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La UE duplica el número de productos químicos considerados muy peligrosos

14 nuevas sustancias deberán iniciar un proceso de autorización para su uso futuro dentro del programa REACH

Los productos químicos considerados muy peligrosos para la salud y el ambiente y que serán objeto de regulación prioritaria en Europa han pasado de 15 a 29, tras la ampliación aprobada por la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) , con sede en Helsinki. La inclusión dentro del programa REACH para el control de productos químicos de 14 nuevas sustancias se produce 15 meses después de hacerse pública la primera lista y más de tres años después de la aprobación del programa.

Entre las sustancias ahora incluidas están el dinitrotolueno (utilizado en la fabricación de espumas de poliuretano y de explosivos), varias fibras cerámicas de silicatos de aluminio y circonio (para el aislamiento de alta temperatura en usos industriales y la protección frente al fuego), varios productos que se utilizan para la fabricación de antraceno (un hidrocarburo), otros varios con plomo (para algunos pigmentos y tintes), así como el alquitrán a alta temperatura (en la producción de electrodos para usos industriales). También se incluye un ftalato, el de diisobutilo, que se utiliza ampliamente en plásticos, lacas, adhesivos, material explosivo y esmalte de uñas.

La identificación de una sustancia que produce una gran preocupación, según el título que se le ha dado a la lista, y su inclusión en ella constituyen el primer paso para que ésta inicie el nuevo procedimiento de autorización que nació con REACH. Entonces se identificaron más de 270 productos que deberían de ser sustituidos prioritariamente por sus potenciales efectos sobre la salud y el ambiente. La breve lista actual constituye el primer paso de un complejo proceso que ha producido las quejas de la industria química.

Estas sustancias "muy preocupantes" son cancerígenas, mutagénicas o tóxicas para la reproducción, son persistentes y bioacumulativas o tienen efectos similares a las anteriores. Una vez incluidas en la lista, no se podrán poner en el mercado o utilizar con posterioridad a una fecha (todavía por fijar por la Comisión Europea), si no tienen la autorización pertinente. La ECHA advierte a las empresas que las fabrican o las importan de que deben consultar sus posibles nuevas obligaciones legales a partir de la inclusión.