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Partituras a base de dibujos

'La mirada del samurái' muestra los 'storyboards' de Kurosawa - La exposición de la Alhóndiga celebra el centenario del cineasta

Akira Kurosawa (Tokio, 1910-1998) quiso ser pintor, pero no llegó a ser admitido en la Escuela de Bellas Artes de Tokio. Cuando ya era un director de cine consagrado, en cambio, los dibujos que realizaba para preparar el rodaje de sus películas fueron elevados a la categoría de obras de arte. La exposición La mirada del samurái: los dibujos de Akira Kurosawa reúne ahora en la Alhóndiga de Bilbao los storyboards —los dibujos con los planos y secuencias para preparar un rodaje— originales de los seis últimos proyectos del cineasta. Forman, en palabras del comisario de la exposición, Josep María Caparrós, "una partitura plástica que prefigura las imágenes en movimiento".

La muestra incluye diversas piezas del vestuario que se empleó en 'Ran'

Una selección de filmes repasará la influencia del director en otros realizadores

La muestra, acompañada de un programa de conferencias y actividades paralelas, conmemora el centenario del nacimiento de Kurosawa.

En la sala de exposiciones se proyectan sobre pantallas de gran formato fragmentos de las películas del director japonés. Al tiempo, colgados en la pared se suceden, como si fueran tiras de cómic, los storyboards de Kagemusha, la sombra del guerrero (1980), Ran (1985), Los sueños de Akira Kurosawa (1990), Rapsodia en agosto (1991), Espera un poco (1993) y El mar que nos mira (2002), filme que dirigió ya su discípulo Kei Kumai.

Dibujados con rotulador o lápiz y pintados con ceras o acuarelas, los storyboards incluyen en algunos casos varios centenares de imágenes. "Encarnan el imaginario visual de sus proyectos", explica Caparrós. "En los storyboards de Kurosawa está ya el vestuario, el color y la estructura visual de cada escena", añade. Fueron realizados sin pretensiones artísticas, al servicio de la obra cinematográfica. Ahora, esa misma condición se vuelve en contra de la conservación de los humildes dibujos de un cineasta.

El comisario recuerda que el cine de Kurosawa resultó de la confluencia de otras artes, desde los textos literarios hasta la música, y que fue un creador abierto a referencias que abarcaron desde el pintor y grabador japonés Hokusai, a Van Gogh y Chagall o los clásicos de la literatura europea. "Orson Welles dijo que Kurosawa fue el mejor adaptador de las obras de Shakespeare", recordó.

Kurosawa contó con la colaboración del diseñador japonés Emi Wada para realizar el vestuario de Ran, un filme que traslada precisamente un shakespeare —el rey Lear— ambientado en el Japón de finales del siglo XVI. El trabajo de vestuario mereció un Óscar. Dos de los trajes, uno de ellos pintado a mano por Kurosawa, figuran en la muestra.

La exposición propone acercarse al cine del director japonés a través de las referencia pictóricas y descubrir su influencia en otros directores. Por ello, el recorrido concluye con la proyección de obras posteriores a Kurosawa en la que su estilo dejo huella, como La guerra de las galaxias, de George Lucas, o Kill Bill, de Quentin Tarantino.