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Casi 700 diocesanos pedirán al Vaticano participar en la elección del obispo de Bilbao

El grupo de casi 700 diocesanos vizcaínos que a comienzos de mes reclamó su participación en la designación del nuevo obispo de Bilbao al nuncio del Vaticano en España, Renzo Fratini, decidió ayer trasladar directamente su petición a Roma ante la "insatisfactoria" respuesta recibida. El colectivo pretende que en la Santa Sede se conozca "de primera mano" la situación de la diócesis local, donde Mario Iceta ejerce como prelado provisional desde la marcha de Ricardo Blázquez, por lo que se la explicarán por carta al responsable de la Congregación de Obispos.

Críticos con la figura de Iceta, los diocesanos recibieron la pasada semana una misiva del nuncio en la que, a modo de respuesta a su demanda, aseguraba que el Papa nombrará como obispo de Bilbao a "aquel que realmente necesita" la diócesis y les animaba a la oración "pidiendo al Señor que les bendiga con un pastor según su corazón". Los dicocesanos críticos consideran que este escrito "no entra en la cuestión" de fondo, elude la solicitud de su participación y aporta argumentos que "no son de recibo". Por ello, también remitirán a Fratini una segunda carta para hacerle llegar su descontento.

El grupo de diocesanos, integrado por laicos, religiosos y sacerdotes, se reunió ayer en la capital vizcaína para debatir posibles iniciativas ante un nombramiento definitivo que estiman que se producirá a corto plazo. En este sentido, acordaron comenzar un proceso para hacer valer las "orientaciones concretas" que mantiene la Iglesia local en materias como "el talante participativo, las responsabilidades del laicado, la formación teológica, el plan de evangelización o la remodelación pastoral". El objetivo de estos críticos es trasladar su posición al papel con el objetivo de recabar firmas de apoyo.

Los diocesanos vizcaínos no conciben su iniciativa como una protesta, sino como una forma de salvaguardar las particularidades de la diócesis bilbaína. Por ello, están dispuestos a ponerla en marcha "sea quien sea" el nuevo obispo e incluso antes de su designación, para que el que resulte elegido las tenga en cuenta durante su mandato.

No es la primera vez que en la Iglesia vizcaína surgen demandas de participación en el nombramiento del obispo. El sector crítico actual, sin embargo, no considera que la situación vaya a degenerar en una polémica como la que se desató en Guipúzcoa con el nombramiento de José Ignacio Munilla como obispo de San Sebastián.