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CIENCIA

Los contratos de ciencia se reducen este año en un 43%

Sólo se convocarán 340 contratos para investigadores de los programas postdoctorales Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, frente a los 600 de 2011

La secretaria de Estado de Investigación Desarrollo e Innovación tiene un recorte del 26,8% en su presupuesto

La contratación total en los programas de I+D Ramón y Cajal y Juan de la Cierva no superará este años las 340 plazas, lo que supone una reducción del 43% respecto a 2011, con 250 y 350 respectivamente en estas convocatorias. Son las cifras desveladas por la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, al desglosar los datos de los Presupuestos Generales del Estado en dicha secretaría que ha asumido las funciones del suprimido ministerio de Ciencia e Innovación. Para aplicar esa reducción en la contratación, se aplicará rigurosamente el criterio de excelencia, dijo Vela. El programa Ramón y Cajal selecciona cada año a científicos altamente cualificados con un estricto proceso de evaluación y da acceso para los mejores a un contrato de cinco años. El Juan de la Cierva se orienta a nuevos doctores, investigadores con menos experiencia, con contratos de tres años.

Fuente: COCSE. ampliar foto
Fuente: COCSE.

A la vista de los problemas que están teniendo los cajales para encontrar un puesto de trabajo en el sistema de I+D cuando acaba el período de cinco años, es decir, el cuello de botella al final, sería realista una reducción de plazas en la convocatoria inicial, “pero a cambio de que se dote mejor el inicio, porque los 15.000 euros que reciben un científico Ramón y Cajal para iniciar su investigación es, a todas luces, insuficiente”, dice Carlos Oscar Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de investigadores Ramón y Cajal. “Pero no nos gustaría es el que programa perdiera dinero”.

La situación no es fácil y no va a ser fácil, reconoció Vela, añadiendo que “no es el presupuesto que nos gustaría” y que la estrategia que seguirá es la de “priorizar la excelencia” en todas las actuaciones.

“La cifra global destinada a I+D+i es de 6.397,62 millones de euros, lo que supone un descenso del 25,52% sobre la cifra del presupuesto aprobado para el ejercicio de 2011, que fue de 8.589,78 millones. Es, sin duda el recorte más drástico conocido desde que existen los planes de I+D y está por encima del recorte medio previsto para el conjunto de los Presupuestos Generales del Estado”, resumió la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce). Su presidente, Carlos Andradas considera que “el descenso de los presupuestos destinados a ciencia supera, con mucho, cualquier previsión”. El gran problema, recalca, “es que el recorte se corresponde muy mal con la idea de que la I+D sea una prioridad estratégica".

El presupuesto total de la Secretaría de Estado es de 3.944 millones de euros en 2012

El recorte total que sufre la secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación (Ministerio de Economía y Competitividad) es de 1.392 millones de euros (pasando de 5.336 millones en 2010 a 3.944 millones en 2012). Es un 26% menos. El capítulo de préstamos (dirigidos, sobre todo, al sector empresarial) pasa de 3.218 millones a 2.301 millones, con una caída del 28,5%. No hay que olvidar, recalcó Vela, que la ejecución de esta partida ha sido muy baja en los últimos años, es decir, que se han solicitado créditos por un valor muy inferior al presupuestado, por lo que el tijeretazo ahora no debería tener apenas impacto. La reducción presupuestaria atendiendo exclusivamente a los capítulos de subvenciones y transferencias de capital, de los que se nutre el sistema público de ciencia, es de 475 millones, pasando de 2.228 millones en 2011 a 1.642 millones en 2012, según los datos de la secretaría de Estado.

El recorte en I+D+i anunciado por el Gobierno a finales del año pasado era de 600 millones, entre subvenciones y préstamos. Luego, en el ajuste se quedó en 531 y 496 millones, respectivamente, y finalmente el recorte se ha quedado en 475 y 916 millones para una y otra partida.

La situación de los recursos humanos en I+D se pone sumamente complicada dado que se aplica en esta área el criterio de tasa de reposición cero, es decir, que las plazas de funcionario de las instituciones de investigación que vayan quedando vacantes por jubilaciones sobre todo, no se cubren. “Vamos a intentar que se puedan hacer algunos contratos en los organismos públicos de investigación, estamos haciendo consultas para ello con Hacienda”, apuntó Vela. En esta situación, no solo se limita drásticamente el acceso a nuevos contratos Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, sino que los que acaban ahora dicho período contractual difícilmente encuentran plazas, puestos de trabajo, para continuar desarrollando su labor en los Organismos Públicos de Investigación (OPI).

La contratación de investigadores sufren ahora dos cuellos de botella

En la Universidad tampoco es boyante la situación para hacer contratos indefinidos a sus cajales cuando finalizan el período de cinco años. Así, los dos programas de contratación de investigadores sufren ahora dos cuellos de botella: uno al principio al reducirse la oferta de plazas, y otro al final, al no encontrar salida. El recorte al principio aliviará el problema de la salida, pero a costa de comprimir este programa considerado estrella para científicos de alta calidad y vital para mantener la expectativa de que los mejores doctores se queden en instituciones españolas. Vela explicó que se va a intentar alcanzar acuerdos con empresas para que absorban a algunos cajales.

“En 2011 han acabado su plazo de cinco años unos 250 cajales y la Universidad se ha quedado sin colocar el 51%, de los que el 34% habían obtenido evaluaciones finales positivas”, explica Sánchez. “En cuanto a los OPI, que tenían unos 70 cajales de los que han acabado en 2011, prácticamente no se han quedado con ninguno, y eso que al principio se dijo que en esta convocatoria de 2007 se garantizaba la plaza al concluir los cinco años”. Y resume: “Nos sentimos defraudados; ya se está yendo gente a otros países”.

“Al entrar en detalle en los datos elaborados por Hacienda, se aprecia que el programa 463B, con el que se financian las principales convocatorias competitivas del Plan Nacional de I+D+i, en su capítulo 7 [subvenciones] se ha pasado de 728 millones, en 2011, a 451 este año”, explica Luis Sanz, director del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC) y presidente del Comité de Política Científica y Tecnológica de OCDE. Con estos recursos, gestionados por la Dirección General de Investigación Científica y Técnica, se deberá hacer frente a los proyectos competitivos de investigación científica, los programas Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, así como las actuales becas de Formación del Personal Investigador (FPI), el Programa Severo Ochoa para centros de excelencia (que este año se convocará aunque reducido a cinco el número de centros frente a los ocho seleccionados el año pasado).

La convocatoria de proyectos de este año se ha hecho por una cantidad máxima de 325 millones de euros (se han presentado 8.000 proyectos solicitantes), pero Vela reconoció que seguramente no se alcanzará esa cifra al resolverse la convocatoria. Hay que tener en cuenta, además, que hay que hacer frente a los llamados arrastres, es decir los pagos comprometidos de las anualidades de los proyectos de investigación, que son trianuales. Para entender esta partida basta pensar en la economía personal. Si uno cobra 1000 euros de salario y sufre una reducción salarial de un 25%, puede tomar la decisión de reducir todos sus gastos en un 25%, pero no podrá aplicar ese recorte en los cargos de las tarjetas de crédito, pagos asumidos con anterioridad a los que no puede aplicar ningún recorte.

Más estrecheces para las instituciones de investigación

El CSIC, el Ciemat, el Instituto de Oceanografía (IEO) y el resto de los organismos públicos de investigación no se salvan este año del recorte presupuestario pese a que sobre ellos han caído las reducciones más importantes del gasto en I+D en los últimos tres años. Han acumulado en torno al 30% de caída y están ya en una situación que difícilmente podrían asumir más estrecheces sin correr el riesgo de cancelar actividades. Este año, el recorte medio de las transferencias que hace la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación a los OPI cae un 4,7% de media, aunque luego sus presupuestos pueden registrar caídas menos importantes al añadir a sus propios presupuestos los ingresos que obtiene en proyectos de investigación, contratos con el sector privado o financiación de programas internacionales.

Destaca, con mucho, la reducción de la transferencia que recibirá el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC, que será de un 30,2%. Vela explicó que el IAC no había tenido los recortes del resto de los OPI porque venía recibiendo subvenciones nominativas (específicas). Esa mejora se producía en Parlamento, por indicación de Coalición Canaria, durante el debate y negociación presupuestaria. Esas asignaciones nominativas se cancelan este año, anunció Vela, recalcando que “el IAC tiene remanente de tesorería y no se verá comprometido su trabajo”. Así, la transferencia al IAC queda en ocho millones de euros y su presupuesto total, en 17 millones.

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