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Medio Ambiente pide a los apicultores que avisen de la llegada de la avispa asiática

Esta especie invasora, detectada ya en el País Vasco, destruye las colmenas de abejas autóctonas

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha vuelto a alertar, como ya hizo a principios de mes, sobre la posible llegada de la avispa asiática (Vespa velutina nigrithorax), una especie muy agresiva con las colonias de abejas, ya de por sí afectadas por el cambio climático.

Esta avispa asiática, procedente de China, India e Indonesia, ha experimentado un rápido crecimiento demográfico en Francia en los últimos seis años. El pasado verano ya fue identificada en Irún (Guipúzcoa).

Medio Ambiente ha pedido a los apicultores que avisan si detectan la presencia de estas avispas para detener con rapidez una eventual invasión. Esta avispa tiene el tórax y el abdomen negro, excepto el cuarto segmento que es de color amarillo; sus patas son de color marrón con sus extremos inferiores amarillos y las alas ahumadas.

Su tamaño es aproximadamente de unos 30 milímetros, aunque la reina mide entre 35 y 40 milímetros y construye grandes nidos que cuelgan de árboles, tejados de casas o naves y que albergan unas 1.500 avispas obreras.

En Andalucía hay cerca de 148.000 colmenas ubicadas en terrenos de titularidad pública adjudicadas a particulares mediante la Oferta Pública de Aprovechamientos Apícolas, a las que se suman otro importante remanente de colmenas en terrenos privados.

La avispa asiática comparte con todas las especies exóticas invasoras una elevada peligrosidad ecológica, pero también económica. Al riesgo que constituye su presencia para la biodiversidad endémica se añade en este caso una amenaza para la producción derivada de los espacios naturales.