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Rusia retoma los vuelos a la Estación Espacial Internacional tras el accidente de un carguero

Una nave Soyuz parte hacia la base orbital con tres tripulantes a bordo

Una nave rusa Soyuz ha despegado hoy rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS) desde la base de Baikonur (Kazajstán). A bordo del aparato, que está previsto se acople a la ISS el próximo miércoles, viajan los rusos Antón Shkaplérov y Anatoli Ivanishin y el estadounidense Daniel Burbank, que se unirán a los actuales residentes en la estación, el estadounidense Michael Fossum, el ruso Serguéi Vólkov y el japonés Satosi Furukawa. El lanzamiento de la Soyuz se produce después de que sus viajes a la ISS fueran retrasados para revisar la seguridad de los vuelos tras el accidente de un carguero espacial ruso no tripulado que se estrelló en agosto pasado en Siberia después de un lanzamiento fallido y que supuso uno de los mayores reveses de la agencia espacial rusa, Roscosmos. La nave Progress llevaba 2,9 toneladas de suministros para la tripulación de la Estación Internacional.

Desde que se cancelara definitivamente el programa de los transbordadores de la NASA, la ISS depende de los vehículos de transporte rusos de modo exclusivo cuando se trata llevar y traer a los astronautas, y en gran medida cuando se trata de cargas, ya que los cargueros automáticos europeo (ATV) y japonés (HTV) contribuyen en el envío de suministros, pero son menos frecuentes y flexibles que los rusos.

La industria espacial rusa vivió un nuevo revés la semana pasada, con el lanzamiento de la sonda espacial Phobos-Grunt, que, al fallar los encendidos previstos de sus motores para iniciar su viaje a Marte, quedó en la órbita terrestre. De momento, todos los esfuerzos emprendidos para reanimar la nave han sido estériles. Las probabilidades de éxito son ya muy escasas y los expertos internacionales en dinámica orbital están calculando ya dónde y cuándo podría caer en la Tierra el artefacto fallido, de 12 toneladas. De haber tenido éxito, la misión habría marcado un hito en la exploración del planeta rojo, ya que pretendía enviar un pequeño módulo a la luna Fobos de Marte para tomar una muestra allí y enviarla en una cápsula a la Tierra, para llegar en 2014.