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El cohete que llevará al espacio los dos nuevos telescopios europeos ya está en la plataforma de lanzamiento

'Herschel' y 'Planck' partirán mañana para explorar la historia del universo

El cohete Ariane 5 que lanzará mañana al espacio dos telescopios avanzados europeos, el Herschel y el Planck, está ya en la plataforma de lanzamiento. En un claro de la selva de la Guyana francesa, donde está la base espacial europea en Kourou, el Ariane 5, de 780 toneladas y 50,5 metros de altura, ha salido a las 08.50 (13.50 hora peninsular) del hangar y ha recorrido los 2,8 kilómetros de distancia que hay hasta la plataforma de lanzamiento. El cohete, colocado verticalmente sobre una estructura rodante, se ha desplazado lentamente (la velocidad máxima permitida para este vehículo es de cuatro kilómetros por hora). Dentro están ya colocados, en la punta, Herschel y Planck. La partida está prevista para mañana a las 15.12 hora peninsular. Sólo el 10% del Ariane 5 es el cohete en sí, casi el 90% es combustible y el 1%, la carga útil, es decir, los dos telescopios científicos, han explicado los responsables de Arianespace, la empresa que comercializa estos lanzadores. Ir al espacio exige mucho combustible: en un avión convencional aproximadamente el 22% es la carga útil, esto es, los pasajeros.

Herschel y Planck, aún siendo dos telescopios independientes, conforman una de las misiones científicas más ambiciosas jamás realizadas por la Agencia Europea del Espacio (ESA), y una de las más caras. Su coste conjunto está en torno a los 1.600 millones de euros, más 200 millones de coste de los instrumentos científicos creados por los numerosos equipos de astrónomos que los han desarrollado con cargo a los propios países. Una decena de empresas y decenas de científicos de instituciones españolas han contribuido a estas dos misiones, diseñadas para observar el universo más frío.

Herschel lleva el mayor espejo astronómico puesto en órbita hasta ahora, de 3,5 metros de diámetro. Es un telescopio grande, de 7,5 metros de alto y 3,5 toneladas de masa. Planck, de dos toneladas, mide 4,2 de alto. Tras el lanzamiento, ambos se dirigirán hacia un punto de equilibrio gravitatorio en el sistema Tierra-Sol, situado a 1,5 millones de kilómetros en dirección opuesta a la estrella. Ese punto se denomina L2 y es "como un planeta virtual en torno al que girarán estos dos observatorios", ha explicado en Kourou el español Álvaro Jiménez, coordinador de política científica de la ESA. Tardarán 50 días en llegar a su lugar de trabajo y se colocarán en órbitas diferentes de L2. Herschel es un telescopio avanzado de infrarrojos, diseñado para ver galaxias muy lejanas de la Tierra y zonas próximas donde están formándose estrellas; también los planetas extrasolares figuran entre sus objetivos prioritarios. Planck, sin embargo, "fotografiará" con detalle jamás alcanzado la radiación de fondo del universo, la luz remanente del Big Bang en la que los científicos quieren encontrar respuesta a la formación de las primeras estructuras en el cosmos, definir la geometría del universo y comprobar teorías sobre su historia.

La participación española en estas dos misiones es de 56 millones de euros en contratos industriales en Herschel y de 32 en Planck, ha explicado en Kourou la representante española en el lanzamiento, Pilar González Gotor, del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (Ministerio de Ciencia e Innovación). Además, se han invertido unos 10 millones de euros en instrumentos. "Hemos participado en todos los segmentos del proyecto: en la construcción de los satélites y en el desarrollo de los detectores científicos", ha afirmado. "Pero además, en el centro de la ESA en España, ESAC, se realizará el tratamiento y explotación de los datos de las dos misiones y una de las dos antenas de comunicación con los telescopios está en España, en Cebreros (Ávila)".