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El dueño del asador Guadalmina acata la ley antitabaco "por imperativo legal"

Arias-Camisón insiste en que "rodarán cabezas" en la Junta por el cierre de su local, que califica de "golpe de estado"

José Eugenio Arias-Camisón, el dueño del Asador Guadalmina, que se declaró insumiso a la ley antitabaco, ha anunciado a primera hora de esta tarde que acatará la nueva norma "por imperativo legal". La decisión llega una semana después de que la Policía clausurara su local tras varias inspecciones de la Junta de Andalucía que certificaron que en el restaurante vasco se seguía permitiendo fumar. Ayer, la Junta filtró que Arias había decidido deponer su actitud tras el cierre del asador y que por esa razón se autorizaría la reapertura. "El 10 de febrero [fecha del cierre del local] fui víctima de un golpe de estado del Gobierno dictatorial socialista y su fiel cómplice, la Junta de Andalucía", ha afirmado.

En una rueda de prensa en la que ha estado respaldado por los 16 camareros del restaurante, familiares y amigos, Arias-Camisón ha leído un discurso desafiante, y en algunos pasajes insultante, hacia las administraciones gobernadas por el PSOE. Arias ha mezclado la ley antitabaco con asuntos tales como la enseñanza del español en Cataluña o la no colocación de la bandera española en algunos municipios "de las Vascongadas".

La semana pasada, la Junta notificó a Arias-Camisón una propuesta de sanción de 145.000 euros, que ha sido recurrida pero que sigue su curso al margen de que se haya autorizado la reapertura del asador. "Al gobierno dictatorial socialista no le importa el futuro de mis 16 empleados", ha asegurado el empresario, que antes de poder abrir ha tenido que quitar del local aquellos carteles que en opinión de la Junta incitan al consumo del tabaco "y esas armas de destrucción masiva llamadas ceniceros". En la terraza del local, un gran cartel reza: "Asador Guadalmina, en lucha por la libertad".

Arias-Camisón ha anunciado que ha puesto su caso en manos del despacho de abogados Choclán-Montalvo, que representa entre otros al cerebro de la trama Gürtel, Francisco Correa y a algún procesado en el caso Malaya. También ha insistido en que "rodarán cabezas, siempre desde el punto de vista legal" en la Junta por el cierre del local. También se ha metido con la "preparación cultural" de los "miembros y miembras" del gobierno, que, afirmó, "tienen la cultura de niños y niñas de nueve años"

El dueño del restaurante ha agradecido el apoyo de algunos medios de comunicación como la televisión Intereconomía, los diarios La Gaceta y ABC, y ha pedido disculpas a "diferentes medios con los que he podido llegar a perder las formas" la semana pasada.