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Francia inicia la campaña de información contra el 'burka'

La ley de Sarkozy que prohíbe llevar cualquier prenda que cubra el rostro en lugares públicos entrará en vigor en abril

Cuando falta poco más de un mes para la aplicación de la prohibición del burka en el espacio público francés, el Gobierno del presidente Nicolas Sarkozy inicia hoy la cuenta atrás con la puesta en marcha de una gran campaña de información. La iniciativa incluye más de 100.000 carteles con el lema La República se vive a rostro descubierto, unos 400.000 panfletos distribuidos en lugares públicos y la puesta en marcha de una página web informativa sobre la nueva legislación, que entrará en vigor el próximo 11 de abril.

"Nadie puede, en el espacio público, llevar una prenda destinada a disimular su rostro", recuerda el texto impreso en los carteles sobre una fotografía de un busto de Marianne -la figura femenina símbolo de la República francesa- y que el Gobierno pone a disposición de los propietarios de comercios que deseen fijarlos en sus locales. La campaña también prevé la traducción de la página en internet al inglés y al árabe, que podrá ser consultada en las oficinas consulares francesas en el extranjero y estará destinada a los foráneos que preparen un viaje a Francia.

Aunque conocida como ley antiburka, oficialmente la legislación no está dirigida contra el velo integral, que visten cerca de 2.000 mujeres en Francia, esencialmente burka y niqab. Prohíbe cualquier prenda que no deje la cara al descubierto y que, por lo tanto, dificulte la identificación en los espacios públicos, incluida la calle.

El texto, votado el pasado octubre en el Parlamento, prevé una multa de hasta 150 euros en el caso de las mujeres que vistan la polémica prenda y contempla también la obligación de seguir un "cursillo de ciudadanía". En el caso de quienes impongan su uso, el texto es mucho más severo y prevé hasta un año de cárcel y 300.000 euros de multa. Si la obligada a llevar el velo fuera menor de edad, las penas se multiplican por dos.

El Ejecutivo tenía previsto un periodo de seis meses entre la votación del texto y su aplicación para hacer un trabajo de pedagogía. En la práctica, este tiempo ha servido sobre todo para calmar un poco los ánimos después de más de un año de encendido debate en torno al burka en particular y al lugar del islam en la sociedad francesa en general. Sin embargo, a punto de entrar en vigor, la cuestión del velo podría verse de nuevo en el centro de un debate similar. El partido gubernamental, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), se propone celebrar el próximo 5 de abril una jornada de discusión sobre la laicidad y el islam.