_
_
_
_

Detectan una fuga de agua radiactiva en la central de Fukushima

Tepco informa que parte de las 45 toneladas contaminadas vertidas podrían haberse filtrado fuera de la planta nuclear

Tokyo Electric Power (Tepco), la operadora de la central nuclear japonesa de Fukushima-1, ha detectado este domingo una fuga de unas 45 toneladas de agua contaminada con estroncio radiactivo, parte de las cuales podrían haberse filtrado fuera de la planta, asegún ha informado esta madrugada (hora española) la cadena nipona NHK.

Según Tepco, la fuga se ha detectado en un dispositivo de reciclaje para eliminar la sal del agua radiactiva que se acumula en la planta, tras lo cual se ha procedido a detener el sistema para contener el escape. Aun así, antes de que se detuviera el dispositivo se filtraron 45 toneladas de agua que se cree puede contener cerca de 130.000 becquereles de estroncio radiactivo por centímetro cúbico.

Más información
Tepco ignoró en 2008 un informe interno que advertía del riesgo de un gran tsunami en Fukushima
Tepco inyecta nitrógeno en los reactores de Fukushima para evitar más explosiones
Tepco confirma la fusión en las barras de combustible de tres reactores de Fukushima
La fusión de Fukushima fue peor de lo anunciado
La reacción nuclear en Fukushima continúa ocho meses después

Parte del líquido contaminado podría haber llegado hasta una zanja que conecta con el mar y en la que la operadora ha acumulado sacos de arena para tratar de contener la filtración. Tepco mantiene en la central un doble sistema de descontaminación del agua radiactiva que se acumula en los sótanos de la planta nuclear, y que posteriormente utiliza para enfriar los reactores. Según la compañía eléctrica de Tokyo, el escape detectado no supondrá ningún problema añadido en las labores de reciclaje ni en el proceso de enfriamiento de los reactores de la planta.

El pasado viernes, Tepco comenzó a inyectar nitrógeno en las vasijas de contención de los reactores con el fin de evitar más explosiones de hidrógenos, el compuesto que ha causado la mayoría de las detonaciones. Mantener los niveles de este compuesto bajos es indispensable para conseguir la parada fría de los reactores de Fukushima-1 antes de que acabe el año, para cumplir el plan prometido por el Gobierno.

Desde el inicio de la crisis nuclear, cuando el pasado 11 de marzo un fuerte terremoto y un posterior tsunami golpearon Japón, las autoridades niponas realizan análisis para investigar el impacto del accidente en la vida marina cerca de la central, ya que se estima que entre el 21 de marzo y el 30 de abril la planta pudo verter al mar unos 15.000 terabecquereles de cesio y yodo radiactivo. Una crisis nuclear que dura desde marzo, y que quizá podría haberse mitigado si la operadora hubiese hecho caso a un informe interno sobre el riesgo de un gran tsunami en Fukushima.

Imagen cedida por la compañía Tepco, gestora de la central nuclear de Fukushima
Imagen cedida por la compañía Tepco, gestora de la central nuclear de FukushimaEFE

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_