Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Senado de Nigeria propone castigar con 14 años de cárcel los matrimonios gais

El presidente de la Cámara afirma que las bodas del mismo sexo "van contra todos los principios religiosos"

El Senado de Nigeria ha aprobado hoy una ley que, si es ratificada por el presidente, Goodluck Jonathan, condenará a los gais que se casen a penas de 14 años de cárcel. La norma, impulsada el pasado septiembre por el presidente de la Cámara, David Mark, consiguió una mayoría casi unánime.

Mark dijo que el matrimonio entre personas del mismo sexo es un "marciano" para la cultura tradicional nigeriana y para "todos los principios religiosos". "Como cristiano, mi fe lo abomina. Hay suficientes hombres y mujeres como para que se cases unos con otras. Se trata de una costumbre importada del extranjero. No podemos permitir que nuestra tradición y nuestro sistema de valores sea erosionado", ha dicho.

El matrimonio gay no está reconocido en Nigeria -y en ningún otro país africano salvo Sudáfrica-, pero con esta ley se va un paso más allá en la persecución de los homosexuales en la zona. Otros países, como Uganda, tienen sobre la mesa leyes que castigarían con cárcel las relaciones homosexuales, y en Camerún y Malí ha habido casos de encarcelamiento.

Pero, además, la postura del Senado nigeriano puede considerarse una respuesta a las palabras del líder inglés David Cameron en la última reunión de la Commonwealth en octubre pasado. El político conservador -de quien se espera que cambie la ley de parejas de hecho inglesa por una de matrimonio gay- afirmó que las políticas antihomosexuales eran una violación de los derechos humanos, y que los países que las llevaran a cabo podrían perder la ayuda exterior británica. Gobiernos como el de Nigeria, Uganda o Ghana manifestaron que preferían ese recorte de fondos que plegarse a lo que consideran una aberración. De hecho África es el continente que concentra la mayoría de los países que prohíben las relaciones entre hombres (las de las mujeres se ignoran en muchos casos), según el recuento anual que hace la Asociación Internacional de Lesbianas y Gais (ILGA).