de Valdevaqueros.

¿Qué pasó con el plan parcial de Los Lances? El alcalde de Tarifa, el popular José Andrés Gil, responde: “Les pilló la crisis”. La promotora Edificarte, una participada de Cajasol, consiguió que el Ayuntamiento le aprobara el proyecto de urbanización en 2008. Pero la empresa quebró al año siguiente y entró en concurso de acreedores en 2011. Ni chalés ni hoteles, solo castillos en el aire.

“Tenemos derecho a desarrollarnos”, dice el alcalde de Tarifa para defender ahora el plan de Valdevaqueros. Pero admite que hay una “sensibilidad” en la sociedad con el urbanismo, algo que no estaba tan presente en 2003.

Entre la aprobación del fallido plan parcial de la playa de Los Lances y el de Valdevaqueros se han puesto muchos ladrillos en la costa española. Y se han cometido desmanes como el del hotel de El Algarrobico, paralizado por la justicia. Gil intenta alejar ese fantasma cuando habla de Valdevaqueros: “No se va a tocar la playa. Las edificaciones son de la carretera N-340 hacia arriba”. El regidor cree que el plan es “sostenible” porque no se permitirán edificios de más de tres plantas (bajo y dos pisos). También recuerda que su población sufre un desempleo brutal. Asegura que la tasa de paro ronda el 40% y que el desarrollo hotelero en Valdevaqueros supondría unos 600 empleos. “El ladrillo no es la solución”. Eso cree Ezequiel Andréu (IU), el único concejal que rechazó el plan el martes. Se aprobó con los votos de los siete concejales del PP, los cinco del PSOE y los dos del PA. Los dos representantes de Unión Liberal por Tarifa se abstuvieron.

Andréu advierte de que el plan supondrá la creación de un núcleo residencial diseminado a 10 kilómetros de Tarifa. Respecto al desarrollo hotelero, este concejal apuesta por crear esas plazas, pero en el núcleo urbano.

“Tenemos muchas dudas sobre si el proyecto es económicamente viable”, añade Andréu. El sector de la construcción atraviesa su peor momento en décadas y en esta localidad hay una importante bolsa de viviendas sin ocupar. La inmobiliaria Tarifa Casas, por ejemplo, dispone de un paquete de unas 200 residencias solo en el casco urbano. “Que se aprobara el plan parcial no significa que se desarrolle luego el proyecto urbanístico”, indica Andréu.

Los encargados de presentar el plan de Valdevaqueros aprobado por el Ayuntamiento fueron los dueños de los terrenos, agrupados en una junta de compensación. El alcalde afirma que la junta está formada por unos 40 propietarios. El mayoritario es el promotor Juan Muñoz. Este conocido empresario sevillano ha puesto sus ojos en las playas más salvajes de Cádiz, de arena fina, viento y dunas. Muñoz protagonizó una polémica similar hace un par de años con otro plan urbanístico en la playa de El Palmar (Vejer). Ese proyecto también está paralizado por la falta de financiación, como ocurrió con Los Lances.

En el reciente caso de Valdevaqueros existen, además, dudas ambientales. La Junta de Andalucía, a través de la delegada provincial de Medio Ambiente, dio un primer visto bueno al plan parcial el 28 de mayo, antes de que surgieran las protestas. Esta semana el nuevo consejero andaluz de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, ha afirmado que la Junta será muy rigurosa cuando se presente el proyecto para urbanizar.

Uno de los problemas del plan de Valdevaqueros es que la normativa ambiental ha cambiado bastante en estos 20 años. Ahora sería impensable que un PGOU como el de Tarifa no fuera sometido a evaluación de impacto. Pero también ha dado tiempo en estos cuatro lustros para que esta playa se incluyera dentro del Parque Natural del Estrecho. El plan parcial está encajonado entre dos parques naturales: al sur, el del Estrecho; al norte, el de Los Alcornocales. “Es una zona de amortiguación. Los límites de los parques no son cerrados”, advierte Andréu.

Casi la mitad de la superficie de los más de 700.000 metros cuadrados del plan está dentro del parque del Estrecho. Pero esos suelos están considerados “sistema general de espacios libres” y no puede haber actuaciones urbanísticas. Lo que sí se prevé es una “restauración ambiental”, que debería ser aprobada por la Junta.

 

Más información