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Expertos salen en defensa de la píldora poscoital

Dos sociedades médicas, contrarias a volver a exigir receta

Desde que no hace falta receta, las farmacias venden 700.000 píldoras del día siguiente al año.
Desde que no hace falta receta, las farmacias venden 700.000 píldoras del día siguiente al año.

Volver a la venta de la píldora poscoital con receta puede dificultar su acceso a las mujeres. La Sociedad Española de Contracepción (SEC) y la Federación Española de Contracepción (FEC) han expresado este lunes su oposición a que cambie la fórmula de dispensación de este fármaco, que se vende sin prescripción médica en las farmacias desde hace dos años y medio, ante el anuncio del Ministerio de Sanidad de revisar esta medida. “Limitar su venta impondría barreras a su uso”, reclama Ezequiel Pérez Campo, presidente de la SEC.

La ministra de Sanidad, Ana Mato, pidió hace unos días a un grupo de expertos que analice los efectos de este fármaco anticonceptivo de emergencia y su uso. “Tememos que ese informe esté sesgado. Desde el punto de vista sanitario es un tratamiento efectivo y seguro. En su tiempo de venta libre ha funcionado bien y no se han reportado efectos adversos. ¿Por qué cambiar algo que funciona?”, dice Campos.

Los expertos temen que la vuelta a la receta devuelva también las desigualdades entre comunidades para conseguir este fármaco, del que se dispensan unas 700.000 unidades al año. Hasta septiembre de 2009 solo los centros de planificación de Andalucía, Cantabria, y del Ayuntamiento de Madrid dispensaban gratis este método para evitar embarazos no deseados. En otras regiones, conseguir la receta no era fácil: no todos los lugares tienen servicios de planificación y algunos centros de salud cierran los fines de semana.

El Partido Popular siempre se ha mostrado en contra de la venta sin receta de este fármaco. Votó en contra de la medida y en 2010 impulsó una propuesta en el Senado en la que reclamaba la vuelta a la receta. Y el partido ahora en el Gobierno no ha sido el único que ha desaprobado la venta libre de este fármaco. La medida tampoco satisface a la Organización Médica Colegial (OMC). Es a esta organización, a la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (Sego) —que también prefiere una “contracepción reglada”— y a la Agencia Española del Medicamento, a quienes ha encargado Mato el informe.

Para Isabel Serrano, presidenta de la Federación Española de Planificación Familiar, no hay justificación para volver a la venta con receta. “Si fuera acompañada de medidas para desarrollar una amplia red de servicios de planificación no nos opondríamos, pero es una medida aislada destinada a devolver las barreras a su acceso. No hay discusión sobre la seguridad de la píldora poscoital. La bibliografía internacional avala que es un fármaco muy seguro”, dice. De hecho, Serrano recuerda que en casi todos los países de Europa se vende sin receta. La Organización Mundial de la Salud, además, aconseja su uso como anticonceptivo de emergencia. “Facilitar su acceso no aumenta las conductas sexuales de riesgo”, dicen.

La libre dispensación tampoco provoca que se abuse de este fármaco, según los expertos. Es cierto que su venta se ha incrementado —un 83% en 2010, según datos de IMS—, pero ese aumento responde a que las píldoras que antes se dispensaban por otros canales —centros de planificación, hospitales...— ahora se venden en farmacias. Un estudio reciente de la SEC muestra que solo el 0,4% de las mujeres de 14 a 50 años tomó este fármaco más de una vez en 12 meses.

Mientras se elabora el informe, la OMC ha propuesto que este anticonceptivo de emergencia sea dispensado de forma gratuita por el personal sanitario en los centros de salud.