Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Unas 1.400 ciudades de todo el mundo iluminan edificios contra la pena de muerte

"No hay justicia si no hay vida" ha sido el lema proyectado en el Ayuntamiento de Madrid con motivo del aniversario de la primera abolición de la pena capital en el mundo, en 1786

La fachada del Ayuntamiento de Madrid se ha iluminado de manera especial en la X Jornada Mundial de Ciudades por la Vida para exigir el fin de la pena de muerte en todo el mundo, al igual que edificios representativos de otras 25 localidades españolas y 1.400 de todos los continentes. "No hay justicia si no hay vida", es el lema que se ha proyectado sobre el Consistorio de Madrid y con el que ha terminado el manifiesto leído por la humorista Eva Hache delante del edificio.

El acto ha sido organizado por la Asociación de Laicos de la Iglesia Católica Comunidad de Sant'Egidio y Amnistía Internacional (AI), que pertenecen a la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte.

Entre las ciudades que tenían previsto unirse a este movimiento figuran Burgos, León, Málaga, Palencia, Santander o Sevilla, donde estaban anunciadas frases luminosas contra la pena de muerte en los respectivos consistorios. También, en la Torre del Rey Martí de Barcelona, la Alhóndiga de Bilbao, el Parlamento regional de La Rioja, la Iglesia de Santo Domingo de Murcia y el Teatro Campoamor de Oviedo.

El 30 de noviembre se celebra el aniversario de la primera abolición de la pena de muerte en el mundo, en el Gran Ducado de Toscana, en 1786. "Consideramos que la pena de muerte -señala el manifiesto- es la negación más extrema de los derechos humanos. Es un homicidio premeditado, a sangre fría, perpetrado por un Estado, pretendidamente en nombre de la justicia (...) Es arbitraria e irreversible y, dado que la justicia humana no es infalible, nunca podrá eliminarse el riesgo de ejecutar a una persona inocente'.

A finales de 2010, más de 17.000 personas esperaban a ser ejecutadas en los corredores de la muerte de todo el mundo, según los organizadores. No obstante consideran "imparable" el camino hacia la abolición total, dado que 96 países la han suprimido y no se aplica en la práctica en otros 34.

El portavoz de AI, Miguel Ángel Calderón, ha recordado que se han recogido ya decenas de miles de firmas para pedir a las autoridades japonesas la liberación de Iwao Hakamada, de 76 años, el condenado a muerte que más tiempo lleva esperando el cumplimiento de la sentencia en todo el mundo, desde 1968.

AI ha denunciado, además, que se condena a muerte a personas declaradas culpables por "confesiones" obtenidas "bajo tortura o coacción" en países como Arabia Saudí, China, Emiratos Árabes Unidos, Guinea Ecuatorial, Irán Japón, Sudán, Taiwán y Yemen, según el comunicado.