Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Larga vida a Cassini

El excelente funcionamiento de esta misión espacial ha llevado a prolongar su vida con el objetivo de continuar sus estudios y profundizar en los misterios hallados

El 15 de octubre de 1997 se lanzó la sonda Cassini-Huygens hacia Saturno. Su lejanía impuso una trayectoria compleja que comenzó acercándola hasta Venus en dos ocasiones y luego a la Tierra para recibir su tercer empujón. Contando ya con suficiente energía, se encaminó hacia Júpiter y después el gran salto hasta Saturno. El 1 de julio de 2004 frenó y comenzó la exploración del auténtico señor de los anillos.

La misión constaba de dos módulos, el orbitador Cassini, grande como un microbús y muy complejo, y la sonda Huygens, cobijada tras un escudo cónico cerámico. El 14 de enero de 2005 la sonda Huygens se separó de Cassini para posarse en la superficie de Titán, el principal satélite de Saturno. Este mundo está cubierto por una atmósfera densa y gélida que guarda similitudes con lo que pudo ser la atmósfera primitiva de la Tierra.

En las navidades de 2000 'Cassini' realizó un lejano y pausado sobrevuelo sobre Júpiter durante el que obtuvo más de 26.000 imágenes de exquisita calidad

El coste de diseñar, construir, lanzar y operar esta ambiciosa misión ha sido de 3.270 millones de dólares (2.327 millones de euros) (80% Estados Unidos, 15% ESA y 5% la Agencia Espacial Italiana, ASI) y este gasto se ha hecho a lo largo de 19 años, lo que da una media de unos 170 millones de dólares por año, por debajo del presupuesto anual de un equipo de fútbol puntero en Primera División.

¿Qué hemos recibido a cambio?

JÚPITER: En las navidades de 2000 Cassini realizó un lejano y pausado sobrevuelo durante el que obtuvo más de 26.000 imágenes de exquisita calidad pero detalle moderado. Determinó que el polvo que compone el tenue anillo tiene su origen en impactos meteóricos sobre los pequeños satélites. También que, al contrario de lo que se pensaba, es en las bandas oscuras de su atmósfera donde se produce un ascenso neto de aire asociado a las nubes de desarrollo vertical. Por último, ha permitido estudiar fenómenos presentes en la estratosfera de las regiones polares y las auroras.

SATURNO: Aprovechando los cambios de órbita que ocurren cada vez que Cassini sobrevuela Titán hemos podido explorar el sistema de Saturno desde perspectivas imposibles desde la Tierra. Hemos comprobado que el hexágono que Voyager descubrió permanece en la región polar norte de la atmósfera mientras que en la región polar sur existe un gigantesco vórtice con un "ojo dentro del ojo del huracán". Ha corroborado las medidas que hicimos desde la Tierra y que ponían de manifiesto una acusada reducción de la velocidad de las nubes ecuatoriales observadas, con medidas que apuntan a que el cambio de velocidad se debe a que ahora las nubes se encuentran más altas. Ha permitido el estudio de tormentas y sus interacciones.

Por otro lado, ha corroborado el resultado que obtuvo la misión Ulysses que mostraba un cambio en la emisión de radio de Saturno interpretable como una rotación más lenta del interior del planeta, lo que resulta francamente difícil de admitir. En este sentido, lo que sí parece establecido es que el gas que escapa del satélite Encélado interacciona con la magnetosfera de Saturno y ocasiona que la región que emite las ondas de radio vaya quedando rezagada respecto del giro del planeta.

Nos ha mostrado que los anillos más importantes del Sistema Solar son muy dinámicos así como la presencia de cinco nuevos satélites. Hemos podido ver cómo la gravedad de estas lunas perturba la distribución de material en los anillos provocando ondulaciones en bordes otrora lisos, ondas en la densidad de partículas que forman los anillos, satélites pastores en acción esculpiendo nítidos bordes y efectos locales en torno a "grumos" de mayor masa.

TITÁN: Las imágenes transmitidas por Huygens durante el descenso y tras posarse sobre la superficie helada de Titán mostraban un mundo con claras reminiscencias a la Tierra: una cierta sensación de déjà vu que no ha hecho más que acentuarse con el paso del tiempo y la acumulación de datos. Cassini ha observado repetidamente esta luna mediante radar y en infrarrojo, porque solamente así puede ser atravesada la espesa niebla naranja que lo envuelve. Y nos ha mostrado la presencia de nubes de tormenta en su densa atmósfera, lagos de hidrocarburos abundantes en el norte e incluso amplios campos de dunas en la región ecuatorial. Ahora contamos con un mapa casi completo de este mundo.

ENCELADO: La sorpresa de esta misión ha sido descubrir que este pequeño satélite emite copiosas cantidades de gas al espacio desde su región polar sur. Cassini ha sobrevolado esta región a escasos 50 kilómetros de altura encontrando puntos más cálidos de lo que era previsible y que en el gas emitido lo más abundante es el vapor de agua, lo que se interpreta como la existencia de géiseres.

Dado el excelente estado de funcionamiento de Cassini, el 1 de julio de 2008 se prórrogo por dos años la misión con el nombre de Cassini Equinox Mission, con el objetivo de continuar estos estudios y profundizar en los misterios que hemos ido encontrando.

José F. Rojas Palenzuela pertenece al Grupo de Ciencias Planetarias (Universidad del País Vasco) y es miembro de la Sociedad Española de Astronomía