París estudia que los directores sean policías dentro de la escuela

El Gobierno propone crear brigadas de intervención y permitir registros en los colegios para luchar contra la violencia

El ministro francés de Educación, Xavier Darcos, propondrá el próximo miércoles a las federaciones de padres de alumnos, sindicatos y responsables de centros educativos crear una brigada especial de agentes que puedan intervenir en los colegios, y permitir los registros a los estudiantes para reforzar la seguridad y prevenir actos de violencia. Darcos les ha convocado a una reunión sobre seguridad después del incidente vivido el pasado 15 de mayo en un colegio de la región de Toulouse, en el sur de Francia, donde un alumno de 13 años apuñaló a su profesor en plena clase. Estas ideas del ministro han recibido ya las primeras críticas de sindicatos de profesores y oposición.

El personal administrativo, según las propuestas, tendría derecho a abrir las carteras y registrar a los estudiantes para evitar la entrada de armas en el colegio. Para ello, se autorizaría a los directores y a sus adjuntos para que puedan hacerlo, otorgándoles un estatus de oficial de policía judicial. En la práctica, directores y profesores pueden pedir a los alumnos vaciar el contenido de su cartera, pero legalmente no pueden cachearlos y están obligados a llamar a la Policía.

Otra de las propuestas de Darcos es crear una fuerza móvil de agentes escolares que puedan intervenir en misiones de prevención y control de eventuales delitos, es decir, una especie de vigilantes investidos de autoridad pública. El Ministerio de Educación baraja que sean personas formadas, que hayan prestado juramento y estén bajo la autoridad del director, que puedan acudir a los colegios rápidamente para ver si se está cometiendo algún delito, confiscar armas y proceder, en caso necesario, a realizar registros.

También tendría potestad para realizar actuaciones de tipo preventivo en materia de drogas o de seguridad vial y no se trataría de policías sino de agentes internos adscritos al Ministerio de Educación Nacional, siguiendo el modelo que existe ya en la compañía estatal de ferrocarril con las llamadas Brigadas de vigilancia general.

Sanciones a los padres

Para prevenir comportamientos potencialmente problemáticos, el ministro quiere también implicar más estrechamente a los padres, llegando incluso a barajar sanciones "concretas, rápidas y proporcionadas" para aquellos que hagan dejación de sus funciones y deberes educativos para con sus hijos.

Pero la batería de ideas presentada por Darcos no despierta precisamente entusiasmo entre los sindicatos de profesores. Algunos temen que autorizar los registros lleve a los centros escolares la cultura de la "sospecha" y otros dicen que esta prerrogativa tendría que limitarse a un número muy restringido de personas, porque un colegio no es ni un centro comercial ni un aeropuerto.

Mientras, el Partido Socialista pone de relieve la contradicción existente entre la supresión de puestos de vigilantes en los colegios y la propuesta del ministro. "El problema no es tanto tener una brigada especial o pedir a los profesores que registren las carteras de los chicos, el problema es tener vigilantes", destacó el diputado socialista Jean-Christophe Cambaledis, quien cree que Darcos "se burla un poco del mundo". "¿Qué nos quiere hacer creer que bastará con que los profesores lleven un uniforme de policía para que no haya más violencia?", se preguntó irónicamente la portavoz de Lucha Obrera, Nathalie Arthaud.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción