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Manejar la artritis

La enfermedad se puede frenar en la mitad de los casos si se trata en los seis meses siguientes a la aparición de los síntomas

A los 14 años, Antonio Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (Conartritis), jugaba al fútbol. Empezó a tener dolor de muñeca, luego de tobillo, después de rodilla. A los 20 se rompió el menisco y le diagnosticaron artritis reumatoide (AR). A los 33 años le dieron la incapacidad laboral y ahora con 44 tiene afectadas las dos muñecas, las dos rodillas y el tobillo. "He estado 20 años con la medicación tradicional y no me quejo del tratamiento, pero ahora con la terapia biológica he empezado a vivir una segunda vida", advierte.

La AR es una enfermedad de origen desconocido, autoinmune, donde pesa la predisposición genética, pero en la que también influyen factores externos como el tabaco. Si no se trata precoz y adecuadamente, destruye las articulaciones y acorta la vida entre 10 y 15 años. El mayor conocimiento de la enfermedad y la llegada de las nuevas terapias biológicas para los pacientes más graves permiten que la enfermedad remita en la mitad de los pacientes, según asegura José María Álvaro-Gracia, reumatólogo del hospital Universitario de La Princesa de Madrid. En España ya se dispone de 36 unidades de diagnóstico precoz, una iniciativa de la Sociedad Española de Reumatología (SER) con los médicos de atención primaria.

Las articulaciones duelen cuando se lleva mucho tiempo en reposo

Las terapias biológicas son un gran avance. Se trata de proteínas que son capaces de inhibir de forma selectiva una molécula o célula involucradas en el desarrollo de la enfermedad. El último agente biológico se comercializó en España a finales de junio y "favorece que el fármaco dure más tiempo en el organismo y se localice de forma selectiva en las áreas en las que hay inflamación", apunta Álvaro-Gracia.

Alejandro Balsa, jefe de sección de reumatología del hospital Universitario La Paz de Madrid, explica que si la artritis se diagnostica y trata con una mínima intervención entre los tres y seis primeros meses en los que se manifiestan los síntomas, se consiguen muy buenos resultados e incluso se puede aspirar a lo más parecido a la curación, la remisión. Es decir, a que la enfermedad se haga crónica y el paciente lleve una vida normal.

"El dolor es el síntoma principal de la artritis y se localiza sobre todo en las articulaciones de pies y manos. Sigue un patrón inflamatorio, esto es, que aparece cuando se lleva mucho tiempo en reposo. Con frecuencia despierta por la noche, y se acompaña de rigidez matutina, que puede durar desde cinco a diez minutos hasta toda la mañana. Es un dolor diferente al de la artrosis, con el que la población suele confundirlo, que es de origen mecánico y aparece cuando se usa la articulación y disminuye en reposo", subraya Raimon Sanmartí, director de la unidad de artritis del hospital Clínic de Barcelona.

La Asociación Madrileña de pacientes con AR ha editado una Guía de terapia ocupacional gratuita para pacientes con AR, que incluye ejercicios y cómo realizar correctamente acciones como abrir botes, cepillarse los dientes, afeitarse, cortarse las uñas, subir cremalleras, usar el mando de la televisión o el teléfono móvil.

Más información: www.amapar.org | www.conartritis.org