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Gotti Tedeschi, nuevo 'banquero de Dios'

El ejecutivo, de 64 años, es el máximo responsable del Banco Santander en Italia.- El relevo busca dar moralidad al banco del Vaticano tras la revelación en un libro de la existencia de cuentas secretas.- El español Manuel Soto, hombre de confianza de Emilio Botín, formará parte de la nueva cúpula

Ettore Gotti Tedeschi, máximo responsable del Banco de Santander en Italia desde 1992, ha sido nombrado este miércoles presidente del banco del Vaticano IOR (Instituto para las Obras de Religión) por la comisión cardenalicia de vigilancia.

Gotti es un financiero católico lombardo muy próximo al Opus Dei y cercano al secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Nacido en Pontenure (Piacenza) hace 64 años, es articulista del Osservatore Romano, el periódico de la Santa Sede, y profesor de Ética de los Negocios en la Universidad Católica de Milán. Además, es consejero del Sanpaolo IMI y de la Caja de Depósitos y Préstamos, institución pública a la que llegó invitado por el ministro de Economía italiano, Giulio Tremonti, de quien es muy amigo.

Con Gotti Tedeschi, en la cúpula del IOR estarán el italiano Giovanni de Censi, presidente del Credito Valtellinese; el estadounidense Carl Anderson, caballero supremo de la orden de los Caballeros de Colón y autor de diversos libros superventas; y el español Manuel Soto Serrano (Madrid, 1940), hombre de máxima confianza de Emilio Botín, vicepresidente cuarto del Santander y ex presidente del Consejo Mundial de Arthur Andersen. El alemán Ronaldo Hermann Schmitz ejercerá como vicepresidente.

Según fuentes vaticanas, Gotti Tedeschi ha participado en la preparación de la encíclica social y económica Caritas in veritate, publicada por el Papa Benedicto XVI en julio pasado, que exige más justicia social y reglas más transparentes para el sistema financiero mundial.

En su libro Denaro e paradiso, la economía global y el mundo católico, escrito a medias con Rino Cammilleri (un periodista y escritor de Comunión y Liberación), Gotti reivindicó "la superioridad de un capitalismo inspirado en la moral cristiana" frente a un capitalismo de estirpe protestante.

Su nombramiento se interpreta en Roma como un golpe de autoridad del Papa Ratzinger y del cardenal Bertone dentro de la guerra interna que vive la Curia desde la muerte de Juan Pablo II, en 2005. Según afirma una fuente vaticana, "la situación de las finanzas de la Santa Sede ha sido un caos absoluto a raíz de la llegada a la Curia de algunos obispos y cardenales latinoamericanos, indios y del Este de Europa, que han cometido un saqueo en toda regla". El problema, añade la fuente, es que "el Vaticano no está jurídicamente preparado para castigar a los obispos que cometen delitos financieros".

Gotti Tedeschi sustituirá en el puesto a Angelo Caloia, hombre próximo al cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano entre 1991 y 2006. Caloia fue nombrado por Juan Pablo II para sustituir al estadounidense Paul Marcinckus tras el escándalo que sacudió a las finanzas blancas en los años setenta y ochenta, cerrado con las muertes de Roberto Calvi, responsable de la quiebra del Banco Ambrosiano, y del banquero mafioso Michele Sindona, ambos inscritos en la logia masónica P2.

Su mandato debía terminar en 2011, pero el colegio cardenalicio buscaba mayor transparencia y profesionalidad en la gestión del banco, dijeron fuentes vaticanas. Caloia será nombrado ahora consejero del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Según el vaticanista Gianzarlo Zizola, "el relevo al frente del IOR tiene seguramente algo que ver con la publicación del libro Vaticano SPA", escrito por el periodista de la revista Panorama (Mondadori, parte del imperio mediático de Silvio Berlusconi) Gianluigi Nuzzi a partir de 4.000 documentos secretos del IOR que depositó en Suiza un funcionario del Instituto, monseñor Renato Dardozzi (1922-2003).

Con esos papeles que Dardozzi dejó en herencia a Nuzzi, el libro desvela que durante el escándalo Manos Limpias (1993), el IOR puso en marcha, gracias a monseñor Donato de Bonis, un complejo sistema de cuentas secretas que funcionó como un banco dentro de un banco, es decir, como una lavandería de dinero negro para la mafia, la economía y la política italiana. Los archivos secretos explican que había cuentas ocultas a nombre de mafiosos, banqueros, empresarios y políticos de alto nivel, entre otros de Omissis, palabra en código que escondía al ex primer ministro democristiano Giulio Andreotti.

"Sé que el Vaticano mandó emisarios a la editorial Chiare Lettere para tratar de impedir la edición del libro ofreciendo una cantidad importante de dinero a los editores, pero el libro al final salió y el Vaticano se enfadó mucho con Caloia, que, a su juicio, no hizo lo suficiente por impedirlo", explica el profesor Zizola.

Tras la editorial, añade Zizola, "se encuentran los grupos de presión de los poderes fuertes, y la decisión de editar el libro fue sin duda una forma de apretar al Vaticano para que no interfiera en los asuntos del país. La segunda advertencia fue el ataque de Il Giornale contra Dino Boffo, el director de Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal Italiana".

El nombre de Gotti Tedeschi ha estado asociado en el pasado al de otros dos financieros punteros del mundo católico italiano: Giuseppe Garofano, ex presidente de Montedison, y Gianmario Roveraro, muerto trágicamente en 2006 (fue asesinado tras un secuestro). Ambos eran miembros del Opus Dei. A diferencia de estos, que han estado envueltos en dos de los mayores escándalos financieros italianos (Garofano en Manos Limpias; Roveraro en la quiebra de Parmalat), Gotti Tedeschi ha desarrollado su carrera sin sobresaltos aparentes.

Desde la muerte de Wojtyla, el Opus Dei lucha por no perder poder e influencia en los despachos vaticanos. Fuentes de La Obra en Roma explican que Gotti Tedeschi es supernumerario y ha asistido a cursos en el movimiento creado por José María Escrivá de Balaguer. Pero niegan que su nombramiento sea un triunfo de su corriente: "Creemos que ha influido más su currículum y profesionalidad que su cercanía al Opus".

Criado en la consultora McKinsey, como muchos banqueros italianos, Gotti fundó con Roveraro un banco de inversión llamado Akros Finanziaria, que dejó en 1992 para asumir la guía del Santander Consumer Bank, filial italiana del gigante español. Desde ese puesto, fue uno de los hombres clave en la entrada del Santander en el San Paolo di Torino.

Otro miembro de la Curia próximo al nuevo banquero de Dios es el prefecto de la congregación de los obispos, Giovan Battista Re, que ha escrito el prólogo de algunos de sus libros.

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