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El satélite 'Deimos 1' funciona ya en órbita

A las pocas horas de su lanzamiento, el artefacto recibe las primeras instrucciones desde el centro de control, en Valladolid

Las primeras horas tras su lanzamiento(ayer, a las 20.46 horas), el primer satélite privado español de observación de de la Tierra mantuvo en alerta máxima a sus responsables de la empresa Deimos Imaging, con el astronauta Pedro Duque a la cabeza como director de la misma. El Deimos 1 pasó a las 00.02 sobre Italia, a casi 700 kilómetros de altura y en una trayectoria que lo colocaba por los pelos al alcance de la antena de seis metros de diámetro instalada especialmente para seguirle en el parque tecnológico de Boecillo (Valladolid). Una decena de técnicos de la misión y unas dos decenas más de invitados estuvieron pendientes en la sala de control, al filo de la media noche, del Deimos 1, pero éste no se dejó ver, los monitores se mantuvieron inalterados, sin mostrar la sucesión de líneas de datos en color verde que habrían indicado la comunicación con el artefacto en el espacio. La tensión no se hizo esperar, pese a que captar la señal del Deimos 1 a la primera no era nada fácil y había una segunda oportunidad más favorable una hora y media después, y otras dos a lo largo de la madrugada. Atrás había quedado ya el ambiente festivo vivido unas horas antes en la retransmisión del lanzamiento del satélite desde la base de Baikonur, en Kazajstán, seguido por unos 500 invitados en una sala de conferencias del parque tecnológico vallisoletano.

Las mágicas líneas verdes de datos aparecieron, efectivamente, a la 1.37 horas, cuando el Deimos 1 pasó al alcance de la antena de Boecillo en una posición mejor que la primera órbita. Los abrazos y aplausos rompieron la tensión de la hora y media anterior, "la peor de mi vida", confesaría después Miguel Belló-Mora, ingeniero aeronáutico, director de la empresa matriz Deimos Space y padre de la idea del Deimos1. Belló-Mora es un experto internacional en el cálculo de órbitas de artefactos espaciales, y ayer aplicó toda su sabiduría para encontrar su satélite en esa hora y media desesperante. Pero la causa de la ausencia de la señal del satélite a la primera fila no estaba, por supuesto, en sus cálculos, sino en la información que debían haber proporcionado los responsables del lanzamiento desde la base rusa de Baikonur y que no había enviado.

"No nos han comunicado la posición exacta del punto donde el cohete ha soltado el satélite, hasta después de medianoche, así que, sin conocer ese punto de partida, es imposible determinar donde estaría el Deimos1 en la primera órbita visible desde Boecillo y apuntar la antena al sitio correcto", explicó Belló-Mora. Además. En esa órbita, el satélite se habría visto muy bajo en el horizontedesde Valladolid, en una posición muy difícil de seguir a ciegas. "Si a Miguel le das el punto de partida, te calcula la posición del satélite en los próximos 30 años", comentaba un colega suyo en la puerta del centro de control, quitando tensión a esa primera hora de la madrugada. El mal rato se olvidó en cuanto se logró el contacto con el Deimos1.

"Ahora ya le hemos visto en tres pasadas y todos los datos son completamente normales. Esta noche le tenemos otra vez a la vista", ha explicado Duque a EL PAÍS horas después. "Hemos empezado a enviarle órdenes, a despertarle, a activar los sistemas de a bordo", continúa. El Deimos 1 ha salido al espacio vacío de software, por lo que lo primero que hay que hacer es irle cargando todos los programas en el ordenador. Antes se ha activado el sistema energético y los paneles solares (cuatro placas que cubren cuatro lados del cubo que es Deimos1) están cargando. "Todo va bien, los datos son correctos", informa el director de Deimos Imaging desde Boecillo.

El satélite todavía no está apuntado correctamente a la Tierra, en lo que será su posición de trabajo, y mantiene una ligera rotación residual del lanzamiento, "pero es muy poca, solo da una vuelta cada cinco minutos y lo estabilizaremos sin problemas. La verdad es que el lanzamiento con este cohete es muy suave", añade Duque. Una vez que todos los sistemas del satélite estén ajustados correctamente se activará y probará la cámara así como el equipo de transmisión de alta velocidad. Los responsables del Deimos1 esperan tener en unos 10 o 15 días los primeros datos útiles de observación de la Tierra, para que los encargados de preparar la información derivada de ellos se pongan a trabajar cuanto antes. De esta parte se ocupan los expertos del Laboratorio de Teledetección (Universidad de Valladolid) asociados a Deimos Imaging para la explotación de este satélite.

El Deimos 1, de unos 100 kilos de peso, está ideado y construido para que con su cámara capte todo tipo de información sobre la superficie terrestre útil para la agricultura, el control y seguimiento de incendios, la ordenación del territorio, los vertidos, el control de bosques, etcétera. Entre sus clientes, Deimos Imaging cuenta con las administraciones públicas en diversas instancias, instituciones o los propietarios de explotaciones agrarias de cualquier tamaño que quieran aprovechar las prestaciones que la observación del espacio presta para una agricultura de precisión, como se está ya haciendo en países como Francia.

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