Muere uno de los siete linces que reintrodujeron en Guadalmellato

El animal presentaba problemas de calcificación renal

Los técnicos del programa Life del lince ibérico localizaron ayer el cadáver de uno de los siete ejemplares que se reintrodujeron en diciembre de 2009 en la comarca cordobesa de Guadalmellato. El lince que ha muerto, Cascabel, es un macho que nació en libertad en 2006. Fue uno de los seleccionados para esta reintroducción experimental y fue trasladado en 2008 al centro de cría en cautividad de La Olivilla, en Jaén.

Los especialistas del programa manejaban en sus previsiones que alrededor del 50% de los ejemplares reintroducidos pudieran fallecer. Lo estimaban teniendo en cuenta otras experiencias con felinos, aunque nunca se había hecho con linces ibéricos.

Según ha informado la Consejería de Medio Ambiente, la muerte del animal se produjo entre hace dos y cuatro días. Y en el informe preliminar se hace referencia a una "calcificación renal".

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Los riñones de los linces, como ocurre en los felinos, son muy sensibles y suelen ser el punto débil de estos animales. Así ocurrió cuando la población de este felino amenazado estuvo en peligro por la denominada Enfermedad Renal Crónica. Y así está ocurriendo en los centros de cría en cautividad, donde otra enfermedad renal, al parecer originada por un suplemento de vitamina D, afecta a casi la mitad de los ejemplares adultos.

Respecto al lince encontrado ayer muerto en Guadalmellato, Medio Ambiente señala que su paradero se desconocía desde mediados de julio porque "la batería de su collar se agotó seis meses antes de lo previsto". La semana pasada se sospechaba que el animal había entrado en uno de los cercados acondicionados con alimentos y agua. Y, según Medio Ambiente, el viernes había sido visto en "perfecto estado de salud".