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Ante la visita de Ratzinger

La Delegación del Gobierno prohíbe el recorrido de la marcha contra la visita del Papa

Propone un itinerario alternativo al previsto inicialmente, que iba a discurrir entre Tirso de Molina y Sol.- El Ayuntamiento quiere que se prohíba la manifestación

La manifestación que 140 organizaciones de ateos, laicos y cristianos de base habían convocado para el próximo día 17 en contra de la visita del Papa Benedicto XVI a Madrid no podrá celebrarse al menos en los tres recorridos propuestos por los coordinadores de la protesta, Europa Laica, Redes Cristianas y la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL). La Delegación del Gobierno ha prohibido esos tres itinerarios, entre ellos el inicialmente previsto, que iba a comenzar a las 19.30 en la Plaza de Tirso de Molina para acabar en la Puerta del Sol. La Delegación del Gobierno propone un recorrido alternativo por calles de Lavapiés, algo alejadas de las citadas zonas, para evitar que los manifestantes coincidan con los miles de jóvenes que abarrotarán el centro de la capital en la víspera de la llegada de Benedicto XVI para clausurar la Jornada Mundial de la Juventud, según ha informado Europa Laica.

Las organizaciones convocantes se reunirán a lo largo del día para adoptar una postura sobre la resolución de la Delegación del Gobierno, que les fue comunicada el pasado viernes.

El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, ha dicho hoy que espera que la Delegación del Gobierno prohíba una eventual manifestación que pueda desarrollarse durante la visita del Papa. Cobo ha recordado que, en Semana Santa, se rechazó la celebración de una procesión atea "solicitada en el sentido de perturbar". El portavoz municipal ha defendido que existan manifestaciones de cualquier tipo, incluida una protesta contra la visita del Papa, "pero no en el momento en el que va a haber cientos de miles de personas celebrando todo lo contrario", informa Pilar Álvarez.

Según los organizadores de la marcha, esta "no es antipapa", sino que trata de mostrar una "opinión diferente, pacífica y respetable", "por mucho que no les guste a otros instalados en el pasado de una religión única, obligatoria y verdadera". En un comunicado, expresan que no quieren que "se gaste el dinero del erario público para ese evento religioso privado", ni que se trate "con honores de Estado" a Benedicto XVI. También afirman que no aceptan que "las instituciones y los representantes públicos continúen mezclando el poder civil con religión", que desean eliminar "los enormes privilegios de los que goza la Iglesia católica" y que buscan, con su protesta, "prevenir a los poderes públicos de posibles injerencias del Papa y otros clérigos en normas y leyes".

Además de esta convocatoria, el movimiento 15-M ha planteado en sus últimas asambleas la celebración de una serie de actos de protesta entre los que se encuentra la escenificación de un vía crucis reivindicativo, la colocación de puestos informativos en los lugares donde se hospedarán los peregrinos y una manifestación en Neptuno paralela a la misa del martes 16 en la Plaza de Cibeles con la que se inaugurará la Jornada Mundial de la Juventud.