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El importe medio de las recetas baja un 0,5%

El descenso compensa el aumento de prescripciones, que es superior al 10%

El gasto público en medicamentos mantiene desde hace un par de años un aumento casi constante que oscila entre el 4% y el 5%. En concreto, el incremento interanual de noviembre ha sido del 4,83%, según los datos del Ministerio de Sanidad. Esta cifra es una combinación de dos factores: el aumento del número de recetas, que es del 10,05% (el doble que hace un año), y el descenso del importe medio de los fármacos despachados, que ha sido del 0,5%.

El primer factor, que número de prescripciones, se ha disparado en el último año. Aparte de que hay un crecimiento estructural inevitable (aumenta la población y, especialmente, el número de personas mayores y con dolencias crónicas que requieren tratamientos), hay otro coyuntural: con la crisis, personas que antes iban a la farmacia y compraban -pagando el 100% de su importe- los medicamentos que necesitan para dolencias leves, que se venden sin receta, ahora prefieren ir al médico de la sanidad pública a que se lo recete, porque así pagan sólo una parte. También hay un descenso de las personas que usan los seguros privados.

El dato del incremento de las recetas concuerda con el de la bajada de la venta de medicamentos sin receta, por un desplazamiento del consumo a los de prescripción, como ha indicado la patronal de los fabricantes de medicamentos de venta libre, Anefp.

El otro, el descenso medio de cada receta, se debe, sobre todo, al sistema de precios de referencia. Con este método, el importe de los fármacos para los que hay genérico se revisa cada año. El Ministerio de Sanidad fija un importe máximo en función de las tres presentaciones equivalentes más baratas. Todos los fabricantes que quieran que su producto sea recetado en un centro público deben bajar el precio hasta ese tope.

El conjunto muestra que el sector farmacéutico es de los que mejor está capeando la crisis. A las ventas en farmacias, se suma la de productos a los hospitales. Aunque de esta última no hay datos tan fiables, la propia patronal, Farmaindustria, calcula en su memoria anual que aumenta un 10%.