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Baja la preocupación por el cambio climático

La contaminación del aire y la escasez de agua ganan puntos entre las principales preocupaciones del ciudadano, según una encuesta. El cambio climático, sin embargo, se percibe menos importante

Hace cuatro años, con el documental de Al Gore Una verdad incómoda reciente y oscarizado, el calentamiento global se convirtió en uno de los debates estrella en Estados Unidos. En 2011, esa preocupación ha descendido 14 puntos, concluye la Encuesta Global sobre Medio Ambiente y Sostenibilidad 2011 de Nielsen, realizada por Internet. Según sus cifras, un 48%, menos de la mitad de los estadounidenses, declara estar inquieto por el cambio climático; del 52% restante, el 63% piensa que se debe únicamente a un proceso natural en el que no ha intervenido el ser humano. "Hay una mayor preocupación por la economía, la subida de precios del gas y las deudas", comenta Todd Hale, vicepresidente senior de la consultora Consumer & Shopper Insightsen EE UU. Y, en paralelo, baja la concienciación por los problemas medioambientales, añade.

El 69% de los internautas de 51 países consultados manifestó estar concienciado; en 2007 declaró lo mismo el 72%

Cuestiones como la estabilidad laboral, la economía o la calidad de la educación han centrado la atención de los medios

El 69% de los internautas de 51 países del mundo preguntados manifestó estar concienciado; en 2007 había declarado lo mismo el 72%. Los datos revelan un número significativo de indiferentes (uno de cada cinco), despreocupados (uno de cada 10), cortoplacistas -bajo el argumento de que "hay otros temas más urgentes y serios en estos momentos"-, negadores de que la culpa sea del hombre, y tecno-optimistas o convencidos de que las tecnologías van a venir a solucionar nuestros males. En España, un 16% de no preocupados declaró que "todavía no constituye un problema", y un 18%, que "no afecta a mi vida personal".

Cuestiones más inmediatas como la estabilidad laboral, la economía o la calidad de la educación han distraído la atención de los medios sobre los problemas del clima, apunta Maxwell T. Boykoff, investigador del Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Oxford. Al no estar presente en los medios, puede haber desaparecido también de la conciencia pública, según reflexiona el experto.

Los resultados muestran además que los consumidores dan cada vez más prioridad a otros asuntos medioambientales como la contaminación del aire (77%), del agua (75%), y, sobre todo, el uso de pesticidas, los desperdicios de envases y la escasez de agua. Aunque al 76% le preocupa mucho o bastante lo que está ocurriendo con el clima, para los españoles la emergencia es el agua, seguida de la contaminación atmosférica.

Por áreas geográficas, si América del Norte se destapa como la región menos implicada al respecto, un 90% de latinoamericanos afirma estar concienciado sobre el calentamiento del planeta. Pero donde más ha crecido el porcentaje de preocupados ha sido en Oriente Medio y África: de un 69% a un 80% en los dos últimos años. En el primer caso han pesado las inundaciones y huracanes, y la extensa cobertura de los medios; en el segundo, la percepción de que las temperaturas aumentan verano tras verano, según razonan los portavoces de la consultora. Mientras tanto, en Europa, la preocupación aumenta 10 puntos, hasta el 68%, y en Asia Pacífico baja tres, hasta el 72%.

Otro aspecto interesante del trabajo es comprobar la brecha que se abre entre la inquietud expresada y el dinero disponible: un 83% de los entrevistados calificó de muy importante que las compañías pusieran en marcha programas de mejora medioambiental pero solo un 22% ese mostró dispuesto a pagar más por un producto más respetuoso para en entorno. Muchos consumidores subrayan su preferencia por lo ecológico pero un alto porcentaje (48% en Norteamérica, 36% en África/Oriente Medio, 35% en Europa, 33% en Asia-Pacífico y 27% en América Latina) compra lo más económico.